Mirada Universal

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Fotografía no tomada I

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La fotografía como experiencia vivencial: una bitácora.
02/07/2015
10:29
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Por Pedro Tzontémoc *

 

La cámara es una ventana a través de la cual la realidad se expresa. Detrás del visor la mirada reinterpreta y captura lo que se mira: la fotografía es el fragmento de segundo en el que el presente se hace presente.

El fotógrafo es un cazador de presentes, la imagen fotográfica hace tangible lo efímero y evidencia el fluir del tiempo, en ella se puede percibir que hay un antes y un después del instante mágico en que el presente se manifiesta.

Sin embargo, cuando los hechos me han significado una experiencia mayor, he preferido aprehender la realidad sin interponer el filtro que la cámara implica y fijar ese instante imperceptible de tiempo en la memoria, en el corazón. En este contexto no es exagerado decir que mis mejores fotografías son las que conscientemente he decidido no tomar y ha llegado el momento de revelarlas.

Champagne en el Metro

París, Francia / 1989

 

No es una hora pico en el metro de París, hay espacio suficiente para que la mirada se deslice tranquilamente, tomándose el tiempo en cada pausa. Un ritmo invisible apenas caótico, casi ordenado determina el fluir de personajes y la atención, independiente, se posa sobre algunos. Naturalmente se desarrolla una obra en tres actos o en tres estaciones.

Un inmigrante latinoamericano entra en escena, un niño en brazos para validar su reclamo; algunas monedas, las que lleguen, para amortiguar el hambre, para darle fuerza a los pasos en busca de otra vida, para alimentar el sueño cualquiera que éste sea. Una mirada, quizá ninguna se merece, es algo demasiado visto ya y la caridad se le ofrece en la misma proporción.

Es el turno de un ciudadano francés quien entiende bien de códigos y señales imperceptibles para los ajenos a esta realidad. No necesita un niño para atraer la compasión, para ello le basta un perro bien alimentado. El estímulo es irresistible y la ventaja de comunicarse en un mismo lenguaje llena sus manos de dineros.

Un tercer personaje sin identidad abre y cierra el tercer acto. Acompañado tan sólo por una botella de champagne peligrosamente vacía y todo el polvo de París encima. Afina su voz y pregona su intención de seguir bebiendo para lo cual reclama la comprensión de los presentes porque, si de beber se trata, hay que hacerlo con estilo y no hay mejor manera que abandonarse al ir y venir de esas burbujas. Un fragmento de segundo detiene la obra y mi última moneda de diez francos, sólo esa, brilla por contraste en la mano opaca del vagabundo.

Se cierra el telón.

 


* Pedro Tzontémoc nace en la Ciudad de México en 1964. 

De formación fundamentalmente autodidacta. Inicia sus estudios de fotografía 1981, considerando de mayor importancia los realizados a manera de pláticas con la maestra Kati Horna.

Ha publicado diez libros y ha realizado diecinueve exposiciones individuales. Ha participado en más de cincuenta exposiciones colectivas en México y el extranjero.

Actualmente coordina la colección luz portátil – Artes de México de libros de fotografía.

www.pedrotzontemoc.com

Nuestra tarea diaria será ofrecer aquí al futuro autor audiovisual y al público en general, así como a los fotógrafos en activo de habla hispana, un nuevo territorio de debate, reflexión, aprendizaje...
 

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