Girando en un tacón
Dale la vuelta a tu cabeza

You are here

Accionar o esperar

1
El problema viene cuando nos resistimos a esos cambios imprevistos, esa misma resistencia es lo que empeora la situación ni siquiera el cambio mismo
07/08/2015
00:00
-A +A

Algo que me ha ayudado mucho a vivir en paz es haber  entendido  de una vez por todas que nada externo a mí  puede estar bajo mi control. Peleé muchos años tratando de que fuera diferente,  pretendiendo controlar y cambiar a las personas y por ende a las situaciones que tuvieran que ver con ellas o desencadenantes de otras.  Nunca lo he logrado, y no hablo en pasado porque seguramente volveré a caer en lo mismo si olvido las enseñanzas que voy adquiriendo, y es que es así, lo que se entiende un día se olvida al otro y de pronto sentimos que se aprende algo nuevo pero es lo mismo, una y otra vez.  

El motivo de la reflexión de esta semana viene porque una vez más entendí que vivo inmersa en el descontrol absoluto, que por  más que sea ordenada y lleve una agenda con los eventos del día o de la semana, siempre habrá imprevistos, problemas o situaciones que nos hagan recalcular, improvisar, priorizar  o replantear.  No pasa nada, se hace y ya. El problema viene cuando nos resistimos a esos cambios imprevistos, esa misma resistencia es lo que empeora la situación ni siquiera el cambio mismo. Nos ponemos de mal humor, la frecuencia cardiaca aumenta, la respiración se escucha en stereo y de esa manera las ideas se van haciendo rígidas hasta que por fin se arruina el día y todavía no son ni las once de la mañana.  

A veces no es necesario accionarse y ponerse a tomar decisiones con el estado de ánimo alterado, mantenerse quietos puede funcionar mucho mejor aunque a veces también esa quietud puede empeorar la situación. Lo que es un hecho es que para cualquiera de las dos acciones lo primero que se debe hacer ante el caos, es tomarse un tiempo, cinco o diez minutos si se puede un poco más, darle espacio a la intuición o a las señales o respuestas  que muchas veces están frente a nosotros pero nos las podemos ver por tener la cabeza atolondrada de angustia.

El día eventualmente terminará y siempre vendrá otro para empezar de nuevo o arreglar lo arruinado. Todo pasa y no pasa nada.

Twitter @reginakuri 

Dale la vuelta a tu cabeza
Autora de Girando en un tacón y Ya Aliviánate. Consejera en Adicciones. Corredora de montaña y ultradistancia. Girando en un tacón es un espacio para la reflexión y el compartimiento de temas y...

Comentarios

Comentarios