A una gran variedad de comida mexicana se le llama “ comida inteligente o platillos sabios” porque conforman una dieta saludable y son culturalmente pertinentes, es decir, que además de ser equilibrados están mínimamente procesados y tienen que ver con sistemas alimentarios de cultivo sostenible que requieren del uso de menor cantidad pesticidas y agroquímicos si se producen en la milpa.

En 2010, la cocina tradicional mexicana , cultura comunitaria, ancestral y viva, fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ( UNESCO ), por ser un modelo cultural completo que comprende actividades agrarias, prácticas rituales, conocimientos prácticos antiguos, técnicas culinarias y costumbres y modos de comportamiento comunitarios ancestrales.

Laura Moreno Altamirano, profesora del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que estos platillos inteligentes tradicionales forman parte de nuestra identidad cultural; contribuyen a conservar la salud y a controlar enfermedades.

Para que un platillo pueda considerarse sabio o inteligente, debe integrar productos de diferentes grupos de alimentos, por ejemplo, cereales como el maíz y el trigo, leguminosas (frijol, lentejas, habas), vegetales, cantidades moderadas de productos de origen animal que nos aportan proteínas e incluye una amplia variedad de frutas y verduras, azúcares y grasas.

Diversidad culinaria

México posee una gran diversidad culinaria de origen mestizo debido a la influencia de otros países, y cuenta con un gran número de productos y alimentos accesibles con los que se ha logrado desarrollar una cocina muy variada y nutritiva. Lo importante, es cuidar las cantidades y el balance de los alimentos que ingerimos.

Tlacoyos, quesadillas, sopes, sopas, pozole, tostadas, enfrijoladas, molletes y guacamole, son algunos de los platillos inteligentes que forman parte de la dieta de los mexicanos, refirió.

El pozole , por ejemplo, incluye maíz, se acompaña con tostadas, contiene además productos de origen animal como la carne y la crema, y se complementa con vegetales como la lechuga, la cebolla, el rábano, el orégano y el chile. Entonces, en el pozole tenemos una mezcla de proteínas de origen vegetal (leguminosas), proteínas de origen animal, verduras y cereal (maíz) que lo hacen inteligente porque en sí mismo aporta todos los nutrimentos que nuestro cuerpo necesita.

Por otra parte, un tlacoyo reúne al maíz con el haba o el frijol, además se le agrega salsa, lechuga y queso reuniendo también alimentos de todos los grupos. Lo mismo sucede con la quesadilla, el sope y cualquier otro platillo que integra alimentos de varios grupos que los convierten en sabio o inteligente, detalló Laura Moreno.

Destacó que la mayoría de los alimentos típicos mexicanos , son ricos en fibras, minerales y antioxidantes, tales como la calabaza, el chayote, el chilacayote, la flor de calabaza, los nopales, el tomate verde, el jitomate, el quelite, el quintonil, los ejotes, y una larga lista de productos, muchos de ellos autóctonos, y otros provenientes del mestizaje pero todos altamente saludables.

Ciencia UNAM, Dirección General de Divulgación de la Ciencia

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