Unión Europea y México: educación en movimiento

Andrew Standley y Luis Fernández Cid

Decía el poeta español Antonio Machado que “en cuestiones de cultura y saber, sólo se pierde lo que se guarda; sólo se gana lo que se da”. Pues bien, México y los países que conformamos la Unión Europea no nos hemos guardado nada y hemos dado todo en nuestra relación en cuestiones de cultura y saber.

Tras más de 55 años de relaciones diplomáticas entre la Unión Europea y México, la educación ha sido, sin lugar a dudas, una de las áreas que más ha ayudado a intensificar las excelentes relaciones entre el país norteamericano y la Unión. Esta cooperación en el ámbito de la educación se ha centrado en fomentar la movilidad y la cooperación académica, conscientes del enriquecimiento mutuo y de la contribución al desarrollo económico y social que dichos procesos conllevan.

Nunca antes en la Historia han existido tantas posibilidades de movilidad de estudiantes y docentes como en la actualidad. Vivimos en una época de educación en movimiento, en una época de globalización educativa y de competencia global por el talento.

México no es ajeno a este proceso de globalización y así lo demuestran las cifras de movilidad creciente de estudiantes, docentes e investigadores mexicanos hacia Europa. Éstos eligen, cada vez más, instituciones de educación superior europeas en búsqueda no sólo de la calidad y excelencia educativas, sino también de experiencias personales y culturales que trascienden los vínculos meramente académicos y van tejiendo un entramado sólido de relaciones entre ciudadanos e instituciones de ambas orillas.

Los países de la Unión Europea, en su conjunto, constituyen el primer destino de los estudiantes y docentes mexicanos internacionales.

Cabría preguntarse el porqué de dicha elección. La preferencia de los estudiantes y docentes mexicanos por países de la Unión Europea no es casual. Las razones de dicha tendencia van desde la calidad del sistema universitario de los países de la Unión Europea a la proximidad lingüística y cultural; desde las posibilidades que ofrece la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior a las facilidades normativas y administrativas a la movilidad, así como a los atractivos programas de financiación.

Por su parte, las Universidades mexicanas y las de los países miembros de la Unión Europea están vinculadas mediante cientos de acuerdos bilaterales de cooperación. Asimismo, muchas universidades y las más destacadas escuelas de negocios y de ingeniería de países europeos están ya presentes en México.

Como parte de estos esfuerzos de internacionalización, cabe destacar el auge de las ferias educativas y de movilidad promovidas por los países europeos en México, como la Feria Europosgrados 2016, que se celebrará los días 5, 6 y 8 de noviembre en la Ciudad de México y en Monterrey, feria universitaria europea sobre estudios de posgrado más grande e importante en México.

Por último, la intensa cooperación académica ha venido apoyada por la existencia de múltiples programas de becas nacionales y europeos para fomentar la movilidad a uno y otro lado del Atlántico. A título de ejemplo, la Unión Europea ha desarrollado instrumentos de financiación, como Erasmus+ o el programa Horizonte 2020, de los que se están beneficiando ya estudiantes, docentes e investigadores mexicanos.

La cooperación y movilidad en la educación superior entre México y países de la Unión Europea tiene una larga y exitosa historia. No obstante, la educación en movimiento requiere que tanto México como los países de la Unión Europea sigan avanzando hacia el fomento de dicha movilidad y remuevan los obstáculos burocráticos que puedan ir en contra de dicho objetivo. Así, mejorar los sistemas de reconocimiento y homologación de títulos o de obtención de las cédulas profesionales va en beneficio mutuo de México y de los países de la Unión Europea.

La educación en movimiento ha cobrado un especial protagonismo en esta era de globalización educativa, en la que se impone una más estrecha cooperación entre México y la Unión Europea y una mayor movilidad del talento. Así podremos seguir cumpliendo la máxima del poeta que mencionábamos al inicio, es decir, “ganar en cuestiones del saber dando todo, no guardando nada”.

 

Embajador de la Unión Europea y embajador de España, respectivamente, junto con los embajadores de los Estados Miembros de la Unión Europea acreditados en México

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