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Harambe, la muerte de un gorila

Harambe, un gorila en extinción, murió porque entre los padres y el zoológico no hicieron lo que debían hacer
02/06/2016
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Quizá algunos de ustedes hayan leído con escuchado la noticia. Un enorme gorila espalda plateada de 17 años de edad murió en un zoológico luego de que un niño pequeño cayera en la fosa en la que el vive en un zoológico de Cincinnati. Al gorila le dispararon para supuestamente proteger al menor. 

 

Los espalda plateada son una especie en peligro de extinción, quedan muy pocos ejemplares en el mundo, se calcula que quizá sólo unos 650. Harambe era un gran representante de su especie. Un gorila de 180 kilos de peso y 1,88 metros. Tanto en la naturaleza como en cautiverio, los espalda plateada suelen ser gentíles. Se tienen casos documentados de gorilas de esta especie protegiendo a animales más pequeños en peligro. 

 

Hay incluso dos casos muy similares al ocurrido en Cincinnati pero que se manejaron de manera totalmente diferente. El primero es Jambo un gorila en un zoológico de Jersey que en 1986 se hizo famoso por haber adoptado una actitud protectora cuando un niño de cinco años se cae dentro de su recinto. Jambo nunca adoptó una actitud agresiva ni violenta sino todo lo contrario. 

 

El segundo caso es el de Binti Jua una gorila que rescata a un pequeño de tres años y lo pone a salvo luego de que este también cayera en su jaula. Binti Jua mantuvo al niño a salvo hasta que los trabajadores del zoológico pudieron acercarse para llevárselo. 

 

Luego de estos antecedentes no es comprensible la decisión de abatir a tiros a Harambe en el zoológico de Cincinnati. El gorila no está actuando de manera agresiva ni violenta, nunca si quiera se pone en dos patas. Harambe lo que parece estar haciendo es proteger al pequeño. Algunos especialistas han señalado que en su actuar es evidente que trata de poner al niño a salvo pues le toca la mano y le acaricia la espalda. 

 

Lo que es verdad es que si el gorila hubiese querido hacerle daño al niño, hubiera podido hacerlo muy fácilmente. Sin embargo, un mal entrenamiento de parte de los responsables del zoológico los llevó a matarlo con todo el peso que ello implica para una especie tan gravemente amenazada por el propio ser humano. 

 

El mundo digital se volcó inmediatamente a culpar a los padres, especialmente a la madre, por negligencia, falta de atención y de cuidado de su hijo, al grado de que ya hay peticiones para que le quiten la custodia de sus hijos e incluso amenazas en redes sociales de gente con el mismo nombre pero que ni siquiera la conoce. 

 

Por supuesto debe haber responsabilidad de los padres por falta de atención, tal como debe haber  responsabilidad del zoológico por no tener suficientes medidas de seguridad y por no contar con protocolos adecuados para el manejo de este tipo de situaciones. Sin embargo, me parece que lo más grave en realidad es nuestro concepto de “zoológicos” donde supuestamente deseamos salvar a una especie de la extinción cuando nosotros hemos sido la causa y cuando se ha probado que son el último lugar en el que cualquiera desearía vivir. 

 

Lamentablemente, en el caso de Harambe, un gran ejemplar en extinción murió porque hubo muchos, entre los padres y el zoológico que no hicieron lo que debían hacer, no protegieron, no cuidaron, no estuvieron alertas y no previeron que esto podría suceder. Murió por nuestro afán de destruir los hábitat de otras especies y por nuestro gran ego de querer ser también sus salvadores encerándolos tras unas rejas para nuestro entretenimiento y diversión. 

Solange Márquez Espinoza
De Mundo a Mundo, un blog para contar realidades de aquí y de allá. Un espacio para comentar, debatir y construir sobre nuestro México hasta el fin del mundo. Ideas de la actualidad internacional y,...

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