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Es hora de reinventar la democracia

Es -otra vez- tiempo de la democracia, pero de una democracia diferente para enfrentar los embates autoritarios. Es hora de reinventar la democracia.
08/12/2016
09:10
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En 1989 con la caída del muro de Berlín el mundo daba por sentado que la democracia liberal y el capitalismo habían triunfado sobre la opción socialista-autoritaria. La radical transformación ocurrida visiblemente en Europa del Este, pero también en muchos otros puntos del orbe como América Latina, se dio como un efecto dominó que en los siguientes 20 años parecía imparable. 

El monopolio de la democracia en el mundo se fue asentando, voluntariamente o a la fuerza, sin que existiera, al menos abiertamente, un enemigo con la fuerza suficiente para plantarle cara. La revolución nos alcanzó a todos y hasta hace pocos años, esta nueva realidad democrática parecía prometernos cumplir nuestros sueños de acabar con la pobreza, la impunidad, la corrupción y generar bienestar para todos. 

Casi como discurso político en plena campaña presidencial, la promesa de la democracia liberal se desvaneció al poco tiempo de asentarse. La primera decepción fue “comprender” que la participación de los ciudadanos se limitaba, preferentemente, al momento de la elección. Que cumplir con los sueños de bienestar es tan difícil, que la democracia simplemente no puede hacerlos, que sus “fines” para ser “realizables” debían ser bastante más modestos: la garantía de los derechos y libertades políticas. De lo social, de lo económico: nada. Cada país, cada Estado, cada Sociedad que resuelva como pueda. Para eso, la democracia electoral no tiene respuestas. 

El enojo ciudadano ha sido evidente. Brexit, el NO de Colombia, ahora Trump y en la lista quizá se sumen Italia con la salida de Renzi, la Francia tal vez de Marine Le Pen y un sinnúmero de ejemplos que hablan del contagio, aunque sea por razones distintas. Momentos que parecen demostrar que para muchos, para una mayoría, la democracia liberal ha sido insuficiente. 

La historia está llena de casos de extremo desorden, donde quienes se han desencantado de la democracia, se suman la tendencia de sacrificarla -y consecuentemente con ello sacrificar también las libertades- por una falsa promesa de orden, que ante el caos y la confusión, aparece como una salida  de emergencia instantánea. Sólo que, recordemos, esas historias han terminado mal: dictaduras, autoritarismos, totalitarismos. 

Apostemos por la democracia, si, porque nos garantiza libertades que ha costado sangre, sudor y lágrimas obtener. Sin embargo debemos reconocer que ha llegado la hora de modificar los conceptos que hemos usado tradicionalmente sobre la democracia, de trabajar por hacer de ella, no sólo un medio sino un fin. De dotarla de más sentido que el puramente procedimental, uno que trascienda y de respuesta a las preocupaciones ciudadanas. 

Es -otra vez- tiempo de la democracia, pero de una democracia diferente para enfrentar los embates autoritarios. Es hora de reinventar la democracia.

Solange Márquez Espinoza
De Mundo a Mundo, un blog para contar realidades de aquí y de allá. Un espacio para comentar, debatir y construir sobre nuestro México hasta el fin del mundo. Ideas de la actualidad internacional y,...

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