You are here

Una forma diferente de hacer política

07/03/2016
11:06
-A +A

Ya comenzó en China el tiempo de “las dos sesiones”, que es cuando se reúnen los miembros del Consejo Consultivo Político del Pueblo Chino y la Asamblea Popular Nacional para debatir y aprobar (o no) las leyes y reformas que se llevarán a cabo en China este año. Es particularmente especial, porque también se discutirá el Décimo Tercer Plan Quinquenal.

Me voy a meter en camisa de once varas, voy a hablar de política. No es un tema del que hable mucho aquí en mi blog, porque no soy experta. Tengo opiniones, pero no soy analista del sistema político chino y no me parece profesional hablar sin estar lo suficientemente informada.

Cada año, a principios de marzo se llevan a cabo en China las llamadas “dos sesiones”. Son las reuniones del Consejo Consultivo Político del Pueblo Chino (CCPPCh) y de la Asamblea Popular Nacional (APN), el máximo órgano legislativo de China. Los medios nacionales les dan una cobertura especial, porque son realmente importantes. Y para explicar su importancia entrevisté al economista brasileño Gaio Doria, experto en política China.

Empecemos por el Consejo Consultivo Político del Pueblo Chino, cuyas sesiones comenzaron ayer. Como su nombre lo indica, se trata de un conjunto de personas que discuten, debaten, dan opiniones y ayudan a revisar la ley, junto con el Partido Comunista de China. ¿Y de dónde vienen esas personas? pues de los otros ocho partidos políticos que hay en China.

¿Pero qué no en China hay un solo partido? Pues no, hay varios, algunos de ellos ya existían antes de la fundación de la República Popular China, y están integrados por personas de los más diversos orígenes y opiniones. De hecho, muchos de los chinos que integran estos partidos, no viven en China, son residentes en el extranjero que a través de sus partidos tienen presencia y voz en la política de su país.

Ninguno de estos partidos gobierna, porque el gobierno está en manos del Partido Comunista de China, para algo ganaron la guerra, pero pueden dar sus opiniones. En teoría, son supervisores del Partido Comunista de China, un regulador de sus actividades. Deng Xiaoping impulso que el Consejo Consultivo Político del Pueblo Chino funcionara como una especie de contrapeso para el Partido Comunista de China.

Las sesiones del CCPPCh duran una semana y media y son básicamente debates, no se aprueban o se derogan leyes. Eso se hace en las otras sesiones, las de la Asamblea Popular Nacional (que siempre que se refieren a ella, los chinos agregan la leyenda “máximo órgano legislativo”).

El sistema político chino es un sistema de congresos. El Estado chino está construido de acuerdo con los principios de la Comuna de París, que dice que todos los trabajadores pueden elegir una asamblea y ésta es la que elige o señala todos los órganos de gobierno, incluyendo jueces y procuradores.

Esto se traduce en que los chinos votan. A partir de los 18 años, los chinos pueden y deben votar para elegir a los miembros de su asamblea local, luego estos eligen a la asamblea provincial, y así hasta llegar a la asamblea nacional, que por eso es popular.

Para ser candidato a integrar la asamblea local no es un requisito ser miembro del Partido Comunista de China, es decir, cualquier ciudadano chino que cumpla con los requisitos señalados por sus leyes, puede ser candidato a integrar la asamblea y que la gente vote por él (o no), pero pertenecer al partido comunista no es obligatorio.

Durante las sesiones de la APN se presentan todos los proyectos de ley y de reformas, que ya previamente fueron analizados, investigados, redactados. Y durante las sesiones lo único que hacen es aprobarlos, o no. Y eso lo hacen una vez al año, no tienen que estar todos los días, chingue y jode con lo mismo, como hacen nuestros diputados y senadores.

Por ejemplo, la ley de planificación familiar, la famosa ley del hijo único, que fue modificada y cuya modificación entró en vigor en 2015, fue presentada en las sesiones de la APN de marzo de 2015, ahí se aprobó, y de todos los casi 3 mil miembros de la APN, se queda un grupo de trabajo como de 200, que se encarga de implementar esa reforma, y todas las que se aprobaron durante las sesiones.

Eso es algo que se le critica mucho a la APN, que no hay debate político, sino que nomás llegan a aprobar o rechazar reformas y leyes. Según me cuenta Gaio, la cosa no es exactamente así, la verdad es que sí hay debate, pero no se realiza durante las sesiones de la APN, sino antes y a través de diversos mecanismos,

Uno de ellos es internet. El sitio web de la APN en chino recibe opiniones de la gente sobre las propuestas de reformas que se quieren hacer. Y la asamblea está obligada a responder en un plazo de alrededor de 30 días, para garantizar que las opiniones no cayeron en saco roto.

Me dice Gaio que en China hay democracia. No democracia de votar por el presidente cada 6 años, pero una democracia de ver que lo que la gente quiere, lo que la gente pide, se refleja en las acciones del gobierno. Visto así, suena más efectiva que la nuestra.

El poder más importante en China es el legislativo, y en las sesiones de la APN del año pasado se aprobó una ley legislativa, que entre otras cosas distribuye más el poder legislativo entre los otros niveles de asamblea, las locales y las provinciales. Antes, la APN era la que tenía más poder, ahora está delegando poder en las asambleas locales y provinciales.

Y finalmente, las sesiones de la APN de 2016 son particularmente importantes porque, además del trabajo del año, se aprueba el décimo tercer Plan Quinquenal, que ya llega listo, y nomás se aprueba.

 

 

ssssssss
Carmen González, periodista mexicana especializada en viajes y turismo. Locutora y productora de radio. Actualmente trabajo para el departamento de español de Radio Internacional de China. Vivo en...

Comentarios