El segundo año

Han corrido ríos de tinta sobre el primer año de gobierno de AMLO. Poco puedo agregar. Pido, por lo tanto, licencia para imaginarme, por un momento, como asesor del presidente y plantearle en una tarjeta lo que respetuosamente le sugeriría para su segundo año:

Señor presidente:

El riesgo del populismo autoritario

“Y temo muchísimo que el populismo, que parece ser realmente la ideología del presidente de México, nos conduzca otra vez a una dictadura, perfecta o imperfecta, [pero] dictadura al fin y al cabo”. Con estas palabras, Mario Vargas Llosa, ganador del Premio Nobel de Literatura en 2010, advirtió sobre el riesgo de un retroceso al autoritarismo en una conferencia dictada en el Museo Memoria y Tolerancia en la capital del país. “Veo muy mal a México”, sentenció sin dar mayores detalles.

La Marcha

Fue ayer domingo. Asistí a la marcha organizada por ciudadanos que convocaba a todos los que quisiéramos participar en nuestra calidad de ciudadanos. La marcha es una de las expresiones públicas más sencillas y, sin embargo, más espectaculares. Muchas veces he marchado y sé muy bien que no es lo único que debemos hacer, pero sé también que la expresión de las ideas y del pensamiento a través de una caminata en la calle significa mucho más de lo que nos imaginamos.

El año de las palabras

Para bien y para mal, el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador estuvo marcado por la fuerza de las palabras: del alud de palabras que ha pronunciado en las conferencias de prensa, en las giras de trabajo por todo el país y en los eventos y reuniones masivas que ha encabezado de manera incansable; y, como si no le bastara, en las que escribió además en un libro. Ese caudal no tiene comparación con ningún gobierno anterior: hoy tenemos al presidente más locuaz de la historia y, seguramente, al mejor comunicador.

Narcotráfico no es terrorismo

En una entrevista de radio con Bill O’Reilly publicada en redes sociales el pasado 26 de noviembre, el presidente Trump declaró que estaba en marcha el proceso para designar a las organizaciones mexicanas del crimen organizado como grupos terroristas. No quiso especificar acciones concretas, sólo agregó que había ofrecido ya al presidente Andrés Manuel López Obrador “limpiar ”ese asunto y que con la ayuda de los Estados Unidos se podía “eliminar a los narcotraficantes de la faz de la tierra”. La respuesta del Gobierno de México ha sido clara y oportuna.

A un año de gobierno, balance ambiental

Lo dijo la Organización de las Naciones Unidas (ONU) esta semana: México retrocede en materia ambiental. No se recuerda en los últimos 25 años, una Administración Federal como la que encabeza el presidente AMLO que le importara tan poco o nada los temas que tienen que ver con el medio ambiente y los recursos naturales. Los ejemplos que se presentan a continuación son una muestra de cómo estos asuntos simple y sencillamente están en los últimos niveles de las prioridades y no se vislumbra que se vaya a dar un cambio en lo que resta de este periodo presidencial.

Narcotráfico no es terrorismo

En una entrevista de radio con Bill O’Reilly publicada en redes sociales el pasado 26 de noviembre, el presidente Trump declaró que estaba en marcha el proceso para designar a las organizaciones mexicanas del crimen organizado como grupos terroristas. No quiso especificar acciones concretas, sólo agregó que había ofrecido ya al presidente Andrés Manuel López Obrador “limpiar” ese asunto y que con la ayuda de los Estados Unidos se podía “eliminar a los narcotraficantes de la faz de la tierra”.

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