PP gana en España, pero se le dificultará gobernar

Mundo 21/12/2015 04:00 Ana Anabitarte / Corresponsal Madrid Actualizada 06:16

Derecha de Rajoy pierde la mayoría y su investidura queda en el aire. Podemos irrumpe como tercera fuerza, luego de los socialistas

España vivió un auténtico terremoto político en las elecciones generales celebradas ayer en las que hubo una gran participación con 73% de la población, 4 puntos más que en 2011. Con 100% escrutado, el PP del jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, perdió más de 3.7 millones de votos respecto a 2011, aunque fue el más votado con 28.7% de los sufragios, que le otorgan 123 escaños en un Parlamento de 350 diputados en el que la mayoría absoluta se tiene a partir de 176.

En segundo lugar quedó el PSOE (socialistas), que tuvo 22% de respaldo y 90 escaños, pero por primera vez desde 1977 se acabó el bipartidismo y ambos partidos, que llevan décadas turnándose en el poder, perdieron millones de votos en favor de Podemos, que se convirtió en la tercera fuerza política y logró 69 diputados en su debut, y en Ciudadanos, que aunque no obtuvo los resultados que se esperaba ocuparon el cuarto lugar con 40 curules.

Sin embargo, lo sorprendente de la jornada electoral es que con el resultado obtenido no se sabe quién va a ser el próximo presidente del gobierno porque ni un pacto entre los partidos de derechas (PP y Ciudadanos) ni un pacto entre los partidos de izquierdas (PSOE, Podemos y Unidad Popular) lograrían los 176 diputados que otorgan la mayoría absoluta. Es decir, en el caso de Rajoy, tiene muy difícil la investidura pese al apoyo de Ciudadanos, ya que sus 123 diputados sumados a los 40 de Ciudadanos no suman 176 diputados. Ni tampoco Pedro Sánchez con 90 diputados podría ser investido presidente ni siquiera con el apoyo de los 69 de Podemos ni con los 3 de Unidad Popular. Por lo tanto, el futuro es incierto y dependerá de las negociaciones que se lleven a cabo en las próximas semanas.

La única opción de mayoría absoluta pasaría por un acuerdo entre PP y PSOE —sumarían 213 escaños —, pero esa “gran coalición” es inédita en España y siempre ha sido rechazada como opción por ambos partidos.

El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, consciente del difícil papel que tiene por delante, dijo que intentará formar gobierno. “El país necesita seguridad, certidumbre y confianza. Empezamos una etapa que no será fácil pero en las etapas difíciles es cuando se ve a los políticos de verdad”, aseguró a sus seguidores desde el balcón de la sede del partido en la madrileña calle Génova.

El candidato socialista, Pedro Sánchez, atribuyó al PP la responsabilidad de formar un nuevo ejecutivo y se mostró dispuesto a “dialogar, debatir y acordar”, pero no dio pistas de si ello implicará algún tipo de apoyo expreso al partido gobernante.

Ayer 36 millones de españoles estaban llamados a las urnas para elegir a los 350 diputados del Congreso de los Diputados y a los 208 senadores en unos comicios que se celebraron sin incidentes. Como pronosticaban las encuestas, el Partido Popular (Conservadores, PP) aunque fue el partido más votado sufrió una debacle al pasar de gobernar con mayoría absoluta y tener 186 diputados a 123. Su peor resultado de la historia.

También el PSOE logró el peor resultado de la historia aunque ya venía de un mínimo histórico en los comicios de 2011 donde perdió 4 millones de votos y obtuvo sólo 110 diputados. Aunque ayer, Pedro Sánchez, cuyo liderazgo había sido cuestionado incluso dentro de su propio partido, logró que el PSOE resistiera y siguiera siendo el principal partido de la oposición por delante de Podemos.

Con respecto a Podemos, tras su fundación en enero de 2014 y gobernar en algunos ayuntamientos de España, vivía su prueba de fuego. Pablo Iglesias competía con Sánchez por el segundo puesto y aunque no logró superarlo, su resultado fue muy superior al que vaticinaban los sondeos. Debutó en el Congreso con 69 diputados. Todo un éxito.

Por su parte, Albert Rivera, líder de Ciudadanos, fue uno de los perdedores de la noche. Su reto era lograr su consolidación nacional (tiene 25 diputados en el Parlamento catalán), mostrarse como la alternativa al PP y convertirse en el árbitro de la política española. Sin embargo, los resultados no fueron ni mucho menos los que pronosticaban las encuestas y sólo logró debutar en el hemiciclo con 40 diputados.

En cuanto al resto de partidos políticos, los nacionalistas catalanes de Democracia i Libertad (antigua Convergencia Democrática de Cataluña) cayeron de 16 diputados a 8, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) logró 6, Unidad Popular (UP) obtuvo 2 diputados, Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) subió de 3 diputados a 9, Bildu cayó de 7 a 2 diputados y Coalición Canaria logró un diputado. Mientras Unión Progreso y Democracia (UPyD) perdió los 5 escaños que tenía y se queda fuera del hemiciclo como también se queda fuera el Bloque Nacionalista Gallego (BNG).

Con información de agencias

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