“A Heather la movía acabar con el odio”, dice madre de víctima

Familiares y amigos hicieron un altar con flores en memoria de Heather Heyer, quien murió tras ser embestida por un auto en la protesta del sábado (JUSTIN IDE. REUTERS)
Mundo 14/08/2017 02:08 Agencias Charlottesville. Actualizada 02:16

La víctima mortal del atropello intencionado que se registró el sábado pasado durante unos incidentes de carácter racial en Charlottesville, Virginia, fue identificada ayer por las autoridades como Heather Heyer, de 32 años.

Heyer, asistente de un bufete de abogados y residente de Charlottesville, fue “atropellada por un vehículo cuando ejercía pacíficamente su derecho a la libertad de expresión (...) Este acto de violencia sin sentido desgarra nuestros corazones colectivos”, aseguró el ayuntamiento de la ciudad a través de un comunicado.

Las autoridades de la ciudad aseguraron que la mujer fue atropellada cuando “cruzaba la calle”; sin embargo, familiares y amigos citados por la prensa local, comentaron que se encontraba en el lugar para protestar contra la marcha racista que se celebraba en la ciudad.

La embestida se produjo cuando James Alex Fields Jr., de 20 años y raza blanca, lanzó su auto sobre un grupo de personas que se manifestaba contra la marcha de supremacistas celebrada en la ciudad, en protesta por la retirada de una estatua del general confederado Robert E. Lee, considerado un símbolo de la defensa de la esclavitud y el racismo.

La madre de Heyer, Susan Bro, declaró a los medios que su hija era una persona muy preocupada por los problemas sociales y había acudido a la marcha contra el racismo porque “se trataba de poner fin a la injusticia”.

“A Heather no la movía el odio, sino detener el odio, acabar con la injusticia”, aseguró la madre al Huffpost, y agregó que no desea que la muerte de la joven se convierta en motivo para generar más odio entre la comunidad, sino que genere en un “clamor por la justicia, la igualdad, la equidad y la compasión”.

Heyer había estudiado en la cercana ciudad de Stanardsville, a unos 40 kilómetros de Charlottesville y actualmente residía en esta ciudad universitaria, localizada a unos 200 kilómetros de Washington.

Felicia Correa, una amiga de Heyer, dijo que su muerte no es diferente a la de una víctima de la guerra y señaló que la joven falleció de pie por la gente de color.

Correa dijo que Heyer y otros contramanifestantes pusieron sus vidas en el frente para enfrentar el odio de la intolerancia. Explicó que no ve la diferencia entre Heyer o alguien que haya muerto en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Destacó que el atropello del sábado contra manifestantes pacíficos también se puede considerar un ataque terrorista. Correa dice que creció con Heyer y que ha creado un fondo para recaudar dinero para su familia.

En tanto, miles de personas se manifestaron ayer en ciudades como Los Ángeles, Oakland, San Francisco y Louisville, contra el odio y el racismo en EU. En Charlottesville, más de 200 personas participaron en una vigilia, en donde cantaron que el amor supera al odio y corearon consignas como “no toleraremos al racismo”.

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