"Aún tengo muchas ambiciones"

"La vida me sonríe", asegura la actriz ganadora del Premio Donostia pero aún le quedan muchas metas por lograr, expresa

De cara al futuro, confesó que le "encantaría" rodar una comedia, un campo en el que no se ha prodigado. FOTO: Javier Etxezarreta/EFE.
Espectáculos 25/09/2015 16:41 AP San Sebastian, España Actualizada 16:43

La actriz británica Emily Watson, galardonada el viernes con el Premio Donostia a la trayectoria en el Festival de Cine de San Sebastián, dijo que se siente afortunada por la "increíble" carrera que ha desarrollado y aseguró que aún le restan "muchas ambiciones" por cumplir en la gran pantalla.

En una comparecencia ante los medios previa a la entrega del galardón, Watson (Londres, 1967) expresó que para ella supone "un honor" recibir el premio y destacó a Robert Altman y Lars Von Trier como los directores que más influencia han tenido en su carrera cinematográfica.

A Altman, quien la dirigió en Gosford Park, lo definió como "el ser más extraordinario" que ha conocido.

"Era un filósofo del cine, no seguía las normas de nadie. Fue muy divertido hacer esa película", dijo la actriz, que no respondió cuál es la película de la que siente más orgullosa porque eso "es como decir quién es tu hijo favorito".

En Gosford Park (2001), que sigue las relaciones entre aristócratas y sirvientes en la década de 1930, Watson compartió escenario con Maggie Smith, Helen Mirren y Kristin Scott Thomas, entre otras actrices.

Cinco años antes, en 1996, debutó en el cine con Breaking the Waves (Rompiendo las olas) del danés Von Trier, en la que dio vida a Bess, una ingenia joven decidida a todo por amor.

"Rodar con él fue un gran desafío. Von Trier tenía fama de ser muy exigente con las actrices, pero para mí fue una gran experiencia", recordó. "Me sumergí por completo en el papel al punto que olvidé que estaba en una película. Antes de hacer "Rompiendo las olas" yo no sabía si valía para rodar una película".

La filmografía de Watson también incluye, entre muchas otras, cintas como The Boxer (Jim Sheridan, 1997), Angela's Ashes (Alan Parker, 1999) y Hilary and Jackie (Anand Tucker, 1997). Esta última y Rompiendo las olas le merecieron nominaciones como mejor actriz a los premios Oscar y Globos de Oro.

"Si eres interesante, consigues papeles interesantes", respondió Watson a una pregunta relativa a la dificultad de las actrices para conseguir trabajo en Hollywood una vez que dejan de ser jóvenes y atractivas para la industria.

"Tu físico es muy importante para un casting", continuó, "y está claro que un 'look' tipo Hollywood es muy difícil de gestionar. Pero eso es ser mujer en esta profesión y así son las cosas", explicó la actriz, que citó a Helen Mirren, Maggie Smith, Judi Dench y Eileen Atkins como algunas de las intérpretes que más la han inspirado.

Watson, que presentó a principios de este mes su más reciente película, Everest, en el Festival de Venecia, calificó al cine actual como un movimiento "cíclico" en el que se ruedan historias muy similares entre sí inspiradas en otras que ya han tenido previamente un éxito en la taquilla.

No obstante, señaló que "siempre habrá grandes directores que harán cine a pesar del sistema" y destacó su "fortuna" por haber trabajado con algunos de ellos. Además de los citados, destacó a Paul Thomas Anderson, a cuyas órdenes estuvo en Punch-Drunk Love (2002).

"Siempre he buscado mi propio camino. El mío ha sido fantástico. He tenido un viaje en el cine realmente increíble y la vida me sonríe. Pero aún tengo muchas ambiciones por cumplir y muchos directores con los que me gustaría trabajar", dijo Watson, que aludió a Todd Haynes como uno de los realizadores con los que querría rodar.

Casada y con dos hijos de los que no se permite estar lejos mucho tiempo, Watson elogió el liderazgo que exhiben los directores, una cualidad de la que admitió no disponer.

"Creo que cuando era más joven pensé en dirigir, pero la idea me duró cinco minutos", bromeó. "Para dirigir una película tienes que ser polifacético, capaz de ser un líder. Es algo que requiere el mismo compromiso que tener un hijo".

De cara al futuro, confesó que le "encantaría" rodar una comedia, un campo en el que no se ha prodigado.

"Creo que sería muy buena. Hay mucho de mí que aún no se ha descubierto", dijo Watson.

El Premio Donostia que recogería en la noche es el único que se entrega en esta edición de San Sebastián, que concluye el sábado con la ceremonia de clausura y el anuncio de los galardones. El año pasado, los dos premios Donostia recayeron en los actores Denzel Washington y Benicio del Toro.

 

sc

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