21 | MAR | 2019
El aeropuerto de Fort Lauderdale reinició operaciones ayer, tras el ataque del viernes, excepto la terminal 2 (GIORGIO VIERA. EFE)

Ex militar “eligió” Lauderdale para atacar

08/01/2017
01:34
Agencias
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Fiscalía presenta cargos en contra de Esteban Santiago, quien enfrenta la posibilidad de ser sentenciado a muerte

Miami.— Por razones que se desconocen, el joven de 26 años Esteban Santiago, ex militar con problemas sicológicos que prestó servicios en Irak, eligió el aeropuerto de Fort Lauderdale, en el sur de Florida, para cometer un ataque que las autoridades no descartan si fue de naturaleza terrorista.

La fiscalía lo acusó ayer de perpetrar un acto violento y usar un arma para concretar un crimen violento. Enfrenta posible pena de muerte.

“Todo indica que viajó a este aeropuerto para cometer este horrible ataque. No hemos identificado ninguna motivación”, dijo ayer George Piro, de la oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Miami. En rueda de prensa desde el aeropuerto, que ayer por la mañana retomó sus operaciones excepto en la terminal 2, escenario de la matanza, Piro agregó que las motivaciones terroristas no se han descartado, aunque se estudian “todos los ángulos posibles”.

El ataque de Santiago, nacido en Nueva Jersey, criado en Puerto Rico y quien estuvo destacado casi un año en Irak, se saldó con cinco víctimas mortales y seis heridos, según el más reciente recuento —el viernes se habló de ocho heridos—. Tres de los afectados están en la Unidad de Cuidados Intensivos.

El atacante, quien sirvió en la Guardia Nacional en Alaska, de donde fue separado por “desempeño insatisfactorio”, según la dependencia, se mostró colaborador durante los largos interrogatorios a los que fue sometido y que concluyeron ayer, agregó el agente.

Además de los familiares de Santiago, las autoridades han interrogado a unos 175 testigos del suceso, ocurrido sobre las 13:00 horas locales del viernes, luego de que Santiago extrajera un arma semiautomática 9mm que facturó legalmente en su maleta y disparara de manera aleatoria en el área de recogida de equipajes.

“El FBI falló”. Bryan, hermano de Esteban, cuestionó ayer por qué se le permitió a éste conservar su arma si las autoridades sabían que cada vez estaba más paranoico y escuchaba voces. “El FBI falló ahí”, dijo Bryan a The Associated Press. “Aquí no estamos hablando de alguien que vino del anonimato para hacer algo así”, añadió.

El FBI confirmó que en noviembre pasado Esteban entró en una oficina de esta agencia federal en Anchorage (Alaska), donde residía, y dijo que el gobierno de EU controlaba su mente y lo obligaba a ver videos del grupo Estado Islámico (EI), y que oía voces. Fue sometido a una evaluación mental, tras lo cual se le dejó ir, sin tratamiento. La policía de Alaska explicó ayer que a Esteban se le confiscó entonces un arma —se desconoce si fue la que usó el viernes—, pero se le devolvió porque no había cometido algún crimen ni fue declarado enfermo mental.

También ayer se reveló que sobre Esteban, quien permanece en una cárcel del condado Broward y se prevé que comparezca mañana ante la corte, pesa un cargo de violencia familiar de enero de 2016, cuando intentó asfixiar y golpeó a su novia en su casa en Anchorage.

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