Suscríbete

Tradición nacida en los puertos

Javier Vargas

La organización de la Copa América, que se disputará en Chile a partir de la próxima semana, es la culminación de una tradición futbolera que comenzó a fines del siglo XIX. Como a otros lugares del continente, el futbol fue llevado a ese país por marinos, colonos y empresarios ingleses. Su arribo coincidió con el dominio marítimo, industrial y comercial de la Gran Bretaña. Al bajar a tierra, los tripulantes de los navíos lo jugaban en potreros, calles y malecones de Valparaíso. Lo hacían con tanto entusiasmo, que no tardó en convertirse en pasatiempo favorito de estudiantes y trabajadores. Luego se fundaran clubes, habilitaron canchas y organizaron torneos. Su origen anglo explica por qué muchos clubes tenían nombres ingleses: Wanderers, Ranger, Everton, Green Gross.

Pronto el nuevo deporte se extendió a todo el país y surgieron clubes en Antofagasta, Coquimbo, Talcahuano y otras ciudades. Al principio, la mayoría de los jugadores pertenecían a colegios ingleses o eran empleados de firmas británicas. Según el historiador James Walvin, “el futbol surgió como juego industrial, no como paliativo a la dureza de la vida sino, en gran parte, porque los trabajadores industriales, tenían más tiempo libre que otros trabajadores”.

En 1895 se creó la Asociación de Futbol de Chile y se llevaron a cabo las primeras competencias. En 1910 se formó la primera selección nacional. Su debut fue en Buenos Aires, en un encuentro organizado por la Federación Argentina de Futbol, como parte de las celebraciones del centenario de la independencia.

En 1912 se disputó el primer Campeonato Nacional. En 1916, un seleccionado chileno participó en el Campeonato Sudamericano de Buenos Aires. En 1930, la selección nacional asistió a la primera Copa Mundial de futbol, disputado en Uruguay. Tres años después, se instauró el profesionalismo y se realizó el primer Campeonato de Primera División. Resultó campeón el club Magallanes.

Como país anfitrión, uno de los hitos más importantes de la historia del futbol chileno fue la organización de la Copa Mundial de 1962. Fue cuando Carlos Dittborn, Presidente del comité organizador, popularizó el lema: “porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo”. La gran difusión y el éxito de esa justa, consolidó al balompié como deporte popular. De manera que la realización del más importante torneo del futbol continental, que arranca la próxima semana, es la culminación de una tradición que comenzó en los puertos chilenos a fines del siglo antepasado.

 

[email protected]

Comentarios