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Elizabeth Elena Laguna Salgado desapareció hace más de ocho meses en Utah, Estados Unidos, a donde fue a estudiar inglés (Foto: Archivo EL UNIVERSAL)

Historia. "Soñamos que vuelve a casa"

25/12/2015
03:20
Oscar Gutiérrez / Corresponsal
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
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Elizabeth Elena Laguna Salgado desapareció hace más de ocho meses en Utah, Estados Unidos; familiares piden al gobierno federal que la busque

La extraña desaparición de la chiapaneca Elizabeth Elena Laguna Salgado, ocurrida hace más de ocho meses en Utah, Estados Unidos, hunde a su familia en una “pesadilla de dolor y angustia”. En estas celebraciones decembrinas sus seres queridos claman por ayuda institucional efectiva, y alientan la esperanza de localizarla viva y traerla a casa.

En el hogar de la joven profesionista y misionera de la iglesia mormona, recuerdan el 16 de abril como una fecha fatídica, cuando por última vez la escucharon decir: “Ya salí de la escuela”, después sobrevino el silencio y la ausencia, donde sus familiares no han dejado de buscarla impulsados por sus propios medios y la exigencia a las gobiernos de México y Estados Unidos para que la encuentren.

Sus hermanas Sara Yazmín y Ruth Yolanda la evocan amorosa, optimista, responsable y humilde cuando en marzo pasado viajó a Estados Unidos.

Se fue “contenta y alegre” a estudiar inglés en la escuela Noman Global Center Lenguages , en Provo Utah. “Mamá no estés triste, voy a progresar, a cumplir mis metas”, le aseguró a Libertad Edith Salgado Figueroa.

Elizabeth Elena, quien el 6 de noviembre cumplió 27 años, ha sido una persona estudiosa, tenaz y persistente en su formación profesional, humana y religiosa. En 2012 concluyó la carrera de ingeniero industrial en el Instituto Tecnológico Regional de Tuxtla Gutiérrez, uno de los centros educativos públicos más integrales y disciplinarios de Chiapas.

Como miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, permaneció año y medio de misionera en Pachuca, Hidalgo, de donde retornó en 2014, y viajó a la Ciudad de México, para asistir por un mes a un curso de formación empresarial.

El afán de profesionalización y su sentido humanitario la impulsaron a buscar e ingresar a la escuela Noman Global Center Lenguages, en Provo, Utah. Decidió ese centro educativo por su prestigio internacional y por la creciente comunidad estudiantil latina. Además porque ahí se encuentra una de las sedes regionales más importantes de la Iglesia Mormona.

La estancia de Elizabeth Elena transcurría sin novedades en Estados Unidos, desde que llegó a Utah, el 23 de marzo.

“Mamá ya llegué con bien. Aquí todo es diferente, bien ordenados”. A diario se comunicaba con sus seres queridos en Chiapas por telefonía móvil, hasta que a mediados de abril ya no respondió a las llamadas ni a los mensajes y enmudeció su celular con un silencio de interrogantes.

“Ya salí de la escuela” ¿Qué haces?, ¿Dónde estás? ¿Qué sucede?, fue el cruce verbal que derivó en el dolor, la angustia y la incertidumbre de la familia Laguna Salgado.

“La soñamos que vuelve a casa; que esta pesadilla de sufrimientos concluirá cuando la encontremos sana y salva. No nos daremos por vencidos hasta que esté otra vez entre nosotros”, aseguran sus hermanas.

Sara Yazmín, egresada de la carrera de comunicación, y Ruth Yolanda estudiante de esa misma licenciatura, denunciaron que desde el inicio del caso hasta las actuales investigaciones, el gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, como las autoridades policiacas de Estados Unidos han sido omisas y negligentes en la búsqueda y localización de Elizabeth Elena.

Aseguran que la situación en torno a la desaparecida ha sido adversa; incluso los directivos de la Noman Global Center Lenguages se han negado a proporcionarles información básica sobre la estancia de la joven en el centro educativo durante las horas que precedieron a su extraña desaparición.

“Directivos y alumnos han sido indiferentes, a mediados de mayo cuando mis familiares acudieron a la escuela les advirtieron que invadían la privacidad de los alumnos que ordenarían a los policías que los desalojaran porque estaban en una propiedad privada”, acusa Ruth Yolanda.

La ausencia de la profesionista y estudiante de inglés tejió un crespón de tristezas y padecimientos en el entorno de los suyos. A raíz del suceso falleció su abuelo Víctor Ismael Salgado, quien residía en el estado de Guerrero, por complicaciones de salud, pero también “debido a la tensión”.

Su padre, Julio Cesar Laguna Ozuna, ingeniero en telecomunicaciones, egresado del Politécnico Nacional, recibe tratamiento médico por problemas de presión arterial; la madre Libertad Edith se encuentra en Estados Unidos, donde insiste ante las autoridades en la búsqueda de su hija, promueve y encabeza manifestaciones con el apoyo de organizaciones y ciudadanos.

La lucha por hallarla acabó también con los ahorros de toda la vida de sus padres.

En aquel país se ofrece una recompensa de 50 mil dólares, donados por empresarios estadunidenses, pero a la fecha “nadie ha hablado para aportar pesquisas”.

Para la familia Laguna Salgado, que vive en colonia popular Juárez, en el sur de Tuxtla Gutiérrez, la víspera navideña es de fervor y oraciones, también para clamar a los posibles captores de Elizabeth Elena: “Que quién o quiénes pudieran tenerla retenida, vean nuestro dolor y sufrimiento, y le den su libertad”.

Ruth Yolanda agrega que a más de ocho meses de la desaparición de su familiar, sus vidas cambiaron por completo. De la quietud, la tranquilidad y los sueños del hogar cristiano, pasaron a los sobresaltos y a la incesante angustia.

“Atravesamos un túnel de pesadillas por la extraña desaparición de nuestra hermana, y porque las autoridades de gobierno obligadas a apoyarnos no lo hacen; tenemos la corazonada de que nuestra hermana está viva, que clama por ayuda, por eso pedimos que el gobierno federal mande a buscarla para localizarla pronto”, exclamó.

afcl

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