Las batallas en defensa de las esculturas públicas

Cultura 01/08/2016 19:35 Actualizada 19:35

Para las batallas ha sido clave el trabajo de individuos, artistas, asociaciones y fundaciones de la sociedad civil. Sin embargo, los resultados han sido desiguales.

En su momento se tuvo que cambiar el trazado del viaducto elevado de Periférico Norte en Naucalpan para que no rompiera con la imagen de las Torres de Satélite. Ahora se enfrentan a un nuevo reto.

Las 19 esculturas que conforman la Ruta de la Amistad, creadas en el marco de los Juegos Olímpicos de México en 1968, que se encuentran a lo largo de Periférico Sur, tuvieron que ser reubicadas para su conservación.

La defensa de la Ruta de la Amistad, cuenta Luis Javier de la Torre, ha sido un proyecto individual: “Jamás hemos encontrado apoyo social".

A pesar del trabajo del patronato de la Ruta, que ha contado con apoyo de empresas, las obras de infraestructura vial han cerrado el paisaje en el que se levantaron aunque no hay publicidad.

Es de los pocos espacios en la Ciudad de México que no está contaminado con señalamientos mal colocados o anuncios.

En el caso del Espacio Escultórico de la UNAM, la historia fue diferente, ya que se decidió no demoler el edificio "H" de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales que altera el panorama visual de la obra.

La escultura pública en México se enmarca en un movimiento a partir de los años 50 del siglo XX.

Expertos aseguran que las esculturas y cualquier espacio público requieren cuidado 24 horas, siete días a la semana, 365 días al año. No se puede dormir.