Discurso íntegro del Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz en el Día Nacional de la Oratoria

Palabras del Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, Presidente Ejecutivo y del Consejo de Administración de EL UNIVERSAL

Foto: Lucía Godínez/EL UNIVERSAL
Nación 04/03/2016 15:41 Redacción México Actualizada 16:23

“La historia reciente nos ha reconfirmado la imperiosa necesidad que reviste, en nuestra sociedad actual, el descubrir y poner en práctica, novedosos modelos de liderazgo, que impulsen a las nuevas generaciones a descubrir en la lectura, la reflexión, la razón, el diálogo; esto es, encontrar en la palabra, la búsqueda de soluciones”.

Señor ministro Luis María Aguilar Morales, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal; diputado Jesús Zambrano Grijalva, presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados; senador Roberto Gil Zuarth, presidente de la mesa directiva de la Cámara de Senadores; Doctor Eruviel Ávila Villegas, gobernador constitucional del Estado de México, quien en este año 2016, será anfitrión del “Concurso Nacional de Oratoria y Debate Público de EL UNIVERSAL”, al cual hemos nombrado, “El Concurso del Siglo”; embajador José Luis Martínez, director general de asuntos internacionales de la Secretaría de Cultura representante personal del secretario del ramo; Doctor Rafael Tovar y de Teresa; Licenciado Juan Francisco Ealy Lanz Duret, director general de EL UNIVERSAL; Licenciado Enrique Bustamante Martínez, director de la Fundación Ealy Ortiz A.C., y coordinador nacional del concurso de oratoria, con muy especial afecto, saludo a nuestro homenajeado de este día, al señor Doctor José Narro Robles, secretario de Salud.

De igual manera celebro la asistencia de la diputada Carolina Monroy, secretaria general del comité ejecutivo nacional del PRI; Doctor Ricardo Anaya Cortés, presidente nacional del Partido Acción Nacional; Doctor Agustín Basave Benítez, presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática, así como del señor Ministro José Ramón Cossío Díaz. De la misma forma agradezco la presencia de senadores, diputados, rectores, académicos, funcionarios públicos y oradores que hoy nos acompañan en esta celebración.

Señoras y señores: “no hay que subir a la tribuna sin una causa justa que defender, ni bajar de ella, sin la certidumbre de la tarea cumplida, sabedores de que la palabra nace comprometida con el pueblo".

Recurro nuevamente esta cita de de José Muñoz Cota, quien fuera primer campeón del gran Concurso de Oratoria de “EL UNIVERSAL en 1926”, y maestro de generaciones enteras. De esta forma hoy, 4 de marzo del 2016, me dirijo a ustedes desde esta tribuna para honrar la palabra que comprometí, hace 365 días, al entregar a los presidentes de las Cámaras de Diputados y Senadores de la sesenta y dos legislatura, del Congreso de la Unión, la iniciativa ciudadana para reconocer al primer viernes de marzo de cada año, como el “Día Nacional de la Oratoria”, hoy esta propuesta es toda una realidad.

Expreso a los campeones oradores de todas las épocas, miembros de los diferentes clubes de oratoria, académicos e investigadores de las letras: gracias, muchas gracias por la confianza depositada y por su apoyo incondicional a favor de la celebración que aquí nos convoca.

Este no es tan sólo la celebración de una efeméride más, es todo un logro para México.

En esta primera edición del Día Nacional de la Oratoria, deseo externar mi más profunda gratitud y reconocimiento a las señoras y señores legisladores que con su solidaridad y aprecio por la expresión oral, la reflexión y la deliberación pública, y que contribuyeron a hacer posible, esta magna fiesta de la palabra. Algunos de ellos, hoy aquí presentes.

A todos los integrantes del poder legislativo, mi más sincero agradecimiento por su apoyo. En este sentido, deseo aprovechar esta fecha tan relevante, para agradecer; para rendir un especial tributo a un legislador, que en este proceso tuve oportunidad de conocer y encontrar a un hombre con una enorme calidad humana, estupendo conversador, tribuno excepcional.

Me refiero al diputado Tomás Torres Mercado, quien en  su  calidad de presidente en funciones de la Cámara Baja, recibió el 6 de marzo de 2015, la iniciativa para crear el Día Nacional de la Oratoria.

De forma generosa y dedicada, otorgó una especial atención desde el primer día, hasta el momento de su promulgación. En su memoria y con profundo respeto, invito a los asistentes a ponerse de pie para guardar un minuto de silencio.

(minuto de silencio)

A su esposa, la señora Fabiola Gilda Torres Rodríguez, a sus hijos Nidia, y Tomás,  nuestra  solidaridad y aprecio.

Resultaría difícil entender la historia de los primeros 100 años de “EL UNIVERSAL”, sin un complemento de promoción cultural y estímulo al liderazgo juvenil, como lo ha sido el “Concurso Nacional de Oratoria”; sin la voz e ideas de los cientos de jóvenes que desde su primera edición en 1926, y hasta el día de hoy, han participado.

Muchos de ellos, con talento, perseverancia y decisión, lograron convertirse en protagonistas de algunos de los capítulos más brillantes de la literatura, la política, la diplomacia y la cultura nacional e internacional.

Para el Gran Diario de México, siempre ha sido un imperativo ético y profesional, abrir sus páginas, suplementos y actividades culturales a la reflexión, inquietud y dinamismo de la juventud.

Es justo esta comunicación permanente y abierta con las nuevas generaciones, lo que entre otras cosas, nos ha posibilitado mantenernos a la vanguardia de la información a lo largo de estas diez décadas de historia y quehacer periodístico.

En nuestro Concurso Nacional de Oratoria a lo largo de la historia, hemos evolucionado desde la declamación discursiva, hasta las figuras del debate público más utilizadas en la vida política contemporánea.

Siempre al amparo de la palabra, la reflexión, el análisis,  la coherencia y la deliberación pública tenemos la firme convicción que, hoy en día no existe valor más preciado, ni posesión más valiosa que la libertad de expresión, y la posibilidad de confrontarla de manera libre y respetuosa con otras formas de pensar.

Por ello es que a 90 años de distancia de su primera edición, seguimos impulsando de manera decidida y con gran entusiasmo el Concurso Nacional de Oratoria y Debate Público, que este año hemos denominado: “El Concurso del Siglo”.

Estamos del todo convencidos de que el escenario de la palabra hoy, ya no se limita a la tribuna, el podium, o el púlpito, sino que se encuentra en los medios impresos y electrónicos, en Facebook y Twiter y a través de ellos también hay que comunicar, establecer criterios, transmitir ideas y emociones, y convencer.  Sobre todo eso: ¡convencer!

De esta forma, el mandato que he entregado a la Fundación Ealy Ortiz A.C., que me honro en presidir, es que sigamos llevando este concurso de oratoria, más allá de la simple formación de oradores, y continuemos promoviendo la educación, la lectura, la formación de nuevos liderazgos, capaces de movilizar conciencias, de despertar voluntades, de inspirar nuevos proyectos sociales.

Jóvenes oradores, lideres contemporáneos aquí reunidos y todos aquellos que siguen este evento a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional;  es mi más sincero deseo que, con el paso del tiempo, ustedes logren crear esa nueva generación de mexicanos que, como nuestros grandes campeones nacionales de oratoria de etapas anteriores, se conviertan en los protagonistas que enorgullezcan a la política, a la literatura, a la educación;  al México del próximo siglo,  del que dará cuenta, el Gran Diario de México:  “EL UNIVERSAL”.