2019, retos para el logro de la democracia paritaria

Mónica Aralí Soto Fregoso

A pesar de los logros alcanzados, el pasado proceso electoral nos mostró que no basta con tener plasmados nuestros derechos en las normas jurídicas, todavía falta camino por recorrer para garantizar condiciones reales de igualdad para participar en la vida pública de nuestro país.

Desafortunadamente, en medio de un ambiente hostil, compitió el mayor número de mujeres en la historia de nuestro país. Enfrentando múltiples violencias que, incluso, les costó la vida a algunas de ellas.

Fuimos testigos de cómo las mujeres acudieron a los tribunales y las instituciones del Estado para que se respetaran sus derechos políticos. El TEPJF estableció a través de sus sentencias, bases de mayor alcance y más amplias que la ley en el cumplimiento de la paridad y la violencia política contra las mujeres en razón de género.

En el Proceso Electoral 2018 en las Salas que integran al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), hubo un aumento en el número de asuntos recibidos. Se resolvieron 56 asuntos en el tema de violencia política contra las mujeres. Como referencia, en el año 2016 se resolvieron 26 casos y en 2017, 34 casos. Esto refleja un incremento importante en la identificación y el número de denuncias de actos que constituyen violencia política contra las mujeres.

La justicia electoral se articuló para fortalecer la implementación del principio de paridad de género, así como la atención y protección por parte de la justicia electoral de las mujeres que sufren violencia política en razón de género, ya sea en las elecciones o en el ejercicio del cargo.

En cuanto al principio de paridad de género, se definió que, con el fin de abrir la posibilidad de participación a más mujeres en los espacios de toma de decisiones, la aplicación de dicho principio fuera más allá de lo meramente cuantitativo de 50/50. Y dispuso que las mujeres pudieran ser postuladas como suplentes en fórmulas de candidaturas encabezadas por hombres.

También dispuso que los partidos políticos están obligados a presentar fórmulas a fin de garantizar la correcta integración de los ayuntamientos, respetando el principio de paridad horizontal y vertical; y deben cumplir con la paridad en la integración de sus órganos directivos.

El Tribunal Electoral enfrenta todavía el reto de garantizar la reparación del daño y contar con un fondo de víctimas, que haga realidad el acceso a la justicia electoral. Además, se requiere atender el problema de la violencia política en razón de género con incentivos punitivos en la legislación, que incluso contemplen la nulidad de las elecciones.

Resaltó también que no se cumple el requisito constitucional de elegibilidad de tener un modo honesto de vivir cuando quien aspira a una reelección inmediata, se le acredite —con sentencia en firme— que cometió violencia política por razón de género durante el ejercicio del cargo.

Los precedentes que se generaron desde este órgano jurisdiccional son pasos firmes porque nuestras sentencias construyen y le dan forma a nuestra democracia. Resultado de lo anterior es el Premio Internacional que reconoció la labor jurisdiccional de la Sala Superior a favor de la participación política de las mujeres durante el Proceso Electoral 2017-2018 en las categorías: “Igualdad de Género” y “Participación minoritaria”.

Lo anterior, nos conmina a seguir garantizando la paridad de género y la no violencia a través de nuestras sentencias.


Magistrada de la Sala Superior TEPJF

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