Morena y Moreno

Raúl Rodríguez Cortés

De cara a las elecciones presidenciales del año que entra, Morena (López Obrador) y Moreno Valle (ex gobernador de Puebla) son quienes más beneficios políticos han obtenido para su causa, tras los comicios del domingo pasado.

El conteo distrital de votos en el Estado de México, que acababa de concluir al momento de redactar esta columna, ratificó los resultados de los conteos rápidos y el PREP a favor de Alfredo del Mazo (33.80%). Su ventaja sobre Delfina Gómez (30.87%) se sostuvo en 2.93% de los votos, aunque todavía no acababa el recuento de los tres mil 284 paquetes que se autorizó abrir y donde la candidata de Morena recuperaba votos.

Todo apunta a que el escrutinio oficial ratificará el triunfo del PRI no obstante las argumentaciones y evidencias de fraude profusamente difundidas estos días a través de las redes sociales. Parece inevitable, por lo tanto, que ese resultado será impugnado en el Tribunal Electoral del Estado de México (TEEM) y en el del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Así, la decisión final se iría hasta agosto.

Pero difícilmente cambiarán las cosas si nos atenemos a la experiencia histórica, sobre todo a la de las elecciones presidenciales de 2006, aquella famosa del “haiga sido como haiga sido”, en la que el TEPJF dio el triunfo a Felipe Calderón con la estrecha ventaja de 0.52% y sin aceptar limpiarla con el total recuento de votos.

El PRI y sus aliados, pues, ganaron en el Estado de México, aunque como partido perdió. El tricolor, por sí solo, obtuvo un millón 729 mil 49 votos (29.81%) y Morena, en su primera participación electoral en el estado, le ganó con un millón 786 mil 962 sufragios (30.81%). Así que el triunfo tricolor se lo deberá, en todo caso, a los coligados Partido Verde, Nueva Alianza y Encuentro Social que, a cambio, perderán su registro local pues ninguno de ellos, por sí solo, obtuvo el tres por ciento del total de la votación.

Aún en coalición, Del Mazo obtuvo un millón 955 mil votos (33.72% del total) cuando hace seis años el hoy gobernador Eruviel Ávila logró tres millones 18 mil 588 sufragios (61.97% del total). El candidato tricolor, entonces, perdió en esta elección poco más de dos millones de votos, más de la mitad de los que ahora obtuvo. La mayoría de esos votos perdidos fueron a parar a Morena.

Si la participación electoral fue de 52% (5 millones 854 mil 225 votantes), Del Mazo gana la elección con solo 17.3% del respaldo popular. Una proporción similar, cierto, correspondería a un triunfo de Morena. En ambos casos es muy bajo para dar legitimidad. Pero ésta, sin duda, no está en el horizonte del PRI. Su maquinaria se movió solo para ganar, sin importarle cargar con semejante fardo.

Así que Morena ganó mucho a pesar de los errores cometidos. ¿Cuáles? Los de Delfina por no deslindarse claramente de su padrino político local, Higinio Martínez; y los de López Obrador, por su excesivo protagonismo y su intransigencia respecto a la alianza con el PRD.

En Coahuila el conteo distrital dio ayer el triunfo al priísta Miguel Ángel Riquelme, pero todo apunta a que la elección también será impugnada en tribunales. El PRI y el PAN reclaman el triunfo.

Para el líder panista, Ricardo Anaya y sus aspiraciones a la candidatura presidencial, la victoria en Coahuila es crucial, sobre todo tras la estrepitosa caída al cuarto lugar de su candidata Vázquez Mota, en el Estado de México.

De semejante derrota ya le pasó la factura Margarita Zavala, también aspirante a la candidatura presidencial albiazul, al atribuirle que, con su liderazgo, Acción Nacional dejó de ser una real opción de cambio. La ex primera dama, con el apoyo de la facción panista que encabeza su marido, el ex presidente Felipe Calderón, sabe que la debacle mexiquense debilita las ambiciones de Anaya y que perder Coahuila sería para él un golpe devastador. Por eso lo apremia a que se defina ya, a que deje el liderazgo del partido si va a buscar la candidatura.

Anaya solo tiene a su favor la victoria clarísima, y ya reconocida por todos los contendientes, del candidato aliancista PAN-PRD en Nayarit, Antonio Echevarría, pero resulta que, en términos de operación política, la victoria fue conducida ahí por el ex gobernador de Puebla Rafael Moreno Valle quien, como delegado especial del albiazul en ese estado, es el único, entre los tres suspirantes panistas a la candidatura presidencial, que hasta ahora ha entregado cuentas positivas.

Por eso le digo que, con la vista puesta en las presidenciales de 2018, los que más jalaron agua para su molino en las elecciones del domingo pasado, fueron Morena y Moreno.

INSTANTÁNEAS. 1. GASTOS. Morena denunció ante el INE que Alfredo del Mazo gastó hasta ahora 412.2 millones de pesos y, por lo tanto, estima que rebasó los topes de gastos de campaña por un monto de 126.6 millones de pesos. El PRI le solicitó al INE hacer una revisión pública de las pruebas y acusaciones contra su candidato y también denunció rebase de gastos del partido de AMLO.

2. LICENCIAS. A más tardar en septiembre, el jefe de gobierno de la ciudad de México, Miguel Ángel Macera pedirá licencia para dejar el cargo y buscar su postulación como candidato presidencial independiente, pero con el respaldo del PRD. En octubre o noviembre hará lo propio el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles

3. NIÑOS. A propósito del Dia Mundial contra el Trabajo Infantil que se celebrará el próximo lunes, el Inegi dio a conocer que dos de cada cinco menores mexicanos de 5 a 17 años se ven obligados a trabajar y, por lo tanto, no asiste a la escuela. De esos niños que trabajan, nueve de cada diez lo hacen en actividades no permitidas.

[email protected] raulrodriguezcortes.com.mx @RaulRodriguezC

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