Edomex: ¿billetazo o descontento?

Salvador García Soto

En las elecciones más competidas que haya vivido el Estado de México, el dilema de los mexiquenses al votar el próximo 4 de junio será elegir entre la perpetuación de un partido y un grupo que se resisten a soltar el poder y recurren al desesperado “billetazo” limpio para potenciar su maquinaria y voto duro —bajo el cálculo de que cualquier multa es barata si mantienen el poder— o traducir su enorme descontento popular en un cambio para el que tienen enfrente dos opciones opositoras que plantean no sólo una alternancia política nunca vista en la entidad, sino también el primer gobierno femenino en su historia.

Los tres candidatos que arrancaron campaña el primer minuto de este lunes con actos simbólicos pasada la media noche, con empate técnico en encuestas, tienen hoy las mismas posibilidades. Alfredo del Mazo, candidato del PRI y de la perpetuación, inició su campaña en Tlalnepantla, corazón del corredor azul del Valle de México y zona adversa al priísmo; Delfina Gómez, de Morena, comenzó su proselitismo con un acto simbólico en Texcoco, el municipio donde ya fue presidente municipal y donde se encuentra la mayor fuerza de ese partido, y hoy estará en el Teatro Morelos, de Toluca, el corazón político del estado acompañada, por supuesto, de su sensei Andrés Manuel López Obrador; mientras que Josefina, en un acto de osadía y también de provocación, con el que intenta demostrar que “va con todo”, se fue a iniciar campaña el primer minuto de este día a Atlacomulco, la tierra del grupo al que sin duda se enfrenta.

El gran peso que cargan los tres candidatos es que se juegan mucho más que la gubernatura. Nadie duda por ejemplo que el tercer Del Mazo que busca gobernar el Estado de México también carga en sus hombros la posibilidad de resucitar o enterrar al PRI rumbo a la sucesión de 2018; si él gana la gubernatura, el priísmo respira y, con todo en contra, pelearían la Presidencia; si él pierde, el panorama se ensombrece totalmente para el viejo partido. Tampoco nadie cuestiona que Josefina Vázquez Mota enfrenta no sólo el descontento de grupos locales del PAN, sino el reto de mostrar que sí era la mejor candidata, sacarse la espina de 2012, y definir, con su resultado, la sucesión presidencial panista: si gana, Ricardo Anaya será candidato; si pierde, Margarita va al 2018. Y finalmente Delfina Gómez, que en apariencia sería la que tiene menos que perder, es la que quizás sea la que carga con el peso mayor: su triunfo le daría casi “pase automático” a López Obrador a Los Pinos, su derrota obligaría al tabasqueño a reforzar la estrategia porque no habría nada definido en las presidenciales.

En apenas 60 días de campaña que, descontando Semana Santa y Pascua se reducen a menos de 50, los tres candidatos tendrán que convencer a un electorado escéptico, descontento, pero también pobre y susceptible de ser comprado. El dilema radica en ver qué puede más: si el “billetazo” limpio y sin pudor con dinero público y privado para retener el poder o el fuerte descontento popular que puede traducirse en una participación ciudadana que haga historia con la alternancia. Por donde se le vea, lo que va a suceder en el Edomex es el preámbulo de 2018.

 

NOTAS INDISCRETAS… Ayer cerró sus puertas el periódico Norte de Ciudad Juárez, tras 27 años de salir diariamente. El asesinato de su reportera Miroslava Breach, el temor de nuevos atentados y “las dificultades para ejercer el periodismo crítico”, llevaron a su director Oscar A. Cantú a anunciar su decisión en un editorial de despedida, en el que también acusa a los gobiernos “de insensibilidad”. Pierden no solo juarenses, sino todo el periodismo mexicano… Dos datos contradicen la filosofía kalimanista del presidente Peña Nieto (“no vivimos en el peor de los mundos” y “la crisis está en la mente”). En Guerrero y en Veracruz se cometen seis asesinatos violentos diarios en lo que va de 2017. 378 homicidios en Guerrero, en 65 días del año, documentó el diario Reforma, mientras en Veracruz el diario Noreste contó 576 asesinatos violentos en cuatro meses de Miguel Ángel Yunes en el cargo. Pero “todo está en la mente”…Como en los viejos tiempos de la opulencia y el despilfarro, el empresario Alfredo Miguel demuestra por qué todos dicen que con contratos de hasta 770 mdd en el gobierno federal (Pemex SCT y otras) es uno de los “empresarios favoritos” del sexenio de Peña Nieto. El fin de semana Miguel organizó un torneo de golf en Tres Vidas, Acapulco, y para que su evento luciera trajo hasta 60 invitados de Estados Unidos y México, con gastos pagados, y en sus aviones y helicópteros (los mismos que renta al gobierno federal y presta a sus amigos priístas). Qué lejos aquellos días en que este libanés huía de la justicia por evasión fiscal en el gobierno de Fox y no podía pisar territorio mexicano con Felipe Calderón. Es lo bueno de tener un amigo en Los Pinos… Los dados abren con Escalera doble. La semana promete.

 

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