Una formación científica con visión humanística

Rosaura Ruiz

Es fundamental seguir promoviendo la formación de profesionales capacitados para atender los problemas del país

Hace unas semanas Arturo Casadevall, reconocido inmunólogo y titular del Departamento W. Harry Feinstone de Microbiología Molecular e Inmunología de la Universidad Johns Hopkins de Maryland, Estados Unidos, abordó en un texto titulado “PutthePh back in PhD” (que en una traducción aproximada querría decir “devolver el carácter filosófico a los programas científicos de Doctorado”) uno de los temas fundamentales que están llamados a definir —o redefinir— la ciencia del siglo XXI: la importancia de las humanidades en la formación científica.

La ciencia, mediante sus investigaciones, desarrollos e innovaciones subsecuentes, ha sido la responsable de muchos de los más importantes avances de las sociedades modernas, así como del proceso civilizatorio. Gracias a ella la humanidad cuenta con una vastedad de productos que nos han facilitado la vida diaria y nos han permito comprender mejor la realidad, desde el nivel atómico hasta el astronómico. Pensemos tan sólo en las vacunas, la producción de alimentos conservados, hasta el desarrollo de las telecomunicaciones o la sonda “New horizons” que desde los confines de nuestro sistema solar nos ha revelado una inmensidad de datos sobre Plutón.

Pero, aunque el conocimiento sigue avanzando y el modo imperante de hacer ciencia sin duda funciona (esto es, mediantela especialización y la reducción de los objetos de estudio), el modo en que preparamos a las generaciones científicas futuras debe cambiar.

Actualmente a los científicos se les enseña a enfocar su atención en campos cada vez más reducidos del conocimiento, perdiéndose así el panorama general y el objetivo principal por el cuál hacemos ciencia en primer lugar.Lo que impide que la ciencia preste su mejor servicio a la sociedad, llegando incluso a dañarla (p.e. al desarrollar tecnologías dedestrucción y muerte).

La ciencia es—además de la mejor herramienta con la que contamos para resolver las problemáticas que aquejana la humanidad—amoral conocimiento y una expresión fehaciente de la curiosidad humana. Sin embargo, la estructura cerrada y enfocada a la competitividad egoísta, más que a la colaboración, obstaculiza que la ciencia alcance sus más altas metas. Aquí la propuesta de Casadevall, con la que coincido plenamente, es introducir contenidos filosóficos en los programas de formación científicos. Cuestión que en la UNAM ya se hace, al buscar incluir en los programas de los tres niveles de estudio (no solo en el bachillerato, también en licenciatura y posgrado) contenidos humanísticos, particularmente, pero no sólo, epistemológicos, y éticos.

El estudio de la lógica, la epistemología y la ética permitirá, por ejemplo, reducir el número de errores en las investigaciones,al hacerlas más rigurosaspor medio de los métodos lógicos y epistemológicos de construcción y argumentación de los conocimientos; evidentemente también se requiere que los alumnos adquieran habilidades cualitativas y cuantitativasque les permitangenerarun entendimiento y un pensamiento más amplio y flexible, lo mismo que poder expresar y transmitir sus conocimientos de manera clara y accesible a un gran público; y, de primera importancia, que a la par se dé una formación ética, ya quetodo desarrollo científico-tecnológicodebe ir acompañado de la reflexión filosófica,pues ésta permite comprender los alcances y consecuencias de los productos (los por qué, para qué y cómo) así como la responsabilidad de los científicos ante la sociedad, aspecto este último de interés fundamental.

No hay duda de que el contenido humanístico es fundamental en la formación científica desde las etapas más tempranas del proceso educativo de las personas y,particularmente en México,es fundamental seguir promoviendo desde la universidad públicala formación de profesionales capacitados para atender los grandes problemas del país. Profesionales con una formación científica multi y trans disciplinar sólida y de punta, a la vez que fortalecidos porel saber filosófico y guiados por los más altos valores humanistas.

Directora de la Facultad de Ciencias de la UNAM

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