Al desnudo
El sexo es cultura

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¡Las dos manos al volante!

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Atentos y cooperando, aunque nadie ha dicho nada sobre estornudar, besarse o tener sexo
15/12/2015
09:24
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Ya es 15 de diciembre y he aquí un breve y rápido decálogo de lo que no hay que hacer a partir de la entrada en vigencia del nuevo reglamento de tránsito de la Ciudad de México:

No debemos:

-circular sin licencia o permiso de manejo

-conducir sin tarjeta de circulación

-desobedecer señales de tránsito

-circular en sentido contrario

-manejar sin llevar puesto el cinturón de seguridad

-circular en carriles de contraflujo

-circular en reversa por más de 50 metros

-dar vueltas prohibidas en U

-circular en carriles exclusivos para transporte público

-llevar a menores de 12 años en los asientos delanteros

-hablar por celular mientras

-ver pantallas

-otros distractores como maquillarse, o consumir bebidas o alimentos

-insultar y/9 golpear  a los agentes de viaje (‘’¡Asalariado de mierda!’’, remember?)

-invadir o dar vuelta en la vía del Metrobús

-violar el No circula

-los “arrancones”

-andar sin placas o sin calcomanía

-portar luz neón alrededor de las placas

-llevar vidrios polarizados

-conducir bajo los efectos de estupefacientes. . .

 

En pocas palabras, nada que no supiéramos o que no intuyéramos como prohibido o peligroso.

Pero nadie nos ha dicho sobre:

-Estornudar

-Sonarse la nariz.

-Besarse.

-Tener sexo.

 

Fuera de broma, tener sexo cuando el coche está andando es algo que la gente hace y que desde luego puede producir accidentes.

Algunas de las prácticas más comunes:

El piloto se masturba mientras recuerda, se imagina, escucha, ve, comparte. . .

Masturbar al o a la copiloto: no sobra decir que este tipo de escarceos suelen ser placenteros y efectivos, muchas veces incluso más precisos que los que se practican en lugares íntimos y cómodos. Algo tienen que se disfrutan tanto. He visto mujeres que se cubren con la bolsa, el suéter, una cobijita; otras que abren las piernas, las extienden y suben al tablero. Espectáculo sobre ruedas, pero, ni hablar, no está libres de riesgo.

El piloto es agasajado por el copiloto. Pueden hacerlo discreta y respetuosamente: ambos llevar el cinturón, por ejemplo, al grado de que el primero haga hasta lo imposible por mantener la mirada al frente y las manos al volante. También hay chiste en hacerse de la vista gorda mientras agasajado y/o agasajador se saben vistos por pasajeros del transporte público o de las SUVs. Tampoco está libre de peligro: aun cuando no haya éxtasis o ni siquiera contacto, la mirada se pierde y el sentido de alerta decrece. Pensemos en la escena del accidente en El hombre que no estuvo ahí, cuando Birdy intenta expresar su gratitud al Señor Crane.  

Algunas de las menos comunes:

Cuando uno se sienta en el regazo del piloto: el primero controla el freno y el acelerador, el segundo, el volante. Aquí la falta de sincronización puede resultar en estar toque y toque el claxon o hasta activar las bolsas de aire. Increíble, pero existe una variación aún más loca: que la pareja monte al piloto, frente a frente, mientras la primera se balancea y el segundo conduce, esquivando la cara de quien tiene frente a sí, para no perder de vista el camino. Por cierto, hace dos años empezó circular un video en el que una pareja fue descubierta teniendo relaciones así en Eisenhower Expressway, en Chicago.

Sea como sea, lo que estará feroz serán las cámaras: ‘’Demasiadas fotos a toda hora’’, dijo Carlos Puig, en su columna de Milenio, que tendrán por objetivo inhibir el factor humano de corrupción.

De nada sirve quejarnos. Mejor atentos y cooperando. De la cámara será muy difícil, sino es que imposible, escaparnos: quedará huella, aun cuando, como ocurre con los avisos de multa por rebasar límites de velocidad, nuestros acompañantes no se distingan y aparezcan blurreados.

Ahora bien, de estas y otras cámaras, colocadas en puntos estratégicos, ¿se puede esperar que monitoreen puntos donde suceden asaltos y secuestros, con vistas a la prevención de los mismos? ¿Detecten la existencia de agujeros y baches para reportar su reparación? ¿Ubiquen puntos de vulnerabilidad para ciudadanos --que provocan segregación, aumento de violencia, sentimientos de amenaza en las mujeres-- con el fin de trabajar por la calidad de los espacios públicos y la manera en que la ciudadanía se relaciona con el espacio donde vive o por el que transita?

De vuelta a las andadas en la era de WhatsApp, Tinder y Snapchat. Escritora y periodista. Promotora de abrir la mente y liberar la palabra… y el cuerpo. Divorciada y mamá de dos adolescentes. Autora...

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