Debates políticos: espejo de la democracia

Ángel Durán

Un buen debate político es señal de que la democracia ha madurado, es un ejercicio donde se discuten las ideologías de candidatos y partidos políticos, en pro de afianzar los avances sociales de una nación, o como dijera la presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Felación, en adelante TEPJF, Janine Otálora Malassis, al presentar la obra Temas Selectos de Derecho Electoral número 45 Debates políticos y medios de comunicación un debate político es, la exposición e intercambio de opiniones a partir de la ideología de los candidatos, su Plataforma Electoral y su Programa de Acción.

Sin duda, un debate político es el espejo de la democracia; si los contendientes al debatir sus ideas e ideologías, lo hacen sin argumentos y alejados de la ideología que como partidos tienen o como candidatos, y peor algún, sin defender los compromisos a que se comprometieron a realizar, -en caso de ganar la elección- ante el Instituto Nacional Electoral, en adelante, INE mediante su Plataforma Electoral y su Programa de Acción, estaremos hablando de una democracia inmadura, preocupante para la sociedad, pues un debate sin propuestas y sin argumentos, no fortalece el sistema de democracia funcional.

En el libro Democracia Constitucional y Derecho Electoral pág. 67, especifica, que el debate político está reglamentado en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (artículo 218), y obliga a los candidatos y partidos políticos a hacerlo públicamente, y tiene como fin, que la población escuche las posturas de los candidatos, a fin de que conozca las propuestas y que los ciudadanos tengan mayor información y con ello, se decida por quien votar.

La ley electoral, obliga a candidatos y partidos, al entregar su plataforma electoral y su programa político, al INE, estos documentos, contienen los compromisos del ideario que utilizará en el proceso de campaña para convencer al electorado, no son ocurrencias las que deben de profesar en la propaganda electoral o en los mítines, son, los compromisos adquiridos y autorizados por el INE; así es qué, cuando se lleva cabo un debate político, los contendientes deben de poner en el estrado la discusión de todos sus compromisos de campaña, y que haya una confrontación con los contendientes de cómo lograrían ponerlos en práctica, si gana la elección, el objetivo del debate es, demostrar con argumentos, de entendimiento social, la forma, en cómo gobernará; ¿por qué? Porque, el contenido del debate tiene como único fin, que los destinatarios que en este caso, son los ciudadanos, reciban de propia voz del candidato, los compromisos que adquiere frente a ellos, este compromiso en democracia, significa, que el ganador, el día que se emita el voto, queda obligado a cumplir, el contenido de los debates no es un simple dimes y diretes, no es un reality show, no es un pleito entre vecinos, no debe ser un intercambio de ofensas y menos acusaciones sin demostrar, porque de darse este fenómeno en la discusión, se está desmoronando el sistema de partidos y el sistema electoral, eso no es correcto, pues a la luz del artículo 41 de nuestra Constitución Federal y artículo 5 de la Carta Democrática Interamericana, se atenta en contra el fortalecimiento de partidos políticos y como consecuencia, se debilita el sistema democrático.

El debate político, es esencial para una sociedad democrática, en México, a partir de la reforma político-electoral del 10 de febrero de 2014, (ya desde 1994 había debates políticos) se establece la obligación de que en la elección federal, haya más de dos debates políticos (Se relaciona con el SUP-RAP-198/2012 de la TEPJF) y que sean en cadena nacional, sin embargo, una cuestión que tiene que superarse es, que el INE, revise y exija a los candidatos que debaten, se apeguen, al contenido de la Plataforma Electoral y el Plan de Acción, que realmente confronten sus ideas y la forma en cómo gobernarán si gana la elección, eso es lo que le conviene escuchar al votante, ese es un debate democrático, constitucional y respetuoso de la democracia representativa, este debate sí ayuda a que los electores puedan tener una reflexión sobre por quién votarán, pero además, la sociedad, tiene que ser más exigente con quien gane, esa exigencia consiste, en, dar seguimiento a la implementación de los compromisos y promesas adquiridos por el candidato, en el proceso de campaña y los compromisos adquiridos en el debate, una vez estando en el cargo y el legislador establecer mecanismos de exigencia social, para que los compromisos presentados por los candidatos y partidos en la Plataforma Electoral y su Programa de Acción se cumplan y no sean simples documentos que pasan de noche por el INE, que por cierto, no debiera de ser un simple requisito, sino que el INE, como autoridad competente debe de utilizar este documento, para exigir a los candidatos y al candidato electo en su momento, cumpla con los compromisos adquiridos, de lo contrario, los procesos electorales no serán verdaderos mecanismos de información democrática para los ciudadanos, al momento de ejercer su derecho de voto, necesitamos avanzar a un nuevo sistema electoral y pedir que la Plataforma Electoral y el Programa de Acción, sean utilizados para difundir en el proceso electoral y también sea motivo de debates, las propuestas de campaña y también como compromisos públicos al momento de debatir con los candidatos contendientes en el proceso electoral.

 

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