ICA delgada y ligera

Alberto Barranco

De acuerdo con la ruta crítica prevista, esta semana el juez que lleva el Concurso Mercantil del grupo ICA le dará luz verde a un convenio de reestructura de la deuda de la empresa, en cuyo marco llega como accionista mayoritario el fondo Fintech, encabezado por David Martínez

La carta de ingreso de éste llegó por dos vías: la conversión en capital de una deuda cercana a 20 mil millones de pesos contraída con Fintech Europa y Fintech Investment… y una capitalización adicional.

A la primera se le adeudan 7 mil 331 millones 482 mil pesos; a la segunda 12 mil 429 millones 514 mil pesos.

El total de deuda de la constructora colocada en la masa concursal es de 64 mil 163 millones 179 mil pesos.

El pie en la puerta por parte del inversionista de Monterrey, quien compró una parte de los bonos de deuda de la firma colocados el 24 de mayo de 2014 a la Bolsa de Nueva York, con vencimiento a 2024; el 24 de julio de 2012 en el propio recinto bursátil, cuyo vencimiento llegó el año pasado, y el 4 de febrero de 2011 con vencimiento a 2021, llegó al pactar un crédito a tres años por 215 millones de dólares.

La garantía prevista, dada la etapa de insolvencia que enfrentaba la firma, era 40% de las acciones de una filial, el Grupo Aeroportuario Centro Norte; la concesión de un libramiento de Querétaro y los proyectos en marcha para construir reclusorios y contratos en vigencia.

Inscrita en agosto del año pasado al concurso mercantil con un plan de reestructura previo, ICA tardó dos años en acomodar sus fichas para colocar de un lado los activos susceptibles de dación en pago; los acreedores con derecho de capital, los que aceptaron guitas es decir centavos por pesos.

La estratega contratada por la compañía que nació al amanecer del alemanismo, en 1947, como cooperativa de ingenieros, fue Guadalupe Philips Margain, quien había participado en la reestructura de la empresa Enron y la de Televisa y Univisión tras la muerte de Emilio Azcárraga Milmo.

La acción alcanzó a cuatro empresas: ICA Tenedora, Constructora ICA, Operadora de Infraestructura y Controladora de Empresas de Vivienda.

En el periplo, la planta de empleo pasó de 14 mil 178 a 8 mil trabajadores.

El diagnóstico inicial hablaba de congestión, la misma enfermedad que obligó a una reestructura interna durante la presidencia de Gilberto Borja Navarrete.

En descuido de su rol interno, ICA se lanzó a la internacionalización alcanzando concesiones carreteras en Perú y Panamá lo que le obligó a crear dos filiales, además de la compra de una constructora en Estados Unidos. El apalancamiento llegó a niveles de escándalo, estallando cuando la empresa incumplió dos pagos de abonos de papeles de deuda. En el escenario, la firma arrastra en su masa de deuda créditos fiscales por 5 mil 230 millones 174 mil pesos.

Bajo el nuevo marco, la firma adelgaza notablemente para regresar prácticamente a sus orígenes. El caudal se lanzará de lleno a cumplir contratos en vigor y buscar alianzas para pelear infraestructura.

La nueva ICA.

Balance general. De acuerdo con el abogado Paulo Diaz Gargari, entre el dicho y el hecho, para que el fondo australiano IFM Investors pueda llegar a tener el control de OHL México vía OHL Concesiones debe colocar en la mesa una Oferta Pública de Adquisición por 100% de las acciones de ésta. La adquisición del fondo hasta hoy ha sido sólo de 42% de la firma, lo que a su vez le da no 56%, sino 29% del capital OHL México.

Si asumiera la administración, señala Díaz Gargari, estaría violando el artículo 58 de la Ley del Mercado de Valores.

Según ello la nueva oferta deberá ser por el mismo precio para todos, lo que implicaría subir el costo de 27 pesos por acción pagado, a los primeros inversionistas que vendieron. Díaz Gargari le envío en su momento una carta a los fondos que participan en la firma australiana, diseminados principalmente en Estados Unidos, el Reino Unido y Australia, advirtiéndoles lo que califica de irregularidades.

Turbulencia. A contrapelo de la virulencia con que pelean parte de los contratos de suministro de cara a la compra consolidada de medicamentos para el sector salud, patadas bajo la mesa y zancadillas al calce, las distribuidoras de medicinas decidieron agruparse.

Se creó así la Asociación Nacional de Distribuidores de Insumos para la Salud, en cuyo contexto se trataba de hacer frente común ante problemas con los organismos contratantes.

Su primera acción, hace tres años, fue publicar un desplegado denunciando a las entidades federativas en larga mora de pagos, lo que obliga al Seguro Social a advertir que los incumplidos no participarían en la siguiente licitación.

El problema es que el escenario sigue intacto, arrastrándose deudas desde 2011.

Chihuahua, por ejemplo, debe 154 millones de pesos en tanto el Estado de México alcanza 2 mil 297.

En la lista está también el ISSSTE en mora de 2 mil 830 millones. El problema para las firmas es que hay una cláusula que le impida cortar el suministro por morosidad.

Toda la furia. Aunque sería aplaudible la tabla rasa para castigar ilícitos, llama la atención la agilidad con que se desarrolla la indagación por presunto lavado de dinero contra el aspirante de la coalición México al Frente, Ricardo Anaya.

Se diría que la intención es sacarlo de la jugada para centrar la pelea entre Andrés Manuel López Obrador y José Antonio Meade. El problema es que si el disparo no resulta de precisión, lo colocarían en calidad de mártir. Por lo pronto, abona la súbita colocación de la empresa compradora de una nave industrial en Querétaro, Manhattan Master Plan Development como “fantasma”, la moda actual para simular contratos.

En paralelo, resulta curioso que embargadas las cuentas de ésta y dos firmas afines, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores niega haber dado la orden.

Y si le seguimos, se aduce que el comprador Luis Alberto López, es el chofer del verdadero artífice Manuel Barreiro. La firma se constituyó con sólo un capital inicial de 10 mil pesos aportados por el propio chofer y María Ramírez Reyes, también empleada del supuesto eje de la operación.

Buen 2017. En cosecha de los esfuerzos desplegados para mejorar el balance de la empresa en el marco de un plan para el Fortalecimiento de la Emisión de Certificados Bursátiles a cuya vera la asamblea de socios le dio luz verde en diciembre pasado para transmitir 85% de las acciones de su división marítima en beneficio de los tenedores de ésta, el grupo Transportación Marítima Mexicana desconsolidó de sus estados financieros la deuda, lo que la redujó a sólo 858.6 millones. Con un balance fortalecido y más sano, el emporio encabezado por José Serrano Segovía está listo para negociar nuevos contratos no sólo con Pemex sino con las nuevas petroleras en escena como ENI México, Railward Energy, E & F México y Hornseck Offshor Servicios de México. Por lo pronto alcanzó el año pasado una utilidad neta de mil 309 millones, además de un incremento en su capital contable de 2 mil 208.4.

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