Evidencia de los pronósticos delictivos: ¿Cómo cerrará 2017?

OTRAS
05/07/2017
00:00
-A +A
Observatorio Nacional Ciudadano
El Observatorio Nacional Ciudadano es una organización de la sociedad civil que vincula a las organizaciones civiles para potenciar su incidencia en las políticas y acciones de las autoridades.
OTRAS
Para (casi) nadie es una novedad que la situación de seguridad se ha deteriorado durante los últimos dos años. La semana pasada el Observatorio Nacional Ciudadano publicó el reporte titulado Incidencia de los delitos de alto impacto en México 2016 en el que alertó sobre los patrones y tendencias registrados a nivel nacional, estatal y municipal. Además, realizó un ejercicio de pronósticos para determinar cuál será el comportamiento de los delitos de alto impacto en 2017.

Este ejercicio se basó en la aplicación de diversos procedimientos, unos más sencillos que otros, para pronosticar la cantidad de carpetas de investigación de homicidio doloso, homicidio culposo, secuestro, extorsión, robo de vehículo y robo con violencia por iniciarse entre enero y diciembre de 2017. Posteriormente, se calculó la tasa por cada 100 mil habitantes y la tasa de variación esperada respecto al año anterior. El enfoque utilizado fue univariado porque se aprovecharon las variaciones de corto plazo y las tendencias recientes de las series.

Los resultados que se obtuvieron son poco prometedores pues se espera que todos los delitos previamente mencionados registren un incremento respecto a 2016. Dado que un pronóstico es tan solo una aproximación del futuro, es totalmente comprensible que haya cierto error de pronóstico por lo que para evaluar la calidad de estos, se calculó el error de pronóstico1 promedio tomando en cuenta las observaciones registradas entre enero y mayo del año en curso.

A continuación se muestra un cuadro con los pronósticos para 2017 de cada delito2 así como un cuadro donde se aprecia el comportamiento de cada ilícito desde 2007:



De confirmarse los pronósticos, la tasa de homicidios dolosos de 2017 sería ligeramente mayor que la registrada en 2011. Además, al considerar el comportamiento de otros delitos como el robo con violencia se aprecia un crecimiento sustancial que sitúa a la serie en niveles similares a los registrados en 2010. Por su parte, el incremento del robo de vehículo resulta más contenido que el observado en 2007. El resto de los delitos de alto impacto se encuentra estancado.

Esto implicaría que la situación de seguridad sería tan grave o quizás más que hace 6 años. Desde mi perspectiva, sería más crítica ya que refleja que en poco más de 10 años no hemos aprendido nada, que todas las iniciativas, discursos, políticas, estrategias, leyes, líneas de acción, seminarios, conferencias, pronunciamientos, proyectos han sido fútiles y dispendiosos. Una lectura de la realidad menos pesimista (pero más preocupante) requeriría reconocer que nuestro conocimiento del problema es aun limitado o bien, que quienes saben están atados de mano por motivos políticos o las restricciones presupuestales propias del sector público.

La tabla y las gráficas anteriores son apenas un punto de partida para los tomadores de decisiones. Algo similar a lo que sucede con las coyunturas y escenarios económicos. Podemos analizar la dinámica económica agregada, el consumo, la inversión, el gasto de gobierno, las exportaciones, los niveles de precios, las tasas de interés, entre otras variables agregadas, pero es tan solo el principio de un análisis más profundo.

Entonces, ¿qué lecciones podemos aprender de dichas tablas y gráficas de cara a las elecciones de 2018? En primer lugar, las intervenciones y políticas emprendidas no garantizan resultados sostenibles en el largo plazo. En segundo lugar, el deterioro de las condiciones de seguridad puede gestarse en pocos meses. En tercer lugar, incrementos súbitos de los delitos de alto impacto generan congestión en el sistema judicial por lo que se potencia el crecimiento de estos en periodos posteriores.

Por último, hace unas semanas Alejandro Gaviria, Ministro de Salud y Protección Social de Colombia, recuperaba una frase de Fernando Savater que en palabras más, palabras menos afirmaba que lo único podía poner de acuerdo a las personas era la expresión: vivimos en plena crisis. Sin embargo, ¿puede aplicarse esta frase a cabalidad en nuestro contexto? La respuesta no es clara. El reconocimiento de la crisis por parte de las autoridades tiende a ser timorato y apático por obvias razones de economía política. Además, el entramado institucional en la materia es tan complejo que generar consensos útiles resulta complicado. El deterioro de las condiciones de seguridad que posiblemente se observará este año tendría que estimular un debate menos fundamentalista, más abierto a nuevas propuestas, atento a la evidencia y que derive en acciones claras, contundentes y sostenibles.

Manuel Vélez
Coordinador de Estudios Especiales
Observatorio Nacional Ciudadano
@VelezManuel
@ObsNalCiudadano

1 Calculado como la diferencia entre el valor real observado en el periodo menos el valor pronosticado entre el valor pronosticado.
2 Para mayores detalles se recomienda al lector acudir a la sección de alertas del reporte anual y a la nota metodológica correspondiente.

Comentarios

MÁS EN BLOGS

NOTICIAS DEL DÍA

Publicidad

¿México en paz?

You are here