Endurecen penas ante robo de coladeras

Hasta seis años de prisión se dará a los que hurten inmobiliario urbano: Asamblea
(Foto: Archivo/El Universal)
12/12/2016
01:01
Diana Villavicencio
Ciudad de México
-A +A

[email protected]

Se intensifican las penas de dos a seis años de prisión en contra de quien robe alcantarillas, cabinas telefónicas, luminarias e incluso cable de energía eléctrica en la Ciudad de México.

Así lo estipula el dictamen por el que se adiciona una fracción al artículo 224 del Código Penal, avalado en la Asamblea Legislativa y a través del cual se imponen sanciones más severas a las personas que roben mobiliario urbano en la capital.

El líder de la bancada del PRI en el órgano legislativo local, Israel Betanzos, promovente de la iniciativa de decreto, refirió que de 2013 a la fecha el gobierno capitalino ha tenido que invertir más de 30 millones de pesos para la sustitución de coladeras y alcantarillas, que han sido robadas.

A diferencia de una iniciativa de ley aprobada con el ex jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, que castiga el robo del equipamiento urbano, la propuesta del PRI engloba más objetos y piezas de equipamiento instalados en la vía pública, como bancas, buzones, estatuas, paradas de transporte público, adoquines y baldosas.

Tan sólo el año pasado, fueron robadas dos esculturas de bronce de El Quijote y Sancho Panza, de la Sección del Bosque de Chapultepec, en la delegación Miguel Hidalgo.

Las de mayor incidencia. El también presidente de la Comisión de Administración y Procuración de justicia de la Asamblea detalló que las delegaciones donde se comete el mayor hurto de coladeras es en Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Venustiano Carranza y Cuauhtémoc.

De acuerdo con el dictamen de ley, el Sistema de Aguas de la Ciudad cuenta con un registro de que tan sólo en 2013 se tuvieron que reponer 622 coladeras, lo que generó una pérdida económica de 5 millones 900 mil pesos para el gobierno capitalino.

Betanzos comentó que las avenidas principales de la capital del país son afectadas por el robo de alcantarillas, luminarias y de cable de energía eléctrica, lo que además genera trampas que pueden causar la muerte por el daño que se produce a los automovilistas y peatones que transitan por estas vías.

El legislador recordó que en noviembre del año pasado un bebé de cinco meses de nacido cayó en una coladera destapada en la avenida Zaragoza, a la altura de Canal de Río Churubusco, en la delegación Iztacalco. Los hechos ocurrieron cuando la madre del pequeño resbaló y la carreola en el que transportaba a su hijo cayó al interior del registro destapado. El niño fue rescatado luego de flotar por 20 minutos sobre aguas negras, para después trasladarlo al Hospital Pediátrico de Iztacalco, donde fue reportado muerto.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS