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Biopolítica y Estado de excepción

26/07/2017
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Hace 41 años, Michael Foucault publicó La voluntad de saber, ensayo en el cual se adentra en el análisis de un concepto fundamental para la teoría política contemporánea, a saber, la idea de la biopolítica, que consiste en diversas técnicas de gobernabilidad aparentemente desligadas del ámbito tradicional de la política, y que los Estados modernos han puesto en práctica desde el siglo XIX.

Ahora la apuesta no se encamina por el dominio sobre la conciencia de los individuos, sino a través del biopoder que es ejercido directamente sobre la vida de los individuos y sobre la colectividad que lo engloba, y cuyo paradigma consiste en “hacer vivir y dejar morir”. A través de las tecnologías disciplinarias se median las relaciones entre el poder y los individuos. Foucault utiliza la idea del “poder pastoral” para ejemplificar aquel poder que vela por todos y cada uno de los miembros de la comunidad, y que con esa actividad se hace del control de aquellos individuos, así como de la producción de la verdad.

Para Foucault, la biopolítica se encuentra fuertemente relacionada con las formaciones discursivas, por lo que se encarga de establecer la relación entre bios y zoé, es decir, la vida cualificada (lenguaje, historia, cultura) y la vida biológica o natural (la animalidad), y afirma que en la modernidad, la bios consiste en una decisión sobre la zoé. Giorgio Agamben publica en 1995 el primer tomo de Homo Sacer, en donde se adentra en el análisis del dispositivo jurídico y político de la soberanía, a saber, la sacralidad con la que se ha investido la vida en la modernidad.   

Según Agamben, las Constituciones de los pueblos son parte de un esfuerzo por normar un fenómeno que se caracteriza por la desorganización social o aislamiento del individuo como resultado de la falta de normas sociales. Parece paradójico, sin embargo, Agamben afirma que todo el dispositivo jurídico/político de la soberanía está fundado en un vacío político en donde el poder soberano convierte a todo individuo en un homo sacer[1]. Para fundamentar esto, retoma la hipótesis del Estado absoluto hobbesiano, en el cual, todos los individuos ceden su derecho natural a un tercero no contrayente que encarna el poder soberano, a cambio de la protección de sus vidas. No obstante, la espada de Damocles pende sobre la cabeza de todo individuo, y el soberano puede ejecutar a todo aquel que considere como un enemigo para la unidad y seguridad del Estado.

En la biopolítica contemporánea, según Agamben, existe una estructura de “exclusión inclusiva”, por contradictorio que pudiera parecer, la zoé es excluida de la bios, sin embargo, dicha exclusión tiene como fin principal, el dominio del estado originario a partir del cual, el poder puede disponer de cualquier “nuda vida”. Podríamos tomar el caso de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, en donde en principio y aparentemente, sus vidas eran veladas por la ley y protegidas por el Estado, puesto que existe todo un entramado legal e institucional que protege y salvaguarda la vida de los ciudadanos, sin embargo, lo hechos desmienten la justificación tradicional del Estado, y dejan al descubierto que el Estado también opera excepcionalmente. En estos momentos, cuando queda al descubierto el Estado de excepción, es en donde Agamben señala la estructura básica de la política occidental, fundamentada en la excepcionalidad y que ha comenzado a convertirse en una regla.

 

 

Christian Eduardo Díaz Sosa

Coordinador de Cultura de la Legalidad

Observatorio Nacional Ciudadano

@ObsNalCiudadano @ChristianDazSos

 

[1] Para Giorgio Agamben, el homo sacer no puede ser sacrificado, pero puede ser asesinado sin impunidad, ya que su muerte no tiene valor. Esta figura es recuperada para ejemplificar a los parias del siglo XX, aquellas masas exterminadas que no son considerados como sujetos políticos, sino como mera vida física. El homo sacer está vivo, pero es como si ya estuviese muerto.

Observatorio Nacional Ciudadano
El Observatorio Nacional Ciudadano es una organización de la sociedad civil que vincula a las organizaciones civiles para potenciar su incidencia en las políticas y acciones de las autoridades.

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