TPP: letra chiquita

Alberto Barranco

Aunque la información sobre lo negociado por México en puntos sensibles de cara al Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica, empieza a fluir a cuentagotas, la fotografía completa se hará pública hasta el inicio del segundo periodo de sesiones del Congreso, en marzo del año próximo

El documento se entregará a la consideración del Senado en la posibilidad de convertirlo en ley suprema, es decir subordinando todos los ordenamientos en vigor a su cauce.
La posibilidad de la Cámara alta será solo el sí o no, en un escenario en que los partidos afines al gobierno no solo tienen posibilidad de mayoría simple, sino calificada.

Dicho con todas las letras, aunque en México no existe la figura del fast track o vía rápida, el ingreso del país al concierto de 12 naciones con el común denominador de costas al Pacífico se negoció sin alternativa de quitarle o ponerle una coma al texto final.

Lo tomas o lo dejas.

De acuerdo con la ruta crítica prevista, el TPP haría su arribo formal el primer día del 2017.

México, pues, tiene un año para preparar la transición, es decir para reforzar sus estrategias en la mira de un papel digno.

Aunque en los 20 años de Tratado de Libre Comercio de América del Norte el país ha logrado una balanza superavitaria, el ingreso de nuevos jugadores en un esquema similar podría colocar en peligro la ventaja.

De entrada, el país tendrá que competir en piso parejo con Japón en el renglón automotriz, es decir nuestra carta estelar en materia de exportaciones. Aunque México avanzó cuatro escalones en el termómetro de competitividad del Foro Económico Mundial, ubicándose en el 53, la nación del sol naciente está en el seis. En materia de eficiencia de mercado el país se ubica en el escalón 82 y Japón en el 11.

El país nipón logró un acuerdo con Estados Unidos para bajar a 45% el contenido regional en la fabricación de vehículos y el 30% en autopartes, frente al 62.5 y 60 respectivamente que concedía el TLCAN.

En el mercado de Estados Unidos, además, el país enfrentará el poderío agrícola y ganadero de Australia y Nueva Zelanda, por más que en el renglón de azúcar se pactó un plazo de 10 años para la desgravación total de aranceles a cambio de otorgar “cupos”, es decir cuotas de exportación libre.

Vietnam será un duro rival para México en materia de penetración al mercado de Estados Unidos en el renglón de textiles y vestido, dado el costo simbólico de su mano de obra.

La posibilidad de estas naciones habría que extrapolarla también al escenario interno del país, lo que coloca en peligro a la planta industrial.

Bajo el marco del acuerdo se eleva la protección de los derechos de propiedad intelectual, lo que favorece a las multinacionales de todos los calibres, con énfasis en las farmacéuticas lo que coloca al país en riesgo de ser acusado de violaciones.

Las disputas se resolverán en el marco del nuevo acuerdo, bajo arbitraje privado.

Cualquiera de los países en el pacto podría demandar al gobierno cuando consideren que su reglamentación no empata con lo pactado en la negociación.

México, como usted sabe, depende en gran medida de insumos de importación para exportar, lo que tradicionalmente le provoca desequilibrio en su balanza comercial a nivel global.

Y aunque presume de ser la quinta nación más abierta del planeta, la catarata de tratados comerciales no ha sido empatada con una política que le permita aprovechar la apertura.

Por lo pronto, la letra chiquita está en el incierto.

 

Balance general. Aunque oficialmente el recorte del presupuesto para el año próximo sería de 97 mil millones de pesos, frente a los 130 mil de este año, es evidente que al cernimiento de la propuesta por la Cámara de Diputados habrá de multiplicarse.

El cálculo más conservador habla de 180 mil, por más que el presidente de la Comisión de Presupuesto, Baltazar Hinojosa, vaticina 221 mil.

El problema, pese a la supresión de programas duplicados o considerados no estratégicos, será ubicar las partidas susceptibles sin tocar las fibras sensibles.

Hasta hoy el peso mayor de la poda presupuestal ha caído sobre Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, estirándose la liga al máximo en un escenario en que la posibilidad de sobrevivencia de éstas ante al embate de la reforma energética se ha estrechado.

Por lo pronto el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, reconoció ante el Senado que se le pasó la mano en el recorte al sector salud.

Y por lo pronto, también, en la posibilidad de que el recorte alcance a las participaciones federales, algunas entidades federativas como Veracruz se están sacando de la manga impuestos locales.

 

Manzana de discordia. Convertido en manzana de discordia al balconearse en grabaciones ilegales la estancia de funcionarios en opción de otorgarle concesiones, la constructora OHL está colocando en venta su hotel ubicado en la Riviera Maya.

La exposición de motivos habla de deshacerse de activos no estratégicos para concentrar sus tareas en su objetivo toral.

La empresa no ha logrado recuperar aún el terreno perdido en la cotización de sus acciones en la Bolsa Mexicana de Valores, al fragor de los escándalos.

El Grupo ICA llegó a tener un hotel de la cadena Sheraton en Cancún, en tanto Cementos Mexicanos tenía dos de Marriot, uno en Puerto Vallarta y otro en Cancún.

 

Mercado millonario. De acuerdo al presidente de la Comisión Federal para Prevenir Riesgos Sanitarios, Mikel Arreola, hasta el año pasado el valor del sector farmacéutico en el país ascendía a 145 mil millones de dólares, colocándose como el mayor de América Latina después de Brasil.

El funcionario se pronunció porque la regulación sanitaria no le genere a las empresas del ramo más costos que beneficios para los pacientes.

 

Otra Canaero. Detrás del calificativo del presidente de Interjet, Miguel Alemán Velasco, en el sentido de que la Cámara Nacional de Aerotransporte es “una vacilada” está la intención de ponerle tienda de enfrente.

La nueva Cámara se nutriría con la mayoría de las líneas aéreas, dejando prácticamente solo a Aeroméxico y su filial Conect.

El descontento contra el presidente del organismo empresarial, Fernando Flores, nació por el apoyo incondicional a la empresa hegemónica al fragor de la revisión del Tratado Bilateral Aéreo entre México y Estados Unidos.

Como usted sabe, Aeroméxico pretende que se le otorgue inmunidad en materia de prácticas monopólicas de cara a su alianza con la empresa estadounidense Delta, en la que se escalonan horarios de vuelo y se pautan tarifas similares.

 

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