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¿Confiar en la policía?

02/10/2015
02:10
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La policía de la ciudad de México tardó años en sacudirse la sombra de corrupción, abusos y extorsión que la perseguía desde la década de los 80, cuando la población temía incluso a sus elementos. La confianza se pierde rápido y recuperarla no es nada fácil, puede pasar mucho tiempo, sobre todo si se trata de una corporación policiaca.

Actualmente, aunque no puede generalizarse que la capital del país cuenta con una policía de excelencia, supera por mucho a aquellas corporaciones estatales o municipales en las que ha permeado el crimen; sin embargo, los mandos superiores deben vigilar siempre que no haya elementos que puedan salirse de los estándares de calidad requeridos, pues esos casos siempre deben ser los menos.

Hoy en la sección Metrópoli, EL UNIVERSAL presenta el vía crucis que vivió un empresario de origen argentino, representante de una empresa alemana, al acudir a realizar un cambio de divisas al aeropuerto capitalino. De acuerdo con su versión, tras realizar la operación, fue retenido dos horas por elementos policiacos, quienes pretendían que declarara que el efectivo que portaba procedía del narcotráfico. Exigió a los agentes que lo trasladaran al Ministerio Público, pues tenía forma de comprobar la procedencia legal del dinero.

El extranjero fue conducido a la sede de la Fiscalía Central de la PGJDF, donde fue ingresado por los probables delitos de operación con recursos de procedencia ilícita y cohecho. Ahí comenzó otra historia. Durante horas permaneció dentro de la fiscalía hasta que se comprobó el origen del dinero y la embajada alemana avaló la existencia de la empresa donde labora el empresario. Al salir de la Procuraduría, el argentino se percató de la “desaparición” de más de 700 mil pesos del maletín donde llevaba el dinero, lo cual lo enfrascó ahora en un litigio contra la Procuraduría, por robo.

La situación anterior no es exclusiva de la policía del Distrito Federal, refleja los vicios que prevalecen aún entre integrantes de las diversas corporaciones policiacas del país.

Desde hace años se inició un proceso de evaluación y certificación policial, que concluyó en algunos estados y en otros aún se está realizando; procesos de ese tipo requieren que se efectúen de manera constante, ya que por casos como el citado la actuación de los buenos elementos quedan opacadas; el control sobre altos mandos y efectivos debe ser permanente para evitar abusos contra la ciudadanía. La depuración en las filas policiacas tiene que ser un proceso casi cotidiano, por el bien de los ciudadanos.

En varias zonas de la República se está recuperando la confianza en las policías, el proceso no debe truncarse.

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