ESPECIAL
Pese a todo pronóstico, el polémico magnate ganó la elección general y se convertirá en el 45° presidente de Estados Unidos. Su victoria causó incertidumbre mundial y un desplome de los mercados

Mike Pence. El bombero trumpista

(Foto: AP)
2016-10-04
Mike Pence
-A +A

Washington.— La figura de Donald Trump lo opaca, pero Michael Richard Mike Pence (Columbus, Indiana, 7 de junio de 1959) empieza a encontrar su papel en el bando republicano. El gobernador de Indiana no lleva ni tres meses en primera línea de fuego, pero se ha entregado por completo a la causa trumpista, convirtiéndose en uno de los más grandes defensores del magnate. 

Pence, elegido para la candidatura a la vicepresidencia por su perfil adecuado a lo que el votante conservador espera (su lema vital,“cristiano, conservador y republicano, en este orden” ha tenido gran apoyo) ha mutado a la vez que el Partido Republicano: al ritmo marcado por Trump. El gobernador de Indiana ha apagado los escándalos del magnate.

Pocas veces se les ha visto juntos en el mismo escenario, porque se han repartido los estados a los que ir. Pero los elogios entre ellos son constantes. “Es un gran tipo”, dice el millonario de su compañero de fórmula. El candidato a  vicepresidente  mantiene en todo momento su perfil de persona familiar y hace hincapié en su origen de clase media. Muestra al votante que una persona “normal”, de ingresos moderados —a pesar de haber sido senador y gobernador en los últimos 15 años—, puede abrazar el trumpismo y creer en él como el único futuro para Estados Unidos.

Curtido en política, sabe qué guerras tiene que pelear y cuáles no. Pence guarda las distancias con el candidato republicano en los aspectos en los que no terminan de congeniar. Si Trump dice que el cambio climático “es un fraude”, él afirma que prefiere hacer caso a las opiniones científicas.

Pero cuando hay que salir a defender la causa común, Pence es el primero en ponerse el traje de bombero, situarse frente al fuego —las cámaras de televisión— y justificar a su líder. “Donald Trump es así, es Donald Trump”, reitera Pence. “Creo que Donald Trump siempre habla directamente desde su mente y desde el corazón”, dice.

Pence también se ha convertido en la tabla de salvación de los republicanos tradicionales. La figura del gobernador de Indiana tranquiliza a los líderes conservadores. Asimismo, según se supo la semana pasada, el aspirante a  vicepresidente  fue clave para que el senador ultraconservador Ted Cruz anunciara que votará por Trump. Hoy, en el debate contra el demócrata Tim Kaine, Pence tiene ante sí una difícil misión: tendrá que apagar los incendios que le aparezcan por los escándalos de su líder y, además, deberá contentar al republicano tradicional. A eso se añade la obligación de no escabullirse de las controversias que conviven en su campaña.

Un nuevo brote en China pone en alerta al mundo. EL UNIVERSAL sigue de cerca la evolución de esta epidemia.