Diario panameño lanza SOS por cierre

Autoridades de EU acusan al dueño de 'La Estrella de Panamá' de blanqueo

Mundo 21/12/2016 01:55 José Meléndez / corresponsal San José Actualizada 03:56

Un “SOS” para prolongar su vida frente a la inminente amenaza de muerte fue lanzado por el periódico La Estrella de Panamá, fundado en 1849 y uno de los más antiguos de América.

La luz del rotativo se puede apagar a la medianoche del próximo 5 de enero porque su propietario, Abdul Waked Fares, es acusado de blanqueo de dinero por el gobierno de Estados Unidos y las sanciones comerciales y administrativas de Washington golpean la operación cotidiana comercial, publicitaria y financiera del diario.

Tras la inclusión de Waked y más de 60 de sus compañías y afiliadas en mayo anterior en la denominada “Lista Clinton”, un instrumento del Departamento del Tesoro de EU que castiga a personas y compañías sospechosas de narcoactividad, el gobierno estadounidense concedió al periódico una licencia temporal, que vence el 6 de enero de 2017, para que se desligara del empresario y rompiera nexos con su dueño, mediante una venta u otra vía.

La medida también perjudica al matutino El Siglo, fundado en 1985 y que es parte de GESE, grupo editorial al que pertenece el decano de la prensa panameña.

Si los rotativos siguen en el conglomerado de Waked, de tiendas aeroportuarias y otras áreas, quedarán expuestos a las sanciones estadounidenses y las firmas e individuos —sin importar su nacionalidad— que hagan negocios de cualquier índole con GESE, como adquirir espacios publicitarios o mantener una cuenta bancaria, podrán ser también castigados por Estados Unidos. La amenaza secaría los ingresos de los periódicos y conduciría a su desaparición.

“SOS No dejes que apaguen La Estrella de Panamá”, alertó una campaña que implementó el rotativo, en un desesperado intento por prolongar su añeja existencia como testigo y espejo de múltiples acontecimientos mundiales en 167 años y en tres distintos siglos.

El panameño Eduardo Quirós, presidente del grupo, pidió reiteradamente a Washington que los periódicos sean excluidos de la lista y alegó que el mecanismo de licencias con prórrogas “es insostenible”.

El embajador de Estados Unidos en Panamá, John Feeley, adujo que la situación es “difícil” y que la única opción es la venta, para que Waked deje de ser accionista único de GESE. “No quiere decir que no sentimos un gran dolor ante el desafío que todavía enfrentan los 250 empleados de un gran periódico y esperamos que haya una salida”, subrayó.

Waked está libre en Panamá y ha rechazado vender, lo cual tampoco se descarta.

El gobierno del presidente panameño Juan Carlos Varela pidió en los últimos días, todavía sin éxito, al Departamento del Tesoro que extienda la licencia temporal a los diarios y les conceda al menos otro año, porque el cierre tendría “un impacto significativo sobre la libertad de prensa en Panamá”.

En coincidencia con el 27 aniversario de la invasión armada que Estados Unidos lanzó el 20 de diciembre de 1989 sobre ese país, para desalojar del poder a la dictadura militar que gobernó desde 1968 y se involucró en narcotráfico, el Consejo de la Empresa Privada de Panamá denunció ayer que los panameños están sufriendo una “segunda invasión” de Washington, porque este caso de los diarios atenta contra la soberanía nacional.

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