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Crimen sin castigo

Aunque la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera está presionando por aplicar los 163.13 millones de dólares de pena pecuniaria contra Estados Unidos por el embargo de atún autorizados por la Organización Mundial de en aranceles extraordinarios a la alta fructosa, la posibilidad parece muy remota
30/05/2017
01:59
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Como usted sabe, la semana entrante se acaba el plazo para alcanzar un acuerdo bilateral sobre las exportaciones de azúcar provenientes de México, sin visos de arreglo aún.

El país del norte mantiene su exigencia de cubrir las cuotas, es decir, tanto sin aranceles con el producto semirrefinado, o aceptar aranceles bajo el marco de comercio libre.

En la perspectiva, colocado el mercado estadounidense como la única salida redituable para los excedentes del dulce en el país, el organismo encabezado por Juan Cortina Gallardo pretende el ojo por ojo con el dulce que a su vez nos manda la nación de las barras y las estrellas.

Como recordará usted, hace unas semanas ante el empecinamiento del país del norte en desacatar una resolución que lo obliga a desmantelar una restricción artificial para el ingreso de atún mexicano, abrió la posibilidad de una represalia del tamaño del daño causado.

El país, pues, podría castigar las exportaciones estadounidenses con aranceles en rubros sensibles, hasta agotar los 163.13 millones de billetes verdes.

Sin embargo, la Secretaría de Economía decidió guardarse la carta para no irritar a la contraparte de cara a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, por más que en los últimos días la dependencia había planteado posiciones más agresivas frente a la belicosidad verbal de la Casa Blanca.

Al fragor de la luz verde, la dependencia había señalado que procedería “inmediatamente” a solicitar autorización para suspender beneficios a Estados Unidos.

Hace ocho años, en 2009 el propio organismo internacional le había autorizado a México imponer represalias por 2 mil 400 millones de dólares por la negativa de Estados Unidos de cumplir los compromisos pactados en materia de transporte transfronterizo de carga.

Aunque el país optó por imponer impuestos de importación a productos no sensibles, es decir, evitar pegar donde duele, el país del norte debió doblar las manos.

El castigo apuntó por ejemplo, a productos navideños, especialmente árboles artificiales, croquetas para perro y alguna que otra chuchería.

Posteriormente, en 2016, el país ganó otro caso por etiquetado de carne que le facultaba a imponer represalias por 560 millones que no se hicieron efectivas al meter reversa el país del norte.

De acuerdo con los expertos, la manera de doblegar a Estados Unidos en el caso del atún, es decir, la imposición de una etiqueta en los envases enlatados de exportación con la leyenda “Delfín a salvo”, sería ponerle una barrera arancelaria al maíz amarillo que nos vende el tío Sam.

Su condición está en el mismo nivel o situación del azúcar nacional, es decir, México es su mejor mercado.

Lo lamentable del caso es que siguen pasando los meses sin que se castigue una evidente barrera proteccionista que se implantó a pretexto de protestas de grupos defensores de especies en un escenario en que los barcos atuneros mexicanos según ello mataban a palos a los delfines que navegaban a la vera de los bancos y quedaban atrapados en las redes.

La Organización Mundial de Comercio resolvió hace ochos años que México tenía la razón en el diferendo.

¿Nos esperamos otros ocho años?

Balance general. La Comisión Permanente del Congreso analiza un punto de acuerdo para exhortar al director general de Caminos y Puentes Federales de Ingresos, Benito Neme, a que de la cara frente a las denuncias de corrupción de la instancia.

Estas apuntan al director de Infraestructuras Mauricio Sánchez Woodworth, a quien se acusa de filtrar información confidencial a posibles contratistas para colocarlos en ventaja.

Bajo ese esquema seis empresas obtuvieron contratos por 770 millones de pesos, en un abanico que oscila desde la supervisión del bacheo de la autopista Monterrey-Nuevo Laredo hasta el mantenimiento de la autopista Cuernavaca-Acapulco.

Existen correos electrónicos en que se cruzan datos entre los involucrados, entre ellos una cuñada del funcionario, y los contratistas.

Entre los datos filtrados está el tope financiero de las licitaciones.

Automotrices en alerta. Aunque el mayor monto de contenido regional de cara a los compromisos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte apuesta al sector automotriz, en un porcentaje de 62.8%, las señales apuntan a que Estados Unidos pretende incrementarlo.

La intención, naturalmente, es ganar terreno en materia de exportacion de partes o insumos, lo que desplazaría desde el acero proveniente de China, hasta el aluminio que llega de países europeos.

La exportación automotriz constituye la carta fuerte de México, en un escenario en que de los 373 mil 930 millones de dólares que le facturó el año pasado a la nación de las barras y las estrellas, 30% lo llenaron las armadoras.

Naturalmente, existen algunos insumos que no los fabrica ni los exporta Estados Unidos, como chips y microconductores.

Por lo pronto, la industria está en alerta máxima.

Hora cero. El próximo viernes, finalmente, el Instituto Mexicano del Seguro Social le levantará el brazo a las seis empresas que hayan ganado contratos regionales para servicios de seguridad privada en sus instalaciones.

Aunque la posibilidad hablaba de siete, ninguna de las compañías que acudieron a la cita de presentación de ofertas se atrevió a entrar a la región Noreste.

La zona, con 237 inmuebles, abarca Nuevo León, Durango, Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosí.

Los guardias que se contraten no estarán armados.

La sospecha de los participantes es que había favoritismo hacia una de ellas, Servicios Industriales e Institucionales, quien acumula 14 contratos en el organismo a partir de 2013.

Crece Engenium Capital. Un año después de constituida como instancia financiera independiente sobre lo que era GE Capital, Engenium Capital está lanzando un programa de emisión de Certificados Bursátiles por 8 mil millones de pesos.

La intención es financiar la expansión de sectores como alimentos y bebidas, autopartes, metales y minería, transporte, construcción, tecnología, servicios y salud.

La firma que tomó la estafeta de 20 años de su antecesor tiene un portafolio de mil 800 millones de dólares.

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Periodista, cronista de la Ciudad de México, hombre de letras y, al mismo,tiempo profesional de la economía. Analiza en la radio y en la prensa los difíciles problemas financieros del país y del...