Alumnos mantienen el paro en la UAM

Rectoría, Azcapotzalco y Xochimilco siguen cerradas; afectan trámites administrativos como pago, dice autoridad

El diálogo entre la Asamblea General de Estudiantes y de la Rectoría de la UAM se trabó porque exigieron revisar tres veces las propuestas que planteó la autoridad. Alumnos realizaron ayer algunas movilizaciones (GERMÁN GARCÍA. EL UNIVERSAL)
Nación 11/07/2016 00:27 Teresa Moreno Actualizada 01:47

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Las instalaciones de la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) se mantendrán cerradas. Luego de casi ocho horas de negociación, la Asamblea General Universitaria y las autoridades escolares no lograron llegar a un acuerdo para destrabar el conflicto y reanudar las actividades.

Las unidades académicas de Azcapotzalco y Xochimilco se mantendrán en paro indefinido hasta que la autoridad revise y atienda sus pliegos petitorios particulares. Mientras que en la Rectoría se mantendrán cerradas las instalaciones, lo cual —según la versión de la autoridad— estará afectando trámites administrativos como pago a proveedores, contratación de personal, elaboración y pago de nómina de los trabajadores de la universidad, y liberación de becas (algunas internacionales porque no se han entregado cartas a embajadas, papelería), entre otras.

El diálogo entre la Asamblea General de Estudiantes y de la Rectoría de la UAM (estudiantes que mantienen tomadas las instalaciones desde hace una semana) se trabó porque exigieron revisar tres veces las propuestas que plantearon a la autoridad en lugar de hacer una redacción conjunta.

La autoridad acordó ceder en las exigencias de los estudiantes, sólo pidió que en las unidades cerradas (Xochimilco y Azcapotzalco) los paristas permitan el paso de los trabajadores administrativos y la apertura de las oficinas para realizar los trámites de los estudiantes que solicitaron y obtuvieron su beca; la otra condicionante es que los jóvenes entreguen su documentación faltante a más tardar el 15 de julio.

En una mesa de diálogo en el Centro Cultural Casa Galván, los estudiantes demandaron al rector la firma de un compromiso por escrito de que se entregarán 415 becas de movilidad internacional y nacional, y resolverán los casos de tres alumnos con problemas administrativos, cuyas becas están en peligro, diálogo para tratar los pliegos petitorios y problemática de cada unidad, la presentación por escrito del plan de austeridad que pretende implementar la Rectoría General para obtener los recursos necesarios para financiar las becas, una auditoría externa para revisar las finanzas y garantías de no represión.

En la próxima mesa de diálogo, que se realizará el miércoles, se tratarían los puntos restantes del pliego petitorio: la exigencia de respetar el modelo educativo UAM, las horas de los profesores temporales, recalendarización del trimestre (a causa de los paros de labores en este ciclo escolar), y la ampliación del presupuesto.

El encuentro se realizará en la Unidad Iztapalapa a las 12:00 horas, al cual darán seguimiento el rector general, el abogado general, y el secretario general. La autoridad también se comprometió a garantizar que no habrá represión a los estudiantes que han participado en el movimiento estudiantil.

En una mesa de trabajo, la Rectoría exigió a las unidades académicas que hicieran un esfuerzo adicional para compactar el uso de recursos, y se comprometió a implementar un plan de austeridad administrativa para reducir el uso de telefonía fija y móvil, disminuir los gastos en gasolina de las unidades y direcciones administrativas y hacer un mejor control de los viáticos para viajes nacionales e internacionales y así obtener los recursos faltantes para entregar 400 becas.

Este fue uno de los puntos que más atoró la discusión de los estudiantes con la Rectoría, puesto que la exigencia de los jóvenes fue que se presentara una explicación detallada del plan de austeridad y de dónde iba a sacar los recursos para entregar todas las becas de movilidad a 415 estudiantes. Esto, luego de que la autoridad señaló en su primer comunicado ante la toma de Rectoría, el 5 de julio pasado, que pagar todos los apoyos a los 415 jóvenes que se los habían ganado podría “comprometer” las finanzas de la institución.

El temor de los estudiantes es que se tomen recursos correspondientes para el pago de maestros, mantenimiento de infraestructura o que se limite aún más el dinero destinado para realizar prácticas extracurriculares.

El coordinador general de Administración y Relaciones Laborales de la UAM, Raúl Leyva Franco, ejemplificó que una de las acciones del plan de austeridad consistirá en que se reducirá el uso de telefonía celular, se implementarán claves en los teléfonos de las áreas administrativas para reducir las llamadas a celular e internacionales y se limitará el gasto en gasolina.

Dijo que la entrega de mensajería entre las unidades académicas se hará una vez al día, en lugar de enviar un chofer con un vehículo cada vez que se requiera entregar un documento.

Los estudiantes consideraron lo anterior como una “tomada de pelo” y señalaron que estas medidas sólo serán temporales y no resolverán el problema de la falta de recursos, además comentaron que los gastos de la Rectoría General son onerosos y el presupuesto de la institución está “mal administrado”, por lo que debería ser revisado.

“De acuerdo con la página de transparencia de la UAM, en la administración de Salvador Vega y León se gastaron 168 mil pesos en vino, whisky y vodka, se compró una camioneta X-Trail de más de 300 mil pesos y una computadora de 190 mil pesos. No nos hagan perder el tiempo, que venimos aquí a solucionar algo que en verdad nos importa”, dijo Ricardo Antonio Rivera Báez, de la Unidad Xochimilco.

Autoridades de rectoría informaron a EL UNIVERSAL que esos recursos no se gastaron en la actual administración. Los jóvenes demandaron que se ordene una auditoría externa adicional a las dos que se hacen (una de la Auditoría Superior de la Federación, y otra contratada a una empresa privada y supervisada por la Contraloría de la UAM).

Por parte de la autoridad, una de las cosas que trabó el conflicto fue que desde el sábado los estudiantes se comprometieron a entregarlas instalaciones de la Rectoría General a cambio de que publicara la asignación de becas.

También debido a la exigencia de que se elaborara una nueva auditoría externa a las finanzas de la institución, ya que la autoridad señalaba que a la UAM se le practican dos. La rRectoría cedió y aceptó solicitar una nueva revisión de la cuenta pública.

Por los estudiantes, el diálogo se trabó debido a la exigencia de mantener cerradas las instalaciones, lo que afecta algunas de sus peticiones, como la entrega de las becas.

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