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Penoso Debut

México carece de definición ante una bien ordenada Bolivia, a la que se consideraba la más débil del Grupo A y deja comprometida seriamente su calificación en el torneo

Raúl Jiménez sustituyó a Eduardo Herrera al 60’ en busca de la definición; tuvo una oportunidad clara que dejó ir. Foto: Imago
Universal Deportes 13/06/2015 03:36 Actualizada 03:36

Viña del Mar.— Y cuando despertó, el marcador mostraba fríamente un cero a cero ante Bolivia, uno de los equipos más pobres de la Copa América.

México desaprovechó el juego que no tenía que desaprovechar y dejó ir seriamente sus posibilidades de calificar a los cuartos de final al igualar sin goles frente a Bolivia.

Dio pena.

Así la pesadilla comenzó para el Tri, que ahora tendrá que jugársela ante el anfitrión Chile, el próximo lunes y cerrar ante Ecuador, equipos muy superiores a este boliviano. Pesadilla que comenzó desde los juegos amistosos, donde el equipo no amarraba un sistema de juego y lo peor no encontraba la contundencia. Pesadilla que se hizo realidad después de los primeros 90 minutos.

Pobrísimo fue el espectáculo que se vio en el primer tiempo y miserable el accionar del equipo mexicano.

En ninguna de las tres líneas del cuadro de Miguel Herrera destacó. En el primer lapso, Bolivia fue mucho más peligroso, por lo que evidenció a la zaga mexicana. Bolivia dominó el medio campo al proyectar más claramente a sus atacantes y por consecuencia en defensa derrotó a la aislada delantera tricolor que apenas tuvo un tiro directo a marco.

Mucho qué pensar en el primer tiempo. El juego arrancó y el campo se convirtió en un ring de lucha libre donde los bolivianos se fueron al bando rudo “bajando” una y otra vez al talento de México, o sea sólo a Jesús Manuel Corona. Fueron minutos de patadas, codazos, mordiscos donde los ganadores fueron los sudamericanos.

Cuando quedó claro a lo que se jugaba, fue cuando el balón comenzó a importar, fue ahí cuando el Tri se estrelló con una muy buena parada zaga de Bolivia.

México tuvo el balón, pero de nada le sirvió. En ráfagas Bolivia se hizo de él y en la primera Jorge Campos desbordó a Gerardo Flores para mandar la pelota al centro, donde Pedriel se le anticipó a Aldrete para rematar y mandarla al poste derecho.

Enseguida, Campos aprovechó un mal rechace de Rafa Márquez para hacer volar a Corona, quien en forma espectacular sacó el balón.

¿Qué pasó en la segunda parte que México tuvo el dominio?

Simplemente Bolivia se ahogó y dejó toda la iniciativa al aire.

Así pudo aparecer Vuoso que sirvió de poste a la llegada de los volantes. El primero fue Coronita quien desperdició su disparo, el segundo fue Medina quien voló el balón.

La mala noticia llegó cuando Rafa Márquez salió lesionado, se teme un desgarre; buena y mala, porque la entrada fue de Javier Aquino y así México tuvo mayor profundidad, mayores oportunidades.

Aquino centró y Raúl Jiménez desperdició un remate de cabeza sencillo. Enseguida Vuoso se tardó en disparar a la cabaña de Quiñónez.

El tiempo y la desesperación se volvieron en los peores enemigos de México, ya que Bolivia apelaba al heroísmo defensivo para guardar el cero.

Javier Aquino volvió a desbordar y cuando iba con trayecto a la portería sintió un jalón y se dejó caer, reclamando penalti... Vino un tira-tira en el área dónde Güemez fue pateado, y tampoco se marcó la pena máxima.

Los últimos minutos fueron de infarto. El Tri buscó aferrarse a un milagro en tanto que los bolivianos, satisfechos con el punto obtenido, se tiraban en todo momento por real cansancio y porque el tiempo era ya su mejor aliado. Todo se intentó pero nada de nada se consiguió.

La realidad es que México no jugó bien. México está en serios problemas porque no pudo superar a uno de los equipos más pobres del torneo, a un equipo que sólo opuso resistencia durante 45 minutos.

En los partidos amistosos se veía que las cosas no marchaban del todo bien, y el juego ante Bolivia sólo se confirmó, esta Selección simplemente no anda... Comenzó la pesadilla.

Sí, la cruda realidad es que fue un penoso debut tricolor.

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