Osorio gana terreno, Nuño está fulminado. ¿Y las imágenes?

Elisa Alanís

Cinco días después de los asesinatos en Nochixtlán, no hemos visto fotografías o videos de manifestantes con armas de fuego. Tal vez en días próximos aparezca alguna. Se habla de halcones, más que de la CNTE o pobladores. Por lo pronto, al momento que concluyo esta columna, no hay una sola foto publicada.

Tampoco existe una imagen convincente que demuestre a la policía emboscada, como lo narró Enrique Galindo, comisionado de la Policía Federal. 

Y no queda claro cuál fue la estrategia del gobierno, más allá de “rafaguear” y disparar en contra de la multitud, sin objetivo claro ni identificado.

Más bien quedaron al descubierto mentiras, tratando de ocultar o justificar sus acciones. Que no iban armados. Que las fotos donde se veía lo contario eran falsas. Que primero no portaban pero luego sí. Que fue a medio día. Que fue más temprano. Que parecía una emboscada… bla bla bla.

Dichos tirados a la basura desde el primer momento por testigos imparciales, compañeros fotorreporteros de Cuartoscuro, Xinhua, AP.

Es indudable la presencia de grupos violentos que deben ser detenidos, castigados. Pero la actuación de la autoridad fomenta la impunidad. Difícilmente será aceptada cuando aporta información parcial, miente, se victimiza, distorsiona la realidad, asesina, detiene a inocentes.

El titular de la policía cínicamente sostuvo que la primera parte del operativo fue un éxito. Quiso olvidar el pequeño detalle de lo ocurrido a partir de las 9:00 am del 19 de junio.

Comenté en mi videocolumna que alguien tiene que hacerse responsable de esta ofensiva fallida, mortal. ¿Galindo o Sales?

Con lo que se sabe hasta el momento, Enrique Galindo debería renunciar.

Esto, independientemente de las investigaciones periodísticas y de la CNDH que esclarecerán hechos y señalarán a más responsables (trátese de un grupo o de otro). Vale decir que a estas alturas es difícil confiar en las autoinvestigaciones gubernamentales. 

También comenté que traería costos para los aspirantes presidenciales, Osorio y Nuño. 

Osorio ganó tiempo y terreno. Será el negociador. Nuño, repito, está políticamente fulminado.

RAZONES Y PASIONES: Otro escándalo señala a Jesús Murillo Karam. Un trabajo de la unidad de investigaciones periodísticas de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (INDAGA), con la beca Mike O'Connor del Centro Internacional para Periodistas (ICFJ), revela contratos de obra millonarios, por 4 mil 625 millones de pesos, para empresas de parientes del ex procurador.

Jesús Murillo negó, como le gusta hacerlo a los políticos, “categóricamente”, cualquier señalamiento a él o a su familia.

A los funcionarios públicos ya no les servirá chantajear a concesionarios de medios de comunicación y/o hacer negocios con ellos, para ocultar corruptelas. La labor periodística, con el apoyo de la sociedad civil y organismos internacionales, cuenta ahora con espacios importantes.

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