21 | FEB | 2019
Galeristas y coleccionistas conviven en la feria de arte en Miami (CORTESÍA ART BASEL)

“Sólo un museo puede canonizar a un artista”: Spiegler

03/12/2016
00:21
Gerardo Lammers - Enviado
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El director de Art Basel habla de los críticos, la academia, los galeristas y coleccionstas de arte

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Algo en el porte de Marc Spiegler (Chicago, 1968) y en su maliciosa sonrisa me recuerda a Willem Defoe, el actor de La última tentación de Cristo. Spiegler llega a la entrevista cinco minutos tarde, algo inusual en él, según me dice su asistente. Este hombre, pulcramente vestido con un traje ajustado y un delicado arete en su oreja izquierda camina de prisa hacia el salón privado del collectors lounge, donde conversaremos por diez minutos exactos. Afuera se bebe desaforadamente champán de la marca Ruinart. Él, en cambio, pide agua natural sin gas, se sienta y sonríe. Tiene razones para hacerlo: es el director global de Art Basel y sus tres sedes (Basilea, Miami y Hong Kong) y uno de los actores clave en la gestión del mega millonario mercado del arte. Alguna vez fue periodista.

¿Qué es el arte para ti?

—En el debate sobre qué es y qué no es arte yo decidí que lo más conveniente es hablar sobre el gran arte. Y cuando hablamos de gran arte no importa si nos referimos al diseño, a la moda o a lo que sea. El gran arte es el que nos cambia. Puede cambiar la noción de cómo es nuestra sociedad. Puede cambiar nuestras nociones estéticas e intelectuales. Puede cambiar nuestro entendimiento del mundo o de nosotros mismos. Por definición, un gran artista es el que nos provoca un cambio cuando interactuamos con su trabajo. Y yo pienso que casi todos los grandes artistas son gente que tiene un fascinante mundo interior y un punto de vista específico, y son capaces de transmitírnoslo en una manera no-lineal. Si tú lo transmites de una manera lineal, eres a lo mejor un político, un hacedor de políticas o un periodista. Pero no eres un artista o un poeta. Entonces, para mí, lo que es interesante sobre los grandes artistas es que trabajan en maneras líricas. Esto es muy importante en este momento que vivimos. Su trabajo está comprometido con la sociedad y es por eso que se vuelve político. El mercado (del arte) en tiempos recientes está experimentando con nuevas formas.

—Me resulta muy interesante que Art Basel tenga como director a un periodista, o a alguien que lo fue.

Spiegler se ríe.

¿Qué le ha aportado el periodismo a tu labor como director Art Basel, en un tiempo precisamente en que el periodismo está viviendo periodos de gran crisis?

—Primero que nada, déjame decirte que no soy, por lejos, el único periodista que ha dirigido ferias de arte. ¿Cuál es la parte del periodismo que se desborda para que uno pueda ser director de una feria? Lo he platicado con un amigo que también fue periodista y llegamos a la conclusión de que al haber sido periodistas podemos detectar qué está en el horizonte: este constante interés en saber qué viene enseguida, quién, qué es lo que cambia, cómo las cosas pueden dar un giro y de qué manera comunicamos estos cambios. No es sorprendente entonces. Hay muchos ejemplos. Cuando diriges una feria hay dos cosas que son realmente importantes. Una es que uno tiene que entender que estamos operando en un mercado que está enteramente ligado a la percepción. Y la otra es que hay que entender cómo moldear la percepción. De manera que si eres alguien relacionado con la comunicación o un especialista de los medios cuentas con las herramientas para poner las cosas en una perspectiva correcta. Cuando era periodista trataba de entender las cosas y cómo comunicarlas a los lectores; ahora que soy director de una feria, trato de entender qué es lo que está pasando en el mundo. Uso los mismos métodos: hablar con la gente, leer mucho, comparar diferentes perspectivas, y poner eso al servicio de las galerías y de los artistas.

¿Cómo ha evolucionado la figura del coleccionista de arte en estos últimos años? Recuerdo cuando la academia y la crítica eran importantes para el mercado.

—Sí y no. Claramente el rol del crítico que es la persona que ve las exposiciones está subestimado grandemente en las redes sociales. Y el rol de la academia… Yo no sé si la academia fue alguna vez tan importante para el mercado. Pienso que las instituciones siguen siendo importantes para el mercado. Los coleccionistas y los galeristas pueden moldear el mercado, hablando de los jóvenes artistas, más fácilmente que las instituciones por la manera en que estas últimas trabajan. Pero por otra parte, un artista que ha sido aceptado por los curadores, que ha tenido la oportunidad de tener exposiciones en museos, tiene un mercado mucho más estable que un artista que es puramente un producto de coleccionistas. Una subasta organizada por un coleccionista puede hacer hot a un artista, pero eso no lo convierte en un artista. Muy pocos coleccionistas están a nivel de un museo público. Sólo un museo puede canonizar a un artista. Ésa es la razón por la cual los galeristas más inteligentes venden con descuento a museos públicos y privados.

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