24 de diciembre: día de fiesta que terminó en desgracia

Metrópoli 26/12/2015 01:07 Eduardo Hernández y Fanny Ruiz Actualizada 08:58

Cuatro miembros de la familia Ramírez murieron en el accidente

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Seis vidas quedaron inmersas en un banco de niebla la mañana del 24 de diciembre en el Circuito Exterior Mexiquense. Cuatro de ellas pertenecían a la familia Ramírez.

Según testigos, fue la misma neblina la que ocultó a los vehículos que desde las 04:30 de la mañana habían chocado ocasionando varias carambolas durante las siguientes cinco horas.

“Entramos a la niebla y ya no supimos más”, dijo uno de los conductores involucrados en el accidente el día de Nochebuena. Otros indicaron que el accidente se debió a que el conductor de un tráiler manejaba a exceso de velocidad, aunque se sumó que la neblina impedía la vista para todos los conductores y no había señalización.

Sin saber ese pronóstico de tiempo, a las 05:00 de la mañana Joaquín Zamora partió de su casa en Neza con sus dos hijos, esposa y suegra, rumbo a Guanajuato para celebrar la navidad, sin embargo el arribó nunca llegó.

Cerca de las siete de la mañana, el automóvil Honda Civic en el que viajaban participó en una de las carambolas que se registraron en el Circuito Exterior Mexiquense, con dirección al estado de Querétaro, cobrando la vida de la señora Carmen Ramírez, mujer de la tercera edad, Joaquín Zamora, quien conducía el vehiculó y también de Brandon y Joaquín, quienes sólo tenían 14 y 17 años.

Guadalupe Pérez Ramírez, de 46 años de edad, quien viajaba como copiloto, fue la única sobreviviente. Un hombre, de quien desconocen su identidad, fue quien la liberó del auto.

En punto de las nueve, los Ramírez recibieron una llamada y aunque no recuerdan de quien, nunca olvidarán la noticia que les dio: sus familiares habían tenido un accidente, sólo sobrevivió una persona y fue trasladada al hospital Magdalena de las Salinas, decía la voz en el teléfono.

“Nos habló alguien que la verdad no recuerdo su nombre, fue el que sacó a mi tía del carro, el que la ayudó, él fue quien nos marcó por teléfono, de hecho pensamos que era una broma”, comentó Rey Calderón.

Sin saber exactamente lo que ocurría, los Ramírez se movilizaron. “En cuanto llegamos allá ya habían sacado a todos, sacaron los cuerpos de mi abuela, mis primos y mi tío. Mi tía fue hospitalizada”, relató.

Israel Calderón Ramírez, otro nieto de doña Carmen, lamentó la partida de sus sobrinos, su abuelita y su tío; también agradeció que su tía Guadalupe siga con vida, aunque reconoció que le espera una vida complicada: “Mi tía va a necesitar mucho apoyo psicológico, perder a sus hijos y su esposo no es fácil, va a necesitar mucho apoyo económico, psicológico y médico”.

Guadalupe tiene 46 años de edad y permanece en el hospital Magdalena de las Salinas en recuperación, ya que tiene un brazo roto, las costillas rotas, los pulmones afectados y un golpe en la cara. Ella y su familia radican en el Estado de México y tiene una pastelería pero, de acuerdo con Israel, no le alcanzará para sobrevivir.

Aunque el accidente se registró alrededor de las 7 de la mañana, 12 horas tardaron para que fueran liberados los cuerpos de la señora Carmen, el señor Joaquín y los jóvenes Brandon y Joaquín, debido a que en la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), no había sistema.

“Tuvimos problemas para que nos entregaran a nuestros familiares, se tardaron todo el día y nos decían que no había sistema, cerca de las ocho de la noche nos los dieron y pudimos llevarlos a una funeraria”, dijo Israel Calderón en entrevista con EL UNIVERSAL, afuera del hospital.

Los cuerpos fueron llevados a una funeraria en San Juan de Aragón, Nezahualcóyotl, donde la familia completa los recibió, ahí todos pasaron la navidad. Mientras que Guadalupe, continúa en el hospital.

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