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Abogados del futuro

02/10/2017
00:30
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La era de los bio-materiales llega rápido, más pronto de lo imaginado. Mientras que la química y la física lideraron la revolución tecnológica del siglo XX, la biología, genética y de la ciencia de los materiales avanzados crearán un nuevo mundo. Un mundo que los Abogados deberán codificar. Bienvenidos al futuro.
La era de los bio-materiales generará, en un corto período de tiempo, más conocimiento de lo que se tardó en acumular la sabiduría colectiva de la historia de la humanidad. El auge y caída de la información. Ahora, quien trate de descifrar la era de la información debe olvidarlo porque ya va de salida. Muy pronto tendrá que aprender y conocer un nuevo grupo de tecnologías y acrónimos, que pasarán a estar de moda.
Vale recordar que la era de la información está basada en tres tecnologías: La conversión de la información a digital como teléfonos celulares o televisión, el software, que permite el manejo de datos, y finalmente la rápida evolución del chip microprocesador.
Todo producto o tecnología cumple un ciclo de vida natural, que va desde su invención, pasando por el auge y su posterior caída. Una buena señal de que un producto está llegando a la maduración en su ciclo es cuando se convierte en un producto usualmente disponible, accesible, con un precio bajo y estable. Según estos parámetros, es fácil concluir que la tecnología de información está en caída.
La era de la información duró unos 50 años – está en su fase de caída. Dos indicadores clave de la transición de la información hacia la bio-tecnología son la inversión en Investigación y Desarrollo (I&D) y la propiedad intelectual (en la forma de patentes). Las empresas de la era industrial invierten aproximadamente 5% de sus ingresos en I&D, las de la era de la información entre 10% y 15% y las empresas de bio-materiales invierten como mínimo 15%.
Por otro lado, las aprobaciones de nuevas patentes para compañías de información decrecen mientras aumentan las de empresas de bio-materiales. El término bio-material combina la biotecnología y la ciencia de los materiales. Esta combinación enfatiza la desaparición de la frontera entre la materia orgánica y la inorgánica. Mientras que la biotecnología pretende conquistar todo lo relacionado con la materia orgánica, la ciencia de los materiales estudia la materia inorgánica, incluso esfuerzos para crear materiales inteligentes y nanomateriales, es decir, materiales mucho más pequeños y útiles que los utilizados actualmente. Al combinar ambos campos es posible el conquistar y controlar toda la materia existente.
Ahora existen tres leyes básicas que regirán la economía de esta nueva era: 1.- El conocimiento en la industria se duplicará diariamente. 2.- El alcance global de los bio-materiales es inversamente proporcional a su escala subatómica. En tal sentido, tendrá un efecto global masivo. 3.- Su retorno económico superará todo lo que hemos conocido con anterioridad.
Aunque la era de los bio-materiales durará entre unos 15 a 30 años, su crecimiento y beneficios potenciales serán exponencialmente superiores a lo visto en la era de la información. La revolución de los bio-materiales hará posible la solución o mejoría de muchos de los problemas que aquejan al ser humano como la reparación de daños en la medula espinal y cerebro por ejemplo.
Necesitamos estar preparados para la revolución de los bio-materiales. No es algo que viene – ocurre en la actualidad. La dirección que tomará y la forma final que tome este período, es muy difícil de pronosticar.
Sin embargo, el impacto de los bio-materiales es virtualmente infinito. Se auto-alimenta a sí mismo en un espiral sin fin de nuevas creaciones. Los desarrollos en biotecnología tendrán un efecto multiplicador que se reflejará en otras industrias e instituciones sociales, lo que afectará finalmente a las economías y culturas internacionales de formas que no logramos entender en la actualidad. Incluso los detractores de la industria concuerdan en que la bio-tecnología tiene, entre otros, el potencial de erradicar el hambre, algunas enfermedades mundiales y de superar muchos de los dilemas médicos más difíciles de tratar de nuestros tiempos.
Ante esto, uno de los profesionistas que logrará tender puentes entre diferentes sectores y áreas de especialidad será el Abogado. Su formación profesional le permitirá tender puentes entre diferentes sectores económicos e industrias, e incluso generar nexos entre profesionistas especializados para que las empresas aprovechen la nueva revolución de los biomateriales. El futuro ya está aquí…y en las aulas de Derecho.

Rector del Colegio Jurista

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