La pandemia, según la 4T

Estimada lectora, estimado lector, ¿está usted confundido con la danza de cifras que el gobierno da sobre la pandemia?, ¿no sabe si desde el primer día de junio usted ya puede salir de su encierro y comenzar a vivir la Nueva Normalidad?; ¿no sabe si ya puede besuquearse?

Carta de mi amigo chino Tu Chin Gun. (Está muy enojado conmigo)

Tres Prólogos divertidos:

“Si nos va bien, PERDEREMOS menos de 1 millón de empleos por el Covid 19”. Presidente López Obrador.

“Yo NUNCA dije lo que dije”. Dr. López-Gatell.

“No queremos dramatizar sobre el REPUNTE de la inseguridad”. Alfonso Durazo. Secretario de Seguridad.

Nota aclaratoria en esta carta:

Los chinos no saben pronunciar la “R” y la confunden con la “L”.

Mi muy Estimado Amigo Calos:

El movimiento de Lilly

La llegada de Lilly Téllez a la bancada del PAN en el Senado dista mucho de ser sólo un tema de polémica en las redes sociales; es un golpe incuestionable a la radicalización al proyecto lopezobradorista que cada vez se aleja más del “movimiento amplio” de cambio que le ofreció a los mexicanos, en el que cabían distintas expresiones ideológicas, para volverse un gobierno donde los radicales de izquierda han tomado cada vez mayor control en la definición de las políticas públicas.

México de narcoserie

La policía comunitaria de Tlacotepec advirtió, hace más de tres meses, que si el líder del Cártel del Sur, Isaac Navarrete Celis, no era detenido por el gobierno de Guerrero en un plazo de 30 días, sus hombres entrarían al municipio de Leonardo Bravo a cazarlo.

Navarrete Celis, conocido como El Señor de la I, respondió con un audio que circuló ampliamente en Iyotla, Chichihualco y Tepozonalco: “Si siguen viniendo, van a seguir cayendo”.

El Notario impune

“¿Que estoy detenido? De acuerdo. La última vez tardé tan poco en salir que mi sopa todavía estaba caliente cuando llegué a casa”.

Los Soprano.

 

Solamente en lo que llevamos del 2020, se han cometido más de 1,300 asesinatos contra mujeres.

Ley Bonilla II

A Jaime Bonilla Valdez nada lo detiene. Ha de creer que porque tiene mayoría en el Congreso local de Baja California puede hacer lo que se le da la gana.

Sin preocupación lo tiene que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) lo haya reconvenido por cometer un “fraude post-electoral” cuando, con la primera ley bautizada con su nombre, quiso extender a cinco años un mandato que las urnas le habían conferido por tres años.

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