Rumbo a la sucesión en Puebla

La gubernatura que estará en disputa en 2016 será, por única vez, de un año y ocho meses. Por el PRI, Enrique Doger y Alberto Jiménez se enfilan a la recta final de la contienda interna para elegir a su candidato

Fotos: Omar Contreras / EL UNIVERSAL
Estados 28/09/2015 10:11 Edgar Ávila / Corresponsal Actualizada 13:47

La sucesión gubernamental en Puebla está en marcha. La pelea por una gubernatura de tan sólo un año y ocho meses, creada por única ocasión para homologar las elecciones locales con la federal, despertó la pasión política.

Del lado del PRI, tras la declinación de la senadora Blanca Alcalá, dos personajes se enfilan a la recta final de la contienda interna para elegir a su candidato para 2016.

Se trata de Enrique Doger Guerrero y Alberto Jiménez Merino, dos destacados militantes priístas que están dispuestos a dar todo por recuperar la gubernatura que está en manos del PAN.

Doger Guerrero, con una gran presencia en zonas urbanas, fue por dos periodos rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, presidente municipal de la ciudad capital, diputado local y federal; mientras que Jiménez Merino tiene un gran control en zonas campesinas e indígenas gracias a que fue dos veces secretario de Agricultura, delegado de Reforma Agraria y actualmente representante de Sagarpa en Puebla, pero su historial incluye diputaciones locales y federales.

En entrevistas por separado para EL UNIVERSAL, ambos confían que su dirigente Manlio Fabio Beltrones y su partido jamás acordarán una “concertacesión” con el PAN y el gobernador Rafael Moreno Valle, porque ello representaría no sólo no recuperar la gubernatura y dar un golpe de timón, sino perder la Presidencia de la República.

Grave una “concertacesión”: Doger

El ex rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), ex alcalde de esta ciudad capital y ex diputado federal, Enrique Doger Guerrero, sentencia que sería "gravísimo y lamentable" que su partido, el Revolucionario Institucional, llegara a una "concertacesión" con el PAN por la mini gubernatura que estará en disputa el año entrante.

"Sería gravísimo, lamentable. Puebla es un estado importante con influencia en el sureste de la República, es el cuarto o quinto padrón electoral y para ganar la Presidencia no puedes ignorar un padrón de 4 millones y medio", asegura.

Pero, en franca y abierta campaña para conseguir la candidatura del PRI a la gubernatura de un año y ocho meses, el doctor, académico y político poblano, rechaza que su partido vaya a prestarse para negociar con el PAN.

"No, por supuesto que no, no hay candidato ni campañas, pero estoy convencido que bajo la dirigencia de Manlio Fabio Beltrones -que es un político muy experimentado, con larga trayectoria- y además con el liderazgo del priísta Enrique Peña Nieto, vamos a recuperar Puebla y no hay posibilidad de una concertacesión", aclara.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el ex coordinador de la Zona Metropolitana de la campaña de Peña Nieto, recuerda que para quien está en política no habría más distinción que ser gobernador de su estado.

"Me gustaría ser gobernador de seis años, pero tengo en claro que milito en un partido político, el PRI. Soy disciplinado y si el partido nos indica ir en la siguiente elección de un año ocho meses iremos, para mí esa elección no es menor ni tiene menor importancia que la de seis años", suelta.

La gubernatura que estará en disputa en el 2016 será, por única vez, de un año y ocho meses con el fin de homologar las elecciones locales con la federal y con ello dar cumplimiento a recientes reformas federales.

Si bien Doger Guerrero reconoce que para muchos es muy poco tiempo para hacer transformaciones de peso, considera que son suficientes para un cambio de política en Puebla.

"Un año ocho meses es fundamental, un cambio de políticas públicas y que el PRI pueda responderle a la ciudadanía y hacer un diferente gobierno (...) se sientan las bases de una transformación", augura.

Con fuerte presencia política y electoral en centros urbanos, aclara que es un hombre disciplinado, aclara que el PRI necesita un candidato ganador y para seleccionarlo existen -dice- mecanismos objetivos, como encuestas y estudios de opinión para que la ciudadanía señale a los que verdaderamente tienen posibilidades de triunfo electoral.

"Soy disciplinado, pero necesitamos un candidato que gane y para eso hay instrumentos objetivos para determinar quién tiene posibilidades de ganar, soy disciplinado, yo llegué a la diputación federal haciendo campaña con Peña Nieto, soy una persona comprometida con el PRI y con el presidente", deja en claro.

Aunque admite que le desagrada hacer elogios en boca propia, recuerda que los poblanos reconocen la trayectoria, como la suya que ha sido rector de la BUAP, presidente municipal de Puebla, diputado local y ahora legislador federal.

"Los aspirantes y grupos políticos del PRI debemos unirnos, nos debe unir un solo compromiso con Puebla y apoyar a la Presidencia de la República", expresó.

Es momento, insiste, de que se sienten las bases de una transformación.

Imparcialidad en designación: Jiménez

Con una fuerte presencia política en zonas campesinas de Puebla, el ex secretario de Desarrollo Rural del Estado y actual delegado de Sagarpa, Alberto Jiménez Merino, confía que su partido, el Revolucionario Institucional, actuará de manera imparcial al designar al candidato a la mini gubernatura que se disputará el año entrante.

"Tengo plena confianza en Manlio Fabio Beltrones, en toda la dirigencia del PRI y en la dirigencia estatal, estoy seguro que las decisiones serán imparciales, sin ningún temor a una acción o una decisión diferente", agrega el funcionario federal.

Mencionado insistentemente como un fuerte aspirante a la mini gubernatura, rechaza cualquier posibilidad de una concertacesión del PRI con el gobernador Rafael Moreno Valle y su partido el PAN y, mucho menos, que él vaya a prestarse a algo semejante.

"No, de ninguna manera, he sido priísta toda mi vida desde 1978, desde que ingresé primero de profesional de ingeniero agrónomo zootecnista, he sido muy congruente. He estado en el PRI me dé o no me dé, con cargo o sin cargo y he dado lo mejor de mí", aclara.

Si bien asegura que está concentrado en sus tareas como delegado en Puebla de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), "si la gente me respalda y mi partido me apoya, ahí estaremos en el 2016 participando para recuperar el gobierno del estado para el PRI".

La gubernatura que estará en disputa en el 2016 será, por única vez, de un año y ocho meses con el fin de homologar las elecciones locales con la federal y con ello dar cumplimiento a recientes reformas federales.

El ex diputado federal y local asegura que vale la pena servir a la gente, aunque sea por un periodo de un año y ocho meses, sobre todo para hacer un redireccionamiento del presupuesto y atender las necesidades más sentidas de las personas y apoyar el combate a la pobreza.

"Soy un poblano y mixteco producto de la cultura del esfuerzo y toda mi vida profesional la he dedicado al servicio y en función de eso esta oportunidad de poder ayudar a Puebla no debe tener ningún condicionamiento de periodo, las circunstancias se dieron así", expresó.

El ex delegado Regional de la Secretaría de la Reforma Agraria en Puebla, Tlaxcala y Distrito Federal, aclara que siempre ha apostado por la unidad partidista, pero -sentencia- debe ser designado el mejor, el que mejor represente y abandere las causas del PRI.

"El que mejor represente a la gente y a la población a fin de poder tener éxito y todos debemos ir en unidad, porque a nadie, por si solo, le alcanza para ganar y si no es en unidad y si no es entre todos, no existe posibilidad de recuperar la gubernatura", señala.

Con una fuerte estructura electoral en zonas rurales, revela que ha dialogado con importantes líderes priístas, con quienes ha dejado sentado que es la unidad la condición fundamental para tener éxito.

"Yo no tengo ningún problema de entendimiento con nadie, siempre he buscado conciliar, siempre he buscado ser parte de la solución y no de los problemas y en esa medida es como creo que llegaremos a un acuerdo y si se llega a un acuerdo tendremos que poner todo nuestro empeño", adelanta.

En ese entendido, reconoce que su relación con el ex gobernador Mario Marín es "muy buena" e incluso considera que hay un antes y un después en el campo poblano luego de esa administración.

Quien fuera Consultor de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, dijo que es necesario una redireccionamiento del presupuesto.

Consideró que la mini gubernatura deber servir para revisar equivocaciones que se observan.

Pero quizá -prosigue- una de las mayores herencias que puede hacer quien esté al frente de una administración tan corta, sea el desarrollar y poder hacer planeación de mediano y largo plazo, mediante las cuales se hereden a las siguientes administraciones planes de desarrollo regional.
"Hay administraciones que de plano el campo no es su campo", resume.

 

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