Políticos, atracción por los caballos pura sangre

Nación 12/03/2017 02:00 Actualizada 03:03

El gobernador de Nuevo León fue el único que aceptó tener —en su relación de semovientes— 60 yeguas con valor de 900 mil pesos. Aunque contradictoriamente, no reporta tener ningún rancho. El resto de los gobernadores evitó tocar estos temas.

¿Cómo fue que los caballos se convirtieron en parte del patrimonio económico de la clase política? Criadores y personajes inmersos en el mundo de la charrería, conocedores del tema, explican que las razones son varias: por negocio, herencia, estatus, mostrar poderío, amor a la charrería, pago de favores e incluso por simple presunción. En la imagen el ex presidente Vicente Fox y su esposa, Martha Sahagún.

“Conozco muchos políticos que tienen cuadras completas de caballos; hay incluso quienes los tienen, no para su uso personal, sino para enseñarlos a sus invitados en fiestas y eventos”, afirmó Tomás Fernández Iturriza, presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Caballos Cuarto de Milla. En la imagen el ex presidente Vicente Fox.

Tomás Fernández también mencionó que "a otros les gustan las cabalgatas y llevan un mundo de gente detrás de ellos, como por ejemplo la Cabalgata Villista, a la que acuden desde alcaldes hasta gobernadores”. En la imagen Héctor Serrano.

"Sé también de otros que los conocen bien porque montaban desde chamacos; sus padres venían de alguna zona rural y bueno, lo traen en la sangre, así que llegaron a la política sabiendo montar”, dice. En la imagen Héctor Serrano.