Se encuentra usted aquí

18/06/2019
01:24
-A +A

La vida solo puede ser entendida vista hacia atrás, pero debe ser vivida mirando hacia adelante.
Soren Kierkegaard

Si hay alguna característica que identifica plenamente al gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador es la celeridad con la que los hechos ocurren y pasan, casi de largo.
A diario una noticia, un comentario, un conflicto o un nuevo plan incendia la polémica en los medios y las redes sociales. Las pláticas de café nunca habían estado tan llenas de posibles temas políticos y de opiniones encontradas.

Este hecho es, a un tiempo, bendición y maleficio. En primer lugar porque parece ser que este gobierno ha logrado interesar a los ciudadanos en lo que pasa en el país, ya sea como detractores o partidarios. Lo maléfico recae sobre la falta de tiempo para reflexionar y analizar de una forma adecuada y apegada a datos duros, basándonos en investigaciones que requieren más tiempo que el que el día que existe entre una mañanera y la siguiente.

Y es que solo con información clara y tiempo para revisarla podemos construir imágenes y escenarios más probables y realistas, al separar el trigo de la ortiga informativa.

Hace unos días se cumplió el primer semestre del nuevo gobierno y ganó el maleficio informativo. El hecho pasó casi desapercibido por muchos y por lo mismo se ausentó del debate público una deliberación sobre la importancia de la fecha ya que las noticias corrían a raudales, cortesía de las amenazas arancelarias de Trump y las reacciones nacionales.

Ante esta vorágine que nos envuelve y seguirá envolviéndonos en desinformación el mejor antídoto es revisar los hechos y medio año de gobierno ha dejado muchos. Strategia Electoral, laboratorio independiente sobre democracia, elecciones y política, publicó hace unos días una revisión del primer semestre Obradorista, un documento que permite observar varios aspectos de la actual administración. http://strategiaelectoral.mx/documentos/6meses.pdf

Austeridad presupuestal.- Bajo este nombre tan amplio podemos encontrar el profundo reacomodo del papel del gobierno, al desactivar instituciones y programas que caracterizaron a gobiernos anteriores, como promoción turística y seguro popular, mientras reducía áreas como función pública (-27%) o medio ambiente (-32%). Esto mientras se inyectaron recursos de forma inusitada en las secretarias de energía (+961%) y de Trabajo y Previsión Social (+932%). Aunado a esto se han tomado medidas de recorte de personal y de revisión de funcionamiento de diversos programas, argumentando el combate a la corrupción pero sin presentar más detalles.

Fuerte apuesta a una política energética a contra mano.- Más allá de la lucha contra el huachicoleo, el gobierno federal se ha caracterizado por la consistente resistencia a cambiar su visión en materia de energía al intentar revivir a PEMEX, comprometerse a invertir más de 160 mil mdp en Dos Bocas, apostar por plantas generadoras de energía basadas en el consumo de carbón y establecer como prioridad hacer de México un país plenamente petrolero, como lo fue hace décadas.

Generación de una nueva relación con la sociedad.- Con 9 programas de atención directa, es decir con becas y apoyos directos del gobierno a grupos en condición de vulnerabilidad pero sin estudios que avalen la decisión, el presente gobierno ha decidido invertir 190 mil 800 millones de pesos en su primer año de mandato. Señaladas como políticas clientelares por sus críticos, lo cierto es que estos programas muestran que el presidente López Obrador busca generar una nueva relación con la sociedad. En sus propias palabras, una renovación del pacto social. Huelga decir que se afirma lo anterior sin explicaciones profundas, como ha sido su estilo desde el primero de diciembre.

Designaciones sujetas a polémica.- Suprema Corte de Justicia, Banco de México, Comisión Reguladora de Energía, Fiscalías y el Fondo de Cultura Económica son algunas de las instancias en las que el Presidente ha designado nuevos miembros. Casi sin excepción sus candidatos han sido cuestionados y señalados como funcionarios sin la independencia necesaria o que implicaban abiertos conflictos de interés.

Contrapesos.- En estos meses se han dado también interesantes situaciones de contrapeso a las decisiones del gobierno. Y, aunque en la clase política se han presentado casos como gobernadores críticos o el bloque opositor del congreso, los contrapesos más importantes provienen de la sociedad civil organizada, esa en la que el presidente ni cree, así como de los medios de comunicación, con los que ha tenido constantes enfrentamientos.

Todo lo anterior, sin embargo, parece haberse trasformado en noticias viejas por la misma dinámica siempre acelerada de sucesos y declaraciones que mencioné al principio.

A dos semanas de cumplidos los primeros seis meses, la agenda pública parece haber dejado de lado las cifras y acciones del gobierno que tienen un impacto aún por definir, pero que nos afectaran de forma profunda.

Solo datos precisos, como los que estudios como el citado proporcionan, nos permitirá realizar una necesaria revisión de la realidad que nos lleve a actuar con eficacia.

@HigueraB

Académico, analista y consultor en comunicación política

Comentarios

 
 

MÁS EN OPINIÓN