Se encuentra usted aquí

La huella del turismo

En diversos estratos de la sociedad existe la percepción de que la actividad turística se produce por generación espontánea, y que en virtud de que México es un país con grandes riquezas, en automático, México es un país turístico
02/05/2016
01:54
-A +A

En el marco del recientemente realizado Tianguis Turístico, se presentó la publicación de La huella del turismo, estudio realizado por la Universidad Anáhuac con el auspicio del Consejo Nacional Empresarial Turístico.

Este trabajo parte del reconocimiento de que no es exagerado afirmar que en diversos estratos de la sociedad existe la percepción de que la actividad turística se produce por una suerte de generación espontánea, y que en virtud de que México es un país con grandes riquezas, en automático, México es un país turístico. Por otro lado, al paso del tiempo, gobiernos de los distintos órdenes y de diferentes filiaciones partidistas se vanaglorian de la atención que prestan al turismo como parte de sus planes y programas.

Sin embargo, y reconociendo que paulatinamente el turismo ha ganado espacios públicos y mediáticos, estamos lejos —afirma el documento— de haber logrado el convencimiento en la sociedad sobre las bondades del turismo, del notable momento que vive el sector y sobre todo, de la vulnerabilidad propia de una actividad que encierra un entorno de competencia intensa y global.

Con el propósito de ‘dramatizar’ y encontrar un camino alternativo de comunicación que ayude a sacudir a la sociedad, el estudio presenta de manera inicial un análisis contrafactual denominado ¿Y si no hubiera turismo? a partir de la idea de qué ocurriría si México no contara con esta noble actividad (recordando un poco el estilo de lo que pasaría en Estados Unidos con aquello de ‘Un día sin mexicanos’), acudiendo en todo momento a la base de cifras oficiales. De esta forma, se identifican, entre otros graves efectos con base anual, un sensible hueco en el PIB (8.5%); un incremento en el déficit de la Balanza en Cuenta Corriente (29.6% en 2015); una drástica caída en el personal ocupado del 7% que afectaría, especialmente, a mujeres y jóvenes (con una pérdida de casi 2 millones de ocupaciones para las mujeres y de 608 mil para jóvenes menores de 24 años, con un aumento de 17% en el número de ‘Ninis’); un empeoramiento de las condiciones de desarrollo social en varias regiones del país; un grave efecto en la cadena productiva en la que se perderían 58 mil millones de dólares; una caída en la industria de la construcción de 7.7 miles de millones de dólares; una reducción de 12.4% en el consumo privado del país; y una disminución de 26 mil millones de dólares en la inversión privada en los primeros tres años de la presente Administración Federal, entre otros efectos.

En esta lógica, se insiste, es incomprensible cómo se le siguen regateando los apoyos al desarrollo de la actividad, ya sea, por ejemplo, con la entrega oportuna de los recursos para la promoción turística —tanto en el ámbito federal, como en los estados—, en la discusión de proyectos estratégicos en el poder legislativo a espaldas de la representación empresarial –casinos–, en la exclusión del sector en iniciativas de estímulo a la inversión como las Zonas Económicas Especiales o en la lastimosa sobreregulación a que se sujetan muchas de las empresas turísticas.

Ciertamente, no es México el único país en que el reconocimiento de la sociedad sobre los méritos del turismo es, relativamente, menor; lo mismo ha pasado con Francia, primer destino turístico mundial, por el número de llegadas de turistas internacionales o en España, cuya economía depende en una octava parte de la industria turística. Conviene recordar, de igual forma, que el Secretario General de la Organización Mundial del Turismo, quien está de visita en el país este 2 de mayo para recibir un Doctorado Honoris Causa de la Universidad Anáhuac, señalaba en su programa de trabajo al inicio de su encargo en 2009 que había que lograr “Una mayor sensibilización de los dirigentes políticos y financieros, y de la opinión pública respecto a que viajes y turismo constituyen un importante sector de la economía, con capacidad para estimular otras actividades económicas y generar empleos”.

La huella del turismo no es la última palabra en el terreno del discurso sobre la importancia del sector, pero si puede ser un nuevo punto de partida para elevar el reconocimiento del valor estratégico de las aportaciones que realiza a la sociedad mexicana.

Director de la Facultad de Turismo y Gastronomía, Universidad Anáhuac México Norte.

Twitter: @fcomadrid

Director de la Facultad de Turismo y Gastronomía de la Universidad Anáhuac México Norte.