Logran histórico acuerdo contra cambio climático

195 países se comprometen en cumbre de París a reducir emisiones de gases; pactan frenar aumento de la temperatura del planeta por debajo de los 2°C
La COP21 celebró ayer la aprobación del Acuerdo de París, con el que se crea un nuevo marco global de lucha contra el cambio climático (NOTIMEX)
13/12/2015
01:50
Agencias
-A +A

París.— Un histórico acuerdo mundial contra el cambio climático, que une por primera vez en esa lucha a países ricos y en desarrollo, fue aprobado ayer por 195 países en una conferencia (COP 21) cargada de emoción en París.

Seis años después de la fallida conferencia del clima de Copenhague, la comunidad internacional demostró que tomó conciencia de un problema que amenaza la vida en el planeta.

“Miro a la sala”, dijo rápidamente el canciller francés Laurent Fabius. “No oigo objeciones: el acuerdo de París sobre el clima queda aprobado”, añadió con nerviosismo, antes de pegar un martillazo, como manda la tradición.

Los asistentes rompieron en vítores y aplausos, y muchos rostros reflejaron los años de esfuerzo diplomático.

El Acuerdo de París reemplazará a partir de 2020 al actual Protocolo de Kyoto y sienta las bases para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y, más importante aún, para empezar a soñar con un mundo sin combustibles fósiles.

La meta central de los 195 países es limitar el calentamiento global causado por los gases de efecto invernadero claramente por debajo de los 2 grados centígrados, y de ser posible, incluso a 1.5 grados, tal como solicitan los pequeños Estados insulares.

De todas maneras, las metas nacionales del clima seguirán siendo determinadas por cada Estado en particular y hasta ahora los planes presentados no alcanzan para limitar el cambio climático según lo previsto. Todos los países se comprometen a controlar mutuamente sus planes de reducción de emisiones (INDC), con revisiones quinquenales a partir de 2023.

“El acuerdo en París no resuelve el problema, pero establece el marco sostenible que el mundo necesita para resolver la crisis climática”, subrayó en Washington el presidente estadounidense, Barack Obama, que calificó el pacto de “enorme”. El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se refirió a un “éxito monumental para los pueblos del planeta”.

“En París hubo desde hace siglos muchas revoluciones. Pero hoy se realizó la más bella y pacífica, la revolución por el cambio climático”, dijo el presidente francés, François Hollande, tras la adopción del acuerdo. “Gracias. Que vivan las Naciones Unidas, que viva el planeta, que viva Francia”.

Dos semanas de negociaciones, conducidas con maestría por la diplomacia francesa, llevaron a un resultado que plantea enormes retos para el sector energético, pero al mismo tiempo grandes oportunidades para los que apuesten por las energías limpias.

El texto, de 40 páginas en español (31 en inglés), vincula la suerte de las grandes potencias emisoras de gases de efecto invernadero, como EU y China, a la de las pequeñas islas del Pacífico amenazadas por la subida del nivel de los océanos. Los países industrializados, responsables históricos del problema, deberán ayudar financieramente a los países en desarrollo. Las potencias emergentes que lo deseen podrán añadirse también, de forma voluntaria.

El objetivo es que esas emisiones dejen de aumentar “lo antes posible” y luego se reduzcan “rápidamente”, aunque sin fijar porcentajes ni plazos, como querían los países más resueltos.

El texto propone limitar el aumento de la temperatura del planeta “muy por debajo de dos grados con respecto a los niveles preindustriales”, y “seguir esforzándose por limitar el aumento de la temperatura a 1.5 grados”. Eso satisface tanto a los países emergentes, que no quieren comprometer su desarrollo económico, como a los países más vulnerables a los desastres meteorológicos.

Ayuda para países en desarrollo. Los países en desarrollo recibirán 100 mil millones de dólares “como mínimo” a partir de 2020, una cifra que sería revisada “a más tardar” en 2025.

Esa era una exigencia que tiene su origen en la fallida conferencia de Copenhague, y que une a todos los países en desarrollo sin excepción.

Pero esa parte clave queda fuera del “núcleo duro” del texto, y es situada en el capítulo de decisiones, para evitar entre otros los obstáculos del Congreso de EU, en manos de los republicanos.

El texto fue aprobado por consenso, no sin forcejeos diplomáticos de última hora. Nicaragua fue la nota disonante: “Nicaragua no acompaña el consenso”, dijo su negociador, Paul Oquist, quien calificó de “antidemocrático” el procedimiento para avalar en pacto. Pero todos los demás, incluso Venezuela, mostraron su satisfacción.

México aplaude. Con un mensaje en que “México celebra que la negociación entre los 195 países en la COP21 concluyera con la adopción del Acuerdo de París”, el presidente Enrique Peña Nieto expresó el respaldo de su gobierno a las medidas de alcance global. Peña Nieto publicó en Twitter que el Acuerdo de París sobre Cambio Climático “establece las bases para una economía global sustentable y baja en carbón”.

La Secretaría de Relaciones Exteriores dijo en un comunicado que el pacto “representa un hito en la historia del planeta, al comprometer a todos los países —desarrollados y en desarrollo— a trabajar unidos, de manera ambiciosa, progresiva, equitativa y transparente”. Por su parte, el subsecretario de Relaciones Exteriores de México, Rodolfo Lacy Tamayo, consideró que el acuerdo permitirá a México ser “actor importante” en la descarbonización de la economía global.

INFORMACIÓN RELACIONADA

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS