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Votar en libertad y con información

Jorge Islas

Terminaron finalmente las campañas y el día de hoy estamos obligados como ciudadanos a cumplir con un derecho y un deber fundamental de toda democracia, al tener la opción de elegir libremente a nuestros futuros representantes

Terminaron finalmente las campañas y el día de hoy estamos obligados como ciudadanos a cumplir con un derecho y un deber fundamental de toda democracia, al tener la opción de elegir libremente a nuestros futuros representantes populares que han sido postulados por los diversos partidos políticos o auto postulados como candidatos independientes. El problema es que al momento de ejercer nuestro derecho al voto, no sabemos por quién votar, porque no tenemos información, sino simplemente propaganda positiva o negativa de los candidatos y esto es insuficiente para ejercer un derecho con responsabilidad.

El reto de nuestra democracia electoral, no está en sí el voto es respetado o no, ó de si un grupo de inconformes quiere sugerir que anulemos nuestro voto, sino en cómo ejercemos nuestro derecho de elección, por la información que disponemos para hacer valer un voto informado y en consecuencia, se pueda expresar una voluntad general consciente para elegir, premiar o castigar a un candidato, partido o gobierno, según se hayan comportado en el ejercicio previo de responsabilidades.

Esta es claramente una debilidad de nuestras elecciones, dado que no contamos con información de calidad ni relevante, para ejercer a plenitud un derecho político fundamental de los ciudadanos. Tal vez es el modelo restrictivo de comunicación electoral basado en spots publicitarios que privilegia la imagen de una persona pero no así sus propuestas ni sus principios, una de las causas que empobrecen el debate y el libre intercambio de ideas y sugerencias entre los candidatos, lo que ha generado mayores limitaciones a nuestro derecho de elección y al limitado entendimiento de la política, sin embargo, ante las inhibiciones de la ley, debemos de hacer un esfuerzo por conocer con más detalle quienes son las personas que buscan nuestra confianza para que ejerzan en nuestro nombre, determinadas funciones públicas.

En un ejercicio cívico muy importante, hay diversos medios de comunicación, así como centros de reflexión e investigación, que han desarrollado diversas herramientas en línea, para ofrecer información diversa de los candidatos a cargos de elección popular. De tal manera que en algunos portales de las páginas electrónicas, se puede conocer si algún candidato entregó o no su declaración de impuestos más reciente, su declaración patrimonial y finalmente una declaración de conflicto de intereses. Otros portales incluyen sus curriculas profesionales, para que el ciudadano pueda apreciar el conocimiento y experiencia que tienen los candidatos para llevar a cabo determinadas responsabilidades.

Lamentablemente fueron muy pocos, los candidatos que decidieron transparentar su perfil profesional y patrimonial. No obstante, hay un primer antecedente que a futuro puede dar muy buenos resultados, para que en lo subsecuente, sean valorados por lo que han hecho y no por lo que supuestamente quieren hacer. La diferencia entre ser y querer ser es abismal y en política, conlleva a tener resultados desastrosos cuando hay políticos tomando decisiones improvisadas como producto de su ignorancia en el arte del gobierno.

A pesar de que tenemos una mala percepción de nuestra democracia electoral, por la deficiencia de sus últimas reformas y por lo altamente onerosa que resulta la organización de las elecciones así como el pago de salarios tan elevados de su burocracia, es recomendable ir a votar el día de hoy en libertad y con información, para cumplir con nuestras obligaciones, derechos y deberes ciudadanos con la democracia y con nuestras comunidades, a fin de que sean nuestros votos y no los votos de otros o peor aún, un reparto matemático o la resolución de unos cuantos magistrados, los que decidan y suplanten el sentir de una mayoría pasiva y con ello el futuro del país.

 

Académico por la UNAM.

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