Entre los indecisos y el voto útil, a Morena no le saldrán las cuentas

Héctor Serrano

A tres días de que iniciaran las campañas electorales en todo el país, la guerra más cruenta es la de las encuestas; algunas con aparente grado de seriedad y otras con tendencia clara a favorecer algún actor o partido político de esta justa electoral (ya veremos).

En esta columna habremos de destacar por seguimiento, a las casas encuestadoras que a través de diversos medios informativos prevén diversos resultados. Y si bien es cierto que los partidos y los candidatos se juegan su futuro político, en el caso de las casas encuestadoras lo que está en juego es su futuro simple y llano.

Ya hemos comentado que la estrategia de encuestas lo que pretende es generar percepción y provocar efectos en la denominada cargada, evidentemente en algunos casos ha sido efectiva.

En las últimas semanas, la estrategia en que se ha concentrado el equipo priísta, es en generar la percepción de que se encuentra efectivamente en el segundo lugar de la preferencia electoral, el cálculo pareciera muy complicado, pero en verdad es muy simple.

El alto porcentaje que existe aún de indecisos, de los cuales muchos de ellos no votarán por la primera opción, es decir, no votarán por Andrés Manuel López Obrador quien finalmente es Morena, habrá de darle sentido al voto útil y con tal de no darle el triunfo al Mesías de Macuspana, se lo darán al segundo lugar para que este gane la elección.

Por ello es tan obvia y evidente la ruta estratégica que lleva el tricolor tanto a nivel nacional como en la Ciudad de México, apostándole a que con esta elemental reflexión un importante porcentaje de votantes direccionen su voto a favor de ese proyecto político.

Lo que el Revolucionario Institucional no está contemplando, es el alto rechazo que existe, sobre todo en la Ciudad de México, contra cualquiera que se presente como abanderado del PRI, lo que se traducirá en el fortalecimiento de otras fuerzas políticas.

En la CDMX es más claro que el voto consistente se concentra en la fuerza de la izquierda, la cual se ha consolidado a través de los años. Si López Obrador no hubiera sido el principal promovente del divorcio entre Morena y PRD, efectivamente la elección estaría resuelta, obvio a favor de la izquierda.

Sin embargo, hoy el PRD tendrá que mostrar que su fuerza se concentra tanto en sus estructuras electorales, como en el reconocido liderazgo de sus diferentes abanderados a los diversos cargos de elección que se disputan, los candidatos tendrán que aprovechar al máximo la campaña y mostrarse como la mejor opción de la contienda electoral.

Además de actuar sin errores. Es claro que cualquier error que cometan durante la campaña puede tener efectos decisivos en esta estrecha contienda electoral.

De acuerdo con las condiciones electorales en que arrancan las campañas lo que sí está claro es que el escenario efectivamente es complejo, pero para consuelo de los partidos que se colocan en las segunda y tercera posiciones, el escenario es complejo, pero para todos.

En el país han existido muestras claras de que, en el arranque de una contienda electoral, brechas de 10 o 15 puntos porcentuales no son definitivas; si bien no es fácil revertirlos, tampoco es imposible.

Y está probada la efectividad de las coaliciones electorales, desde el 2009 han sido definitivas para ganar elecciones como en el caso de Guerrero, Sinaloa, Puebla, Oaxaca, Durango, entre otros.

Las coaliciones consolidan el piso por marca de voto duro y simpatizantes de una fuerza política u otra.

En el caso de la coalición “Por México al Frente”, efectivamente parte del piso, comparado con la campaña que durante 18 años ha mantenido López Obrador, que como he dicho es Morena, y se coloca ya en el techo electoral.

Es decir, poco habrá de variar el resultado en los números de Morena y lo más probable es que estos decrezcan en la medida de que se incremente el ritmo de las campañas electorales.

Por eso es importante reflexionar que entre más se aproxime el piso al techo, la tendencia de crecimiento de los partidos que no han alcanzado el techo, tendrán más altas posibilidades de crecer, que aquel que ya alcanzado su punto máximo.

Es obvio que, entre los indecisos y el voto útil, aun teniendo los números que tiene Morena no le es suficiente para ganar la elección.

DE REFILÓN. Para aquellos que se lamían los bigotes esperando exhibir su rencor y más iracundo odio contra Miguel Ángel Mancera al señalar que todo lo malo de la vida terrenal es imputable al gobierno que encabezó, se quedarán con las ganas.

El ex jefe de gobierno tiene trazada su campaña a favor del gobierno de coalición y fundamentalmente del PRD, en diferentes estados de la República, que no son menos, y donde tiene altos índices de popularidad, por lo que poco se le verá por la ciudad. Con esto confirma la cita bíblica “nadie es profeta en su tierra”.
 

Ex secretario de Movilidad

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