'Chuchos' vs. AMLO: la batalla final

Salvador García Soto

La denuncia penal que ayer interpuso ante la PGR el líder de Los Chuchos, Jesús Ortega, en contra de Andrés Manuel López Obrador, escala la disputa entre las izquierdas mexicanas y da pie a una confrontación abierta que puede ser la última y decisiva para la supervivencia del PRD. La corriente Nueva Izquierda busca no sólo frenar a López Obrador en su carrera acelerada por la Presidencia, al acusarlo penalmente de cometer un delito electoral (utilizar el listado nominal con fines proselitistas), sino también detener la desbandada y sangría de perredistas hacia Morena.

La ofensiva legal es la respuesta a la estrategia lopezobradorista para desfondar al PRD y ocurre un día después de que en Zacatecas miles de perredistas de la corriente ADN, que encabeza Héctor Bautista, se sumaron a la campaña del candidato de Morena, David Monreal, quien también la semana pasada se llevó al coordinador de campaña del candidato del PRD a la gubernatura, Ignacio Fraire, que abandonó al candidato perredista, Rafael Flores, para apoyar a Morena.

Con su denuncia, Los Chuchos buscarían que se sancione a López Obrador y se le inhabilite para ser candidato en el 2018, en una apuesta en la que se juegan su resto para frenar al tabasqueño. Sin embargo, el grupo mayoritario del PRD llega a esta batalla dividido y debilitado por fracturas internas como la creación de Los Galileos de Guadalupe Acosta Naranjo y el alejamiento de Carlos Navarrete.

Eso podría hacer que la ofensiva tuviera un efecto no deseado para Los Chuchos, que lejos de detener la sangría y desbandada de perredistas a Morena, podría acelerarla. Porque hay varias corrientes internas como ADN, IDN y parte del Foro Nuevo Sol que simpatizan con la idea de que el PRD se aliara en un frente de izquierdas, con López Obrador como su candidato presidencial; y la confrontación abierta por Ortega podría hacer que algunos de esos grupos, que simpatizan con el tabasqueño pero que aún estaban indecisos, terminen por tomar partido a favor de López Obrador aún antes de 2018. Si eso ocurre, detener la desbandada será imposible, pues cada vez más militantes querrán moverse hacia la opción de izquierda que avanza y crece, y que ya no es el PRD.

Hay encuestadores que incluso advierten que, de consolidarse la tendencia que ha venido mostrando Morena, después de los próximos comicios locales en 13 estados el partido de López Obrador podría crecer tanto que estaría en condiciones de disputarle el segundo lugar de votación nacional al PAN, mientras el PRD podría caer hasta la cuarta fuerza política.

Estamos, pues, ante la confrontación final y decisiva en la que se recrudecerán las luchas de la izquierda y las descalificaciones mutuas: de un lado, Los Chuchos acusan a López Obrador de “jugar sucio”, de violentar la ley y de “predicar un fanatismo religioso” y un descarado pragmatismo político en el que no le importa pactar con el PRI (como lo hizo con Javier Duarte en Veracruz); y por el otro, Andrés Manuel se refiere a los líderes de Nueva Izquierda como Los Chuchos de Troya porque dice que le harán el “juego sucio” al gobierno de Peña y buscan “dinamitar a la izquierda desde la izquierda”.

Acomódese en su asiento, abróchese el cinturón y haga su apuesta: ¿quién gana la última batalla y se queda con el liderazgo de la izquierda mexicana, Los Chuchos o López Obrador?

NOTAS INDISCRETAS… El nombre de Luis Francisco Molleda tal vez no le diga nada; tampoco el de Carlos Barrera Ríos. Pero si le digo que esos dos personajes, el primero empresario textil y el segundo ex funcionario del ISSSTE, crearon una mafia que desde el año 2000 y hasta la fecha acapara contratos y licitaciones para elaborar uniformes, vestimentas y otros utensilios en el gobierno federal, entonces el tema cambia. En 16 años, esos dos personajes han ganado miles de millones de pesos en contratos públicos lo mismo de Pemex, de Conagua, de la SEP y del ISSSTE con diversas empresas que son favorecidas de manera ilegal a través de licitaciones amañadas por las dependencias. Su última empresa, con la que participan en este momento en la licitación LA-019GYNN0066-E2-2016 para surtir “vestuario y uniformes” al ISSSTE, es Grupo Molleda que representa a varias firmas como Cima, Atom, Winmart y Techtex. Todos los detalles sobre el modus operandi de la corrupción de esta mafia de las licitaciones los publican las reporteras Ana Lilia Pérez y Thelma Gómez Durán en la revista Newsweek en español. ¿Así o más rampante la corrupción gubernamental?.. Los dados repiten Serpiente. Caída libre.

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