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El Estado Islámico o ISIS: eficacia y vulnerabilidades

Actualmente, el grupo ISIS o “Estado Islámico” parece tener en jaque a los gobiernos de muchos países. ¿Quién es este grupo y qué busca? ¿De dónde procede? ¿En dónde radica su eficacia y cuáles podrían ser sus puntos vulnerables? Este texto busca responder algunas de esas preguntas.
17/10/2016
12:53
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El Estado Islámico o ISIS: eficacia y vulnerabilidades

NOTA. ESTE ES UN TEXTO VIEJO SOLO EMPELADO PARA PROBAR PLATAFORMA DE BLOGS. GRACIAS

En la calle se conocen como Da’ash. Anteriormente su nombre era el “Estado Islámico de Irak”, pero desde hace tiempo su lucha se expandió a Siria y su fama hoy abarca el planeta entero. Actualmente, el grupo ISIS o “Estado Islámico” parece tener en jaque a los gobiernos de muchos países. ¿Quién es este grupo y qué busca? ¿De dónde procede? ¿En dónde radica su eficacia y cuáles podrían ser sus puntos vulnerables? Este texto busca responder algunas de esas preguntas.

Antecedentes: Al Qaeda en Irak

Irak, es un país muy diverso. La gran mayoría de sus habitantes son de denominación del Islam chiíta, con la que coexiste una importante minoría sunita y otras minorías como los kurdos y los cristianos. Derrocado Hussein en 2003, con todo su poder centralizado, las diferencias entre las distintas sectas fueron emergiendo. Algunos grupos se fueron radicalizando y en el seno de un estado débil e incapaz de monopolizar la fuerza, durante los siguientes años se formaron milicias armadas.

En aquél entonces uno de los grupos más activos fue Al Qaeda en Irak (AQI), una organización paraguas de denominación sunita que peleaba tanto contra la ocupación estadounidense como contra la población chiíta o los políticos que colaboraban con Washington. Si bien las fuerzas militares estadounidenses e iraquíes, y las milicias chiítas, con apoyo de los kurdos, consiguieron reducir la fuerza de Al Qaeda en Irak, esta organización nunca desapareció del todo. De hecho, aunque el número de ataques terroristas disminuyó desde el 2007,  Irak ha seguido encabezando la lista de los países con más cantidad de ataques de este tipo durante los últimos años.

A partir del surgimiento de la guerra civil en Siria, AQI (posteriormente conocida como ISIS) fue paulatinamente penetrando ese país combatiendo inicialmente contra Assad y luego contra otras milicias. Las metas de AQI/ISIS, en una primera fase, consistían en el establecimiento de un estado islámico que abarcara tanto territorio iraquí como territorio sirio. Sus operaciones iban de un lado a otro, cruzando las fronteras como si estas no existiesen. Muchos de sus combatientes son extranjeros, otros son locales. Sin embargo, la meta última era la misma de Al Qaeda, su organización madre: el establecimiento de un califato global.

La separación entre ISIS y Al Qaeda

Podríamos decir que siempre hubo ciertas diferencias entre el liderazgo central de Al Qaeda y el liderazgo de su rama iraquí (AQI), pero estas eran sobre todo diferencias tácticas o matices dentro de la misma estrategia. Lo que termina motivando la separación de estos dos grupos no son conflictos ideológicos, sino un choque de autoridad entre Bagdadi, el líder de AQI/ISIS, y Al Zawahiri, el líder de Al Qaeda-matriz, sucesor de Bin Laden, al respecto de Siria.

Bagdadi penetra en Siria y apenas a inicios del 2013, decreta la fusión de ISIS con el Frente Al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria. Al Zawahiri, desde Pakistán, desconoce esta fusión, y ordena a ISIS regresar a Irak, esencialmente porque ya percibía el poder que Bagdadi y su grupo estaban acumulando. Zawahiri no quería que ISIS siguiera ganando independencia y pudiese retar a otras filiales de Al Qaeda, como finalmente ocurrió. Solo entonces ISIS se separa de Al Qaeda (ya en 2014) y comenzamos a leer acerca de ellos como una organización independiente. Con esa separación política, sus diferencias ideológicas afloran y se profundizan.

 

1. La diferencia central: el califato prometido vs el califato que existe

Ambas organizaciones buscan establecer un califato global que incluya a toda la comunidad musulmana en el planeta. La diferencia es que Al Qaeda prometía el establecimiento de ese califato hacia el futuro. ISIS en cambio, en 2014 funda el califato dentro del territorio que controla, y pretende expandirlo conforme su lucha avance.

Bin Laden era más estratégico, aunque menos atractivo. En su visión, la historia había demostrado que cada vez que grupos jihadistas se hacían de algún territorio y pretendían gobernarlo, las potencias occidentales o sus aliados le combatían hasta destruirlo, erradicando así las ganancias obtenidas. En palabras simples, al fundar un pseudo-estado dentro de determinado territorio, los grupos islámicos quedaban a la intemperie, se exhibían y se colocaban como objetivos mucho más localizables y combatibles.

Por consiguiente, Bin Laden pensaba que el único camino era llevar a cabo una lucha de base, una lucha de largo plazo en contra de esas potencias desde la clandestinidad, desde las cuevas, desde el seno de su propia sociedad.

2. El nombre

ISIS no solo piensa diferente sino que actúa diferente. La clave se encuentra en el mismo nombre. Al Qaeda significa la base.  ISIS o "Estado Islámico", en cambio, hace referencia a una entidad política que controla territorio, población y que cuenta con un aparato que la gobierna. El califato no es más una aspiración sino una realidad fundada en las zonas de Siria e Irak que esta organización conquista. Para ISIS, la existencia de ese califato -el "Estado Islámico"- es indispensable para ganar la competencia por combatientes y recursos.

Esa es su mayor fortaleza psicológica y simbólica. Pero también es su mayor vulnerabilidad.

3. La mayor fortaleza: Eficacia proyectada y sex appeal

Gracias al establecimiento del "Estado Islámico", y al éxito simbólico que representa el hecho de haber hecho popular un nombre así, se producen los siguientes fenómenos:

  1. La generación y reproducción de terror e invencibilidad es masiva y sus efectos psicológicos muy difíciles de contrarrestar. La historia que nos llegaba a través de los medios y redes sociales durante junio y julio del 2014 indicaba que ISIS había conquistado –casis sin resistencia- vastas porciones de Irak y de Siria, estaba masacrando civiles y militares y que su territorio tendía a expandirse. Esto producía temor no solamente entre los soldados sirios e iraquíes y entre las sociedades locales en riesgo, sino en amplias audiencias por todo el planeta.
  2. La generación de un gran atractivo entre los seguidores de la jihad. Cualquier joven que comulgue con el Islam radical que vive en Europa, en Asia o en África, ahora se siente enormemente atraído por esa organización, la cual,  diferencia de Al Qaeda, ya ha fundado el califato y muestra una notable eficacia.
  3. Entendiendo perfectamente esos fenómenos y pretendiendo alimentarlos, desde que el califato se funda, ISIS llama a sus seguidores a hacer una de dos cosas: (1) Viajar a Siria e Irak donde esta organización combate su Guerra Santa, o bien, (2) Llevar a cabo ataques en sus ciudades o países de residencia a nombre del "Estado Islámico".
  4. Esta serie de factores son los que ocasionan que: (1) Un importante número de grupos militantes que existen desde hace tiempo, muchos de ellos anteriormente ligados a Al Qaeda, adoptan ahora el nombre o la marca ISIS, (2) Individuos o mini-células que no se encuentran operativamente ligadas a ninguna organización, pero que comulgan con la jihad, deciden ahora actuar portando la bandera de ISIS.

4. Marketing o la victoria de la narrativa

Gracias a ello, ISIS consigue lo que más le importa: presencia. Basta leer cualquier portal de Internet, o escuchar las notas en los radios para comprenderlo: "El Estado Islámico llevó a cabo tres ataques terroristas en un mismo día...", "Combatientes del Estado Islámico golpearon lo mismo en Siria que en Túnez o en Kuwait", "Es el segundo atentado que el Estado Islámico comete en Túnez en los últimos meses..." Y así sin parar.

El mensaje que un radio escucha recibe, no es: "Un joven estudiante de Túnez quien comulga con la jihad y quien ha pasado por un proceso personal de radicalización, de manera solitaria e independiente, atacó a turistas en las playas tunecinas...", sino: "El Estado Islámico llevó a cabo un ataque en las playas tunecinas".

El mensaje que un radio escucha recibe tampoco es "Un atacante solitario de Lyon cometió un atentado en una planta química y de pronto sacó una bandera de ISIS que había confeccionado de manera casera y que exhibió tras decapitar a su víctima", sino: "El Estado Islámico se adjudicó el atentado de París en una planta química".

Eso se llama tener el control de la narrativa. Y a pesar de que en ello, Al Qaeda era muy buena, ISIS le supera con creces.

5. La mayor vulnerabilidad

A pesar de todo lo anterior, Bin Laden no estaba del todo equivocado. La narrativa y el marketing de ISIS funcionarán…hasta que dejen de funcionar. ¿Por qué?

Porque el "Estado Islámico" no es un estado. Su control del territorio es un control limitado. Su capacidad de mantener sus posesiones tanto en Irak como en Siria no es infinita, indestructible o invulnerable, como lo demuestran sus más recientes derrotas en ambos países, sobre todo en el primero en donde ha perdido ya un 40% del territorio que controlaba. Su dominio sobre la ciudad de Mosul en Irak, o sobre Raqaa, su capital en Siria, no está garantizado. Estados Unidos y la coalición que lidera, han cometido cantidad de errores en su estrategia de combate a esta organización, pero están afinando sus métodos y muy probablemente en algún punto dentro de los próximos meses o años, sucederá lo que siempre sucede. ISIS perderá posiciones. Su liderazgo quedará mermado. Y la organización tendrá que pasar a las catacumbas para combatir mediante otro tipo de tácticas de lucha asimétrica.

El problema para ISIS es que cuando eso suceda, su narrativa fincada en un califato existente, en un "Estado" ya "constituido" con "provincias", moneda y burocracia, perderá el atractivo que hasta ahora ha tenido.

El problema para nosotros es que eso no acabará, lamentablemente con el terrorismo, sino que estaremos ante una o varias mutaciones más de las que tantas hemos visto en las últimas décadas.  Ya para estas alturas debimos haber aprendido que implementar campañas aéreas, supuestamente “asistidas” por milicias locales, no terminan sino fortaleciendo el caos que favorece el surgimiento de la inestabilidad y la emergencia de grupos radicales. Combatir el extremismo a través de vías militares no ha sido precisamente eficaz en las últimas décadas. Se puede golpear a ciertas organizaciones o a su liderazgo. Pero si el contexto que les alimenta permanece intacto, entonces estos grupos terminan mutando,  brotan nuevos liderazgos y nuevas formas del mismo fenómeno.  Por consiguiente, no puede haber mejor combate a ISIS que propiciar condiciones de paz en los dos países que le vieron nacer: Siria e Irak. De lo contrario, tendremos mil y una noches para seguir contando historias y brindando explicaciones por nuestros eternos fracasos en entender y contener este tipo de manifestaciones. 

Twitter: @maurimm

 

Arenas Movedizas es un espacio para conversar sobre temas internacionales relacionados con el conflicto, intentando aportar siempre la perspectiva de construcción de paz que a veces tanto nos hace...

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