Incompleta lucha antinarco

Editorial EL UNIVERSAL

Hay distintas maneras de dar golpes al narcotráfico: con la captura de sus líderes, con el decomiso de droga o con el desmantelamiento de instalaciones (narcolaboratorios, por ejemplo). Pero hay una de la que se conocen pocos frutos: el golpe directo a las finanzas del crimen organizado mediante la desarticulación de empresas fantasma o la confiscación de dinero ilícito incrustado en compañías legalmente establecidas.

A pesar de que se han dado herramientas a la Secretaría de Hacienda y a la Procuraduría General de la República para detectar movimientos ilícitos de grupos delictivos, de 2001 a 2014 el gobierno federal aseguró apenas 4 mil 628 millones de pesos, un promedio de 330 millones de pesos al año, cifra muy inferior a los 10 mil millones de dólares anuales estimados por la SHCP, reportada en el estudio Lavado de dinero en México: alcances y retos pendientes, del Instituto Belisario Domínguez del Senado, y todavía más lejos de los 29 mil millones de dólares que se blanquean cada año, de acuerdo con las estimaciones del gobierno estadounidense.

Esta semana EL UNIVERSAL ha informado que se sigue la pista a inversiones de Joaquín El Chapo Guzmán en Delaware (Estados Unidos), producto de intervención de comunicaciones no del rastreo de movimientos financieros. Si para llegar al Triángulo Dorado (la zona montañosa donde limitan Chihuahua, Durango y Sinaloa) el recapturado narcotraficante utilizaba avionetas, ¿cómo las adquiría? ¿Cuántas aeronaves de ese tipo pueden venderse o importarse cada año al país? ¿Nunca se siguió esa línea de investigación?

La Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (ley antilavado) está en operación desde julio de 2013. Ya no pueden realizarse operaciones en efectivo de gran monto y ahora es obligación de personas físicas y morales, involucradas en 17 actividades vulnerables (venta de joyería, autos de lujo, blindaje, entre otras) reportar transacciones sospechosas. Desde entonces y hasta mediados de 2015 se habían dado 55 mil alertas. ¿Cuántas de esas alertas han derivado en una investigación contra un grupo criminal? Para que la nueva normatividad impacte en los recursos del crimen, es indispensable una coordinación estrecha entre la PGR y Hacienda.

Grupos delictivos a nivel mundial han sido desarticulados cuando se sigue el rastro al dinero. El golpe a sus finanzas es una de las mejores armas que tienen los gobiernos para combatirlos. En México, poco se avanzará contra el narcotráfico si tras la captura de las cabezas no hay un ataque frontal a la estructura financiera de criminales.

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