Mirada Universal

Se encuentra usted aquí

locuralocúralocura * Quince años. 1 de 3

1
La fotografía como experiencia vivencial: una bitácora
17/12/2015
00:00
-A +A

Por Pedro Tzontémoc **

 

El fin de un siglo se acercaba, se perdía en sus propias contradicciones; entre el todo tiempo pasado fue mejor y el no hay mal que dure cien años. Estábamos a un paso del futuro y el futuro que se nos había prometido desde que el hombre profanó la luna estaba libre de hambre, enfermedades e injusticia. Lo cierto es que la frontera del tiempo era inminente y pocas de las expectativas que se tenían del mítico año dos mil se habían cumplido. En una escala menor y mayor a la vez estaba por iniciarse un ciclo que cimbraría mis propias expectativas: sin previo aviso, en el 2000, comencé a tener dificultades para caminar.

El diagnóstico; esclerosis múltiple. Una enfermedad en la que el sistema inmunológico desconoce a su propio organismo y lo ataca, una enfermedad incurable, progresiva… Después vendrían otros diagnósticos, hasta el aparentemente definitivo, pero esto carecería de importancia porque las consecuencias siguen siendo las mismas.

Mis perspectivas cambiaron de inmediato y no porque tuviera un futuro programado o un  camino definido –nada más alejado de eso– pero aún sin pensarlo, el mañana ocupa un lugar en la conciencia y la enfermedad no formaba parte de él. Una vez establecida la intención los caminos se definen a cada paso, es verdad que se hace camino al andar, al menos es así como solía vivir a pesar de quienes criticaran mi falta de previsión; piedra que rueda no echa moho, solía decirme mi abuela. Sin embargo el camino se había desviado tiempo atrás y con esto quiero decir que había comenzado a trazarlo y es que, paradójicamente, entre más se defina el camino más incierto es su destino. Había cedido a la presión y establecía una ruta precisa, estable, inflexible: había comenzado la traición a mí mismo y, en consecuencia, comencé a dejar de rodar.

Este camino predeterminado, espejismo al fin, terminó por desvanecerse a partir del diagnóstico y para ese momento había perdido ya la intuición que había sido la brújula de mi proceso existencial, había entrado en conflicto con los propósitos del universo, había perdido mucho de lo aprendido hasta entonces.

En un intento por dejar a la enfermedad en un segundo plano me entregué a la inercia del viaje. Traté de combatir la inmovilidad con una búsqueda frenética del movimiento que me llevó al encuentro con las ballenas del Mar de Cortés y, en el 2001, al punto más al sur en tierra firme del continente americano, crucé Argentina de punta a punta y después el Uruguay. Regresé a México sólo para partir a Marsella desde donde emprendí el viaje más extenso, en distancia, que hubiera hecho hasta ese momento por Europa, siempre al encuentro de experiencias que me hicieran olvidar, al menos momentáneamente, los efectos de la enfermedad.

Naturalmente eché mano de la fotografía que, al fin y al cabo, ha sido una guía en la búsqueda de mí mismo, ha sido el medio que me ha permitido acceder a nuevas y diferentes experiencias. Ante la inminente sensación de que el tiempo se estaba agotando tomé cientos de fotografías; completé varios portafolios, inicie otros y extendí los que se mantienen abiertos con resultados que me satisficieron más que todo mi trabajo anterior y, en mi tiempo libre, sistematicé y digitalicé mi archivo fotográfico.

Los viajes continuaron: Europa otra vez y Panamá, Uruguay y otros más por México, pero ciertamente estaban acotados por un objetivo, como el montaje de alguna exposición o el hacer fotografías predeterminadas. Estaba perdiendo también ese instante mágico en que la realidad exterior se encuentra con la interior, instante en el que se generan esas imágenes que son el reflejo mismo del proceso vivencial.

Continuará…

 

 

* locuralocúralocura

Primera edición 2010, Colección Artes de la mirada de Artes de México.

 

** Pedro Tzontémoc nace en la Ciudad de México en 1964. 

De formación fundamentalmente autodidacta. Inicia sus estudios de fotografía 1981, considerando de mayor importancia los realizados a manera de pláticas con la maestra Kati Horna.

Ha publicado diez libros y ha realizado diecinueve exposiciones individuales. Ha participado en más de cincuenta exposiciones colectivas en México y el extranjero.

Actualmente coordina la colección luz portátil – Artes de México de libros de fotografía.

www.pedrotzontemoc.com

Nuestra tarea diaria será ofrecer aquí al futuro autor audiovisual y al público en general, así como a los fotógrafos en activo de habla hispana, un nuevo territorio de debate, reflexión, aprendizaje...

Comentarios

Comentarios