17 de mayo, la oportunidad de una sociedad solidaria

Alberto Enríquez

Tenemos el reto de convertirnos en una sociedad más incluyente, sí; pero también más solidaria, fortaleciendo alianzas entre las diferentes causas.

El 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia (el hashtag oficial es #IDAHOT2018, por sus siglas en inglés) y es la oportunidad de poner sobre la mesa una serie de circunstancias en la que nos encontramos: tenemos en puerta unas elecciones donde pareciera que el conservadurismo ha ganado espacios. De las cinco posiciones políticas que buscan la presidencia, cuatro no se han pronunciado por el respeto a los derechos de las personas LGBT+ de manera clara y sin tapujos. Y el único candidato que lo hizo a través de un video, va en coalición con el partido que más se ha atacado los derechos de las poblaciones LGBT+ y cuya alianza podría representar hasta 50 curules en la cámara baja de la siguiente legislatura (https://goo.gl/8u4czB)

Si bien se puede decir que la Ciudad de México es la entidad con el mayor reconocimiento de derechos de las personas LGBT+, también es cierto que aún falta camino por andar. No es suficiente (nunca lo fue) el matrimonio igualitario o la posibilidad de adoptar en igualdad de circunstancias que las personas heterosexuales.

Falta trabajar en la cotidianidad de la convivencia. Las agresiones verbales y físicas siguen en las calles de ésta y otras muchas ciudades del país. Niñas son obligadas a adecuarse a una identidad de género que no tiene por qué cumplir, adolescentes temen expresar su afecto en público por temor a las represalias, madres lesbianas tienen que luchar en escuelas por los espacios para sus hijas e hijos, hombres ocultan su sexualidad en el empleo por temor a perderlo y se obligan a reír ante chistes que los atacan, mujeres trans son ridiculizadas en el transporte público incluso por las autoridades y servidores públicos.

¿Cómo se combate lo anterior? Con alianzas y socios. La labor al interior del colectivo LGBT+ podría caminar en el fortalecimiento de la solidaridad y la creación de alianzas.

Solidaridad con aquellos grupos con quienes podemos identificarnos gracias a la empatía y reconociendo que nuestra orientación sexual o identidad de género no es unidimensional; que nos construimos como personas en muchas dimensiones, somos familiares, fuerza laboral, miembros de alguna comunidad, parte de otras minorías, convivimos con grupos que viven la vulnerabilidad por otras razones. Solidaricémonos con ellas y ellos, con sus luchas, con sus necesidades, exijamos sus derechos como propios. Eso también es construir ciudadanía. Trabajemos en superar el aislamiento.

Consolidemos alianzas con grupos organizados que tienen trabajo en otras luchas. De hecho, tenemos una deuda histórica con las luchas de las mujeres, las personas LGBT+ le debemos tanto al feminismo, que no estaría mal comprometernos y consolidar alianzas con ellas. La misoginia tiene mucho que ver con la homofobia, con la bifobia y, claro, con la transfobia. Creemos alianzas con grupos de minorías étnicas, en los pueblos originarios también hay personas LGBT+, lo mismo que entre los migrantes y entre las víctimas de la violencia.

Volvamos nuestra lucha transversal, porque nuestra existencia lo es. Estamos en cada grupo y cada espacio. Luchemos por nuestros derechos, porque son derechos humanos, luchemos por los derechos humanos de todas y todos porque somos parte de esa totalidad.

Cerremos los espacios a la homofobia, transfobia y bifobia, de la mano de nuestros aliados y socios. Construyamos esa solidaridad que no anula las diferencias, sino que las reconoce y las valora en la sociedad. Comprometernos con los demás es construir espacios más seguros, donde cada quien pueda ser siempre.

Remates: Fue a penas en este sexenio que se reconoció (por decreto) el día internacional con el nombre que cabildeó Naciones Unidas. El sexenio pasado, el gobierno federal decidió utilizar un eufemismo de tolerancia para no llamar al problema por su nombre. Se dio un paso, demos los que siguen. Hagámoslo porque cada persona pueda vivir en su comunidad libre de agresiones por ser quienes son.
 

Coordinador en Prospectiva de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tec de Monterrey. Maestro en Comunicación por la UNAM. Trabaja temas de ciudadanía, derechos humanos, urbanismo e interacción digital.
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